14.6.10

La Corte, Atenco y la ley

Carlos Fazio
 
Desde mayo de 2006, 12 presos políticos vinculados al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) de San Salvador Atenco permanecen como rehenes de los poderes ejecutivos federal y del estado de México, en virtud del uso discrecional y faccioso de la justicia contra los movimientos sociales organizados y sus demandas. Viciado de origen, el caso Atenco es emblemático porque desnuda la actitud inquisitoria y la manera en que el Estado clasista emplea a la fuerza pública y la legislación penal como herramientas de control y disuasión social. Es decir, como instrumentos, a la vez excesivos e ilegales, para la criminalización de la pobreza y la protesta social. Se trata de un abuso de poder; pero esa forma ilegítima del Estado en el uso de su potestad punitiva significa, también, una judicialización de la política.
En mayo de 2007, Ignacio del Valle, Héctor Galindo y Felipe Álvarez, recluidos en la cárcel de máxima seguridad del Altiplano, fueron sentenciados a 67 años de prisión. A Del Valle, líder del FPDT, le adicionaron 45 años. Otros nueve presos que se encuentran en el penal Molino de Flores recibieron penas de 32 años. Por consigna, en virtud de una práctica sistémica generalizada, apoyada en el poder coercitivo del Estado a través de operaciones represivas desproporcionadas y la producción de un discurso maniqueo que imputa situaciones delincuenciales a los actores sociales, los jueces que intervinieron en el caso hicieron a un lado el principio de estricta legalidad, en lo que tiene que ver con la carga de prueba y la presunción de inocencia (apelando a la acostumbrada presunción de culpabilidad, ministra Olga Sánchez Cordero dixit) , y les aplicaron un tipo penal, el secuestro equiparado, verdadera aberración jurídica contraria al principio de taxatividad penal, que condiciona la imposición de una sanción penal a la existencia de una ley exactamente aplicable a la conducta de que se trate.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación atrajo los 12 casos, y tiene en sus manos la oportunidad de sentar criterios para revertir la criminalización de la protesta social, sancionar la inconstitucionalidad del secuestro equiparado, reforzar los lineamientos del uso de la fuerza policial conforme a los criterios de los derechos humanos y liberar a quienes han sido injustamente privados de su libertad.
El 25 de mayo, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro presentó ante la Primera Sala de la Suprema Corte un amparo directo en favor de Ignacio del Valle, Felipe Álvarez y Héctor Galindo, y adjuntó el memorial amicus curiae (en latín, amigos de la Corte), que permite a terceros ajenos a una controversia judicial con interés particular en la definición de un litigio, presentar documentos para ofrecer consideraciones de derecho a un tribunal del conocimiento, con objeto de contribuir a la solución de la disputa.
El documento aboga por el papel histórico de la protesta social colectiva y su contribución al fortalecimiento de la vida democrática participativa, y lo contrapone a la recurrencia del Estado de apelar al derecho penal como única respuesta frente a grupos sociales que de manera legítima presentan exigencias al poder público. Cuando la protesta es resuelta por los gobernantes desde una óptica de confrontación, implica su criminalización o judicialización, dando paso a un proceso político, mediático y jurídico, que etiquetando a los actos de protesta como delitos, busca sacar a un conflicto (o actor) social de la arena política para llevarlo al campo penal. El objetivo de los impulsores de la criminalización es poner en marcha al poder punitivo del Estado para neutralizar, disciplinar o aniquilar la protesta. Con un efecto expansivo: paralizar por miedo y terror a todos quienes encarnan la protesta social.
Dice Esteban Rodríguez que la criminalización de la protesta es una de las manifestaciones de la judicialización de la política. O sea, la transformación de los conflictos sociales en litigios judiciales. Se trata de una lectura de la realidad bajo la lupa del Código Penal, con lo que criminalizar será despolitizar y deshistorizar o sacar de contexto un conflicto social, como vía para habilitar de manera facciosa el poder punitivo del Estado, justificando dicho conflicto con la lógica de la guerra y legitimando la intervención represiva del Estado.
En el caso Atenco (y también en el de los sindicalistas del SME y los mineros de Pasta de Conchos y Cananea en la coyuntura) dicha criminalización impugna la voz y la palabra de los actores sociales para rencuadrarlos como activistas, delincuentes o enemigos internos; desestabilizadores del orden clasista instituido.
El Centro Pro reivindica el derecho a la manifestación pública, porque el espacio urbano no es sólo un ámbito de circulación, sino también de participación ciudadana. Lo que en un plano simbólico y por la vía de los hechos, permite posicionar a un movimiento como el FPDT en el escenario público y colocar sus demandas en la agenda política, ante la imposibilidad de hacerlo por conducto de los laberintos burocráticos del sistema y de unos medios de difusión masiva que siguen las pautas impuestas por el duopolio de la televisión y engendros como la Iniciativa México; mismos que, como ocurre con los otros colectivos mencionados, han promovido en el imaginario colectivo un signo delincuencial contra los integrantes del FPDT.
En ese contexto, el fallo que tiene ante sí la Suprema Corte no se limita a una cuestión técnica, formal. Los ministros deben evitar reducir la protesta a un asunto de presunta legalidad y, con sensibilidad, buscar empatar la verdad jurídica con la verdad histórica, rechazando el autoritarismo y el uso faccioso de la justicia, y determinando, a la vez, la inocencia de los presos políticos de Atenco.

13.6.10

Copala: gobierno mexicano oculta información a Europa

Revista CONTRALÍNEA 186
Nydia Egremy

Los activistas europeos emboscados en San Juan Copala habían propuesto a sus gobiernos y organizaciones no gubernamentales apoyar propuestas de desarrollo para los pueblos indios mexicanos sumidos en la pobreza. La solidaridad de los activistas de los derechos humanos encontró las balas de la organización paramilitar Ubisort, que mataron al finlandés Jyri Jaakkola y a la mexicana Bety Cariño. A pesar de las promesas de Felipe Calderón, hasta ahora no hay investigaciones ni detenidos
Jyri Antero Jaakkola, Meni Morne, David Casinori Portavano, Martin Santana y la alemana Lisa llegaron a México procedentes de Alemania, Bélgica, Finlandia e Italia. Durante meses, convivieron con mujeres y hombres de las comunidades indígenas del país y los conmocionó el grado de miseria, desnutrición y penuria en que viven. Ante esa violenta realidad, propusieron a sus gobiernos y organizaciones emprender proyectos de desarrollo que respetaran su autonomía; pero a las 14:50 horas del 27 de abril, esas aspiraciones fueron liquidadas: dos balas se alojaron en la cabeza del finlandés Jyri; la mexicana Beatriz Cariño Trujillo también fue alcanzada por los disparos de paramilitares.
Los europeos se habían sumado a la caravana internacional de paz que salió de Huajuapan de León, Oaxaca. Pretendían llegar al poblado triqui de San Juan Copala para auxiliar a los habitantes asediados por un cerco que se mantiene desde hace meses. Jyri contactó a los organizadores de la caravana para orientarlos sobre la situación de los indígenas; antes habían asistido a la presentación de un video.
Todos viajaban en la camioneta Ford Van blanca, que arriba del parabrisas ostentaba una calcomanía con la palabra “soledad”. Abajo de esa calcomanía, unos 10 centímetros hacia la izquierda, está el impacto de las balas que ultimaron a los ocupantes del asiento delantero del vehículo.
La representación diplomática de Finlandia en México fue notificada del asesinato de su compatriota a las 20:00 horas de ese martes. Fue entonces que se dispuso que Seppo Tunturi, el ministro consejero, encabezara al grupo que viajó a Oaxaca para conocer los hechos y ocuparse del retorno de Jyri a su país.
Entretanto, en la ciudad de México, personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ofrecía “todo su apoyo” a las embajadas de los países de donde procedían los extranjeros emboscados.
Martin Santana es originario de Bélgica y conoce bien la problemática social que viven las comunidades oaxaqueñas, pues estudia temas sobre el desarrollo sustentable. David Casinori es un italiano que vino al país a redactar su tesis sobre movimientos sociales. Ambos viajaban en la camioneta que abría el paso de la caravana.
Segundos después de la agresión, Martin escapó de la balacera contra la camioneta Ford. En su huida encontró a Mónica Citlali Santiago Ortiz, integrante de la organización Voces Oaxaqueñas Construyendo Autonomía y Libertad. La joven había recibido un balazo y corría en busca de ayuda. Ambos lograron abordar una ambulancia –que también había sido baleada– que los condujo a un hospital.
Mónica recuerda que, esa mañana, la finlandesa Meni Morne se sumó a la caravana: “Venía sola, no sé si conocía a Jyri, y subió con nosotros”. Meni sería la primera sobreviviente entrevistada por los corresponsales extranjeros que desde Oaxaca dieron cobertura al ataque.
Menos de 12 horas después de los acontecimientos, la mañana del 28 de abril, los italianos leían en el diario La Reppublica este titular: “México, ataque a la caravana de la paz. Cinco muertos, un italiano secuestrado”. La nota describía que, hasta entonces, el italiano David Casinori estaba desaparecido y probablemente hubiera sido raptado; agregaba que en la zona no había intervenido el Ejército.
El diario reportó que “la policía no se arriesgó a entrar” a la zona del ataque. Agregó que “las fuerzas de seguridad del estado de Oaxaca, al estar cerca, no entraron a la zona a pesar del ataque de unas 40 personas contra el convoy humanitario para acompañar a salvo al grupo en el que iba David Casinori”.
Un día después, La Reppublica dio cuenta de que Casinori estaba a salvo. Logró contactarse por teléfono con un funcionario de la embajada en México, aunque estaba bajo el efecto del impacto por la agresión que sufrió. Él, como sus otros compañeros extranjeros que vivieron la pesadilla de las balas paramilitares, vino a este país a contribuir con sus propuestas para mejorar las condiciones de vida de los indígenas mexicanos.

La promesa perdida

Jyri viajó a México para realizar labores relacionadas con la cooperación internacional, algunas, subvencionadas por el Ministerio de Exteriores de Finlandia. Colaboraba con la organización gubernamental finlandesa Uusi Tuuli (Nuevo Viento). También colaboró con la Universidad de la Tierra de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, donde preparó algunos proyectos para contribuir al desarrollo de las comunidades indígenas.
Pretendía promover la autosuficiencia alimentaria de los pueblos indígenas; sostenía que el empleo de técnicas de mejoramiento elevaría su producción agrícola y podrían comercializarlos mejor. Sus trabajos hacían énfasis en la preservación de la cultura y métodos de producción tradicionales.
Sus compatriotas lo recuerdan como un joven entusiasta que, en cuanto llegó a México, procuró obtener información de distintas fuentes sobre las comunidades necesitadas de este país. Antes de partir a Oaxaca, comentó que era apremiante que el gobierno de su país emprendiera ya los proyectos de ayuda bilateral y que se dirigieran hacia los pueblos indígenas.
El 11 de mayo, durante el homenaje en memoria a este joven, Ulla Vaïsto, la embajadora de Finlandia en México, recordó que él era un activista finlandés preocupado por estudiar el desarrollo sustentable, comercio justo y derechos humanos. “Este joven no pudo concluir su labor porque fue víctima de un asesinato cruel, junto a la ciudadana mexicana Beatriz Cariño. Los culpables de este acto aún están libres”. Tras esa tragedia, la embajada de Finlandia en México ha exigido que se aclare este crimen y que los culpables sean sentenciados.
Anteriormente, la representante de Finlandia había entregado, en nombre de su gobierno, una nota diplomática a la SRE. Ahí exigía el esclarecimiento de “este hecho condenable y que los culpables sean llevados ante la autoridad y castigados según la legislación mexicana”. Esa exigencia también se transmitió al gobierno de Oaxaca, donde se abrió la averiguación previa, y a la Procuraduría General de la República.
Vaïsto admitió entonces que el proceso para llevar ante la justicia a los asesinos de Jyri “no será rápido ni fácil, pero lo más importante es que se investigue a fondo, se encuentre a los culpables, éstos sean llevados al tribunal pertinente y se les castigue conforme a las leyes mexicanas”.
Hizo notar que Jyri era una persona seria, con convicciones, que quería trabajar por el bien de Oaxaca, por el desarrollo social sustentable y “por hacer una diferencia”. El homenaje concluyó con el reconocimiento a quienes sumaron sus voces para exigir el esclarecimiento de los “cobardes hechos, para que éstos no queden impunes”.
Siete días después de ese homenaje, el 18 de mayo, la presidenta de Finlandia, Tarja Halonen, y el presidente de México se reunieron en Madrid, España. Ambos asistían a la VI Cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea. Ahí, Felipe Calderón le manifestó su pesar por el fallecimiento de Jyri Jaakkola y le reiteró que su gobierno se comprometía a esclarecer los hechos y el castigo a los responsables.
Días después de estos hechos, el cuerpo de Jyri llegó a su patria y fue recibido por sus padres y dos diputadas del Partido Verde finlandés: Satu Hassi y Heidi Hautala. Esta última preside el grupo de derechos humanos ante el Parlamento Europeo.

Gestiones en el vacío

A las 18:36 del miércoles 29 de abril, la Secretaría de Relaciones Exteriores emitió su comunicado de prensa número 123. Ahí se anunciaba la creación de un “grupo de trabajo” con embajadas de la Unión Europea para “identificar y localizar a sus ciudadanos involucrados en los hechos de San Juan Copala, Oaxaca”.
Además de manifestar que el gobierno de México lamentaba “profundamente” el fallecimiento de la mexicana Beatriz Cariño y del ciudadano finlandés Jyri Jaakkola, se planteó que se trataba de dar respuesta a las “inquietudes manifestadas” por diversas embajadas europeas por la participación de algunos de sus connacionales, en lo que denominó “caravana de derechos humanos”.
El comunicado anunció que participarían diferentes dependencias federales y representantes de las embajadas europeas. La invitación a “sumarse a este grupo” también se transmitió a la Unión Europea a través de la embajada de España en México, pues ese país ostenta la presidencia temporal de esa organización regional.
También citó que una “comisión plural” –de la que no informó qué representantes extranjeros la integraban– se había trasladado a Oaxaca. Daba cuenta que el 28 de abril, un día después del ataque paramilitar, el grupo sostuvo una reunión de trabajo con Evencio Martínez Ramírez, secretario general de Gobierno; Luz Candelaria Chiñas, procuradora de Justicia, y Javier Rueda Velázquez, secretario de Seguridad Pública de esa entidad.
Desde entonces, las embajadas europeas acreditadas en México, cuyos ciudadanos fueron víctimas del ataque, reciben de vez en cuando telefonemas de las autoridades mexicanas que les “informan” que persisten las investigaciones. Más de un mes después de esos hechos, ninguna persona ha sido presentada ante la justicia como resultado de la investigación que realizan el gobierno federal y el gobierno de Oaxaca por el asesinato de Beatriz Cariño y de Jyri Jaakkola. Entretanto, todos los días y desde toda la Unión Europea, este caso sigue presente en la opinión pública y en los parlamentarios de aquel continente.
Jyri Jaakkola: in memoriam
Mensaje para Contralínea de Ville-Veikko Hirvelä, madre del activista finlandés asesinado por paramilitares de San Juan Copala, Oaxaca, el pasado 27 de abril.
Estudió en la universidad de la ciudad de Turku, en la costa, pero pronto se percató que esa forma de educación no era para él. Pensó que lo necesitaban más en el trabajo solidario internacional, a favor del comercio justo, la paz y la comprensión entre los pueblos; ya sentía de forma muy profunda la injusticia que permitía a unos cuantos acceder a la educación gratuita y exclusiva. Es decir, sólo la gente europea, de clase media y blanca.
Aunque era un estudiante brillante, que estudió filosofía y ciencias políticas, no se dedicó a hacer fortuna y seguir con el conformismo europeo en un mundo de miseria e injusticia. Por ello, en un acto solidario con quienes no tenían la misma oportunidad de estudiar que él, Jyri renunció a sus estudios. Entonces, comenzó su camino en la organización no lucrativa Uusi Tuuli (Viento Nuevo), donde trabajó por la justicia local, apoyó a productores locales en países desarrollados y las comunidades indígenas.
En esas actividades, Jyri viajó en el barco Estelle, haciendo campaña por el comercio justo. Fue voluntario de World Shops (locales de venta de productos por el comercio justo), y participó en el Proyecto de Bangladesh Aamutähti World Shop’s, así como en la Red Europea de Tiendas Mundiales. En ese tiempo, ya estaba comprometido en la lucha por la justicia climática y era miembro de la organización finlandesa ambiental Hyökyaalto.
Jyri fue conocido por su actitud positiva, dedicada e incansable. Se familiarizó con la vida local de los países que visitó. En Angola, auxilió a las víctimas de la guerra; en Bangladesh, asistió a las comunidades pobres, así como a los indígenas mexicanos.
El pensamiento anarquista y antiautoritario fue parte importante de la vida de Jyri y de ello discutía en sus artículos. Construyó su ideología en la vida social de cada día al participar en todas las actividades, como impulsar las comunas y los círculos de comida orgánica.
Jyri sabía que la mayor necesidad de cambio sobre la Tierra está aquí, en los países occidentales industrializados. Que nuestro consumismo y poder económico para gobernar el mundo tienen su base en los bajos precios de las materias primas y en el trabajo barato del sur; así como en la destrucción del medio ambiente. Esta sobreexplotación que evita la igualdad global, la verdadera democracia y la vida decente en los países desarrollados.
Una vez en México, Jyri quería compartir la alegría y la pena de la vida cotidiana y su lucha por los derechos humanos. Esperaba aprender algo de los movimientos mexicanos de autonomía y de las comunidades, a los que podría ayudar en Finlandia. En la primavera de 2010, realizaba actividades para Uusi Tuuli y diversas organizaciones mexicanas en Oaxaca. Sus tareas incluían apoyar el derecho a la seguridad alimentaria y mejores condiciones de vida en las comunidades autónomas indígenas.
También tomó parte en campañas sobre el cambio climático y visitó diferentes sitios en Oaxaca para conocer más los derechos de uso de la tierra entre esas comunidades.
Jyri el caminante
Tatjana Markus recuerda a su compañero:
Jyri llegó a Oaxaca con una mirada clara, corazón abierto y gran deseo de aprender, observar, compartir, disfrutar y regocijarse de las bellezas de la vida, el poder del compañerismo, la magia de la interacción. Vino a Oaxaca con dos oídos como conchas de mar, sus ojos como dos cámaras y su corazón abierto y listo para dar y recibir. Vino como un caballero andante pero sin caballo, armadura ni pretensiones. Enamorado de la vida. Vino a Oaxaca como un hombre despierto. Para él no había fronteras geográficas o culturales, ésas que la nación Estado nos impone. El sufrimiento de un hermano o hermana en cualquier parte del mundo era suyo, y el sistema del diablo era el mismo en todas partes. Las balas no tienen nacionalidad, como tampoco el amor y la camaradería.

10.6.10

Ejército sometido por el Pentágono

EE.UU,Mexico
José Francisco Gallardo Rodriguez
Durante la primera visita de Estado de Felipe Calderón a Washington, Barack Obama ofreció trabajar juntos para encarar el futuro y resolver los problemas comunes como la migración, el narcotráfico y la crisis económica. “Nos unen no las fronteras sino los lazos, permanezcamos juntos para encarar el futuro; el trabajo conjunto permitirá establecer una frontera común con migración ordenada y segura y ahondar la cooperación contra el narcotráfico que amenaza la frontera, trabajando juntos se ha forjado una nueva era de cooperación en base a los intereses mutuos, con respeto y responsabilidad recíproca. Nuestros países no son simplemente vecinos, somos amigos por elección, estamos ligados por trabajadores, turistas, docentes, estudiantes, incluso entre las fuerzas armadas que luchan contra la inseguridad”, declaró Obama. (La Jornada, 19/V/10).
Durante su visita a México en abril de 2009, Obama aludió a “los lazos que nos unen no pueden quebrantarse”, en las faldas del cerro del Chapulín, y asegundaba Calderón con establecer una nueva relación México-Estados Unidos. Pero sabrían Obama y Calderón que estaban sobre tierra donde muchos mexicanos entregaron su vida por defender la integridad del territorio nacional, y que a causa de una guerra injusta, abusiva en 1847, México perdió más de la mitad de su territorio en manos estadunidenses. ¡Yo creo que no!
Pero hasta cuándo seguirá esta farsa, reuniones van y nada pasa; y no pasa porque son mentiras las razones. Una cosa es el discurso y otra la realidad y la historia, desde la doctrina Monroe, pasando por el Tratado Guadalupe Hidalgo, hasta la Iniciativa Mérida.
A lo dicho, por si los estrategas y asesores yupis del señor de la guerra contra las drogas no lo saben. En un documento publicado por la Dirección de Políticas y Planes Estratégicos del USARMY en junio de 2000, llamado Joint Vision 2020, deja entrever una serie de coincidencias entre sus planteamientos con la ofensiva actual desatada a escala planetaria por la Casa Blanca y el Pentágono, quienes sostienen: Los intereses globales y las responsabilidades de EUA persistirán y no hay ninguna indicación de que las amenazas hacia esos intereses o a los de nuestros aliados vayan a desaparecer. Los conceptos estratégicos de fuerza decisiva, proyección de poder, presencia de ultramar y agilidad estratégica continuarán rigiendo nuestros esfuerzos para cumplir con esas responsabilidades y enfrentar los retos del futuro.
Una preocupación recurrente en la literatura militar, es lo relacionado a las amenazas asimétricas. El potencial de tales enfoques es tal vez el peligro más serio que EUA enfrentará en el futuro inmediato. Para contrarrestar las futuras amenazas al “poder imperial”, el Pentágono se propone alcanzar “la dominación de espectro total”, que consiste en una concepción en la cual se desdibujan las fronteras entre amigos y enemigos, entre pueblos y gobiernos, entre aliados y mercenarios.
Sobre este tema Joint Vision sanciona: “Las operaciones de espectro total incluyen el mantenimiento de una postura de disuasión estratégica”, lo que significa incluir acción en el teatro de operaciones y actividades de presencia en el hemisferio. La guerra imperial del siglo XXI, en los términos que se plantea, requiere de la conducción de operaciones conjuntas. Este enfoque integrado descansa en el uso de todas las herramientas del estadista para alcanzar nuestros objetivos nacionales, unilateralmente cuando sea necesario, al tiempo que en el hacer un uso óptimo de las habilidades y los recursos provistos por las fuerzas militares multinacionales, las organizaciones regionales e internacionales”.
Joint Vision reconoce además, la importancia de la tecnología y la innovación técnica para el Ejército y sus operaciones en cualquier parte del mundo. “Si nuestras fuerzas armadas van a ser más rápidas, más letales y más precisas en el 2020 de lo que son actualmente, debemos continuar invirtiendo en y desarrollando nuevas capacidades militares. Dependiendo de la realización del potencial de la revolución de información, las capacidades de hoy en cuanto a maniobra, ataque, logística y protección se convertirán en maniobra dominante, combate de precisión, logística focalizada y protección de dimensión total”.
Así las cosas nuestros vecinos del norte, tienen una visión estratégica del futuro, saben a donde van y que quieren, en México el encadenamiento histórico de gobiernos espurios con una visión patrimonialista de la política, –como dije yupis–, nos han llevado al colapso institucional y a someter al Estado mexicano a los intereses de Washington, tal cual lo planearon desde la doctrina Monroe en 1832.
El último bastión de nacionalismo que era representado por el Ejército Mexicano, para la defensa de la soberanía nacional, a través de gobiernos entreguistas y de mandos apátridas, ya fue anexado y sometido al Pentágono. Es decir, la abdicación de la soberanía nacional vía el sometimiento de las fuerzas armadas a EUA.
Forum 200. Junio de 2010.  

4.6.10

México: Los electricistas solos, la CNTE sola, los oaxaqueños solos y López Obrador solo.

Pedro Echeverría V.

1. Quizá por hacerme ilusiones en el sentido que las luchas de los trabajadores contra la explotación y la opresión se hacen cada día más grandes y numerosas, al observar la realidad me deprimo, reniego y adopto una posición pesimista. Pienso que no tendría razón si partiera de la idea que en cinco o 10 años deberían cambiar las cosas, pero después de 50 años de estar viviendo de manera cotidiana esa realidad pienso muchas veces que en lugar de los movimientos progresivos en espiral, cada generación gira solamente en círculo que se repite. Al principio de los sesenta se registraron luchas anticolonialistas, antiimperialistas, revoluciones, guerrillas y protestas por millares; la música, el vestido, los procesos de liberación hicieron cambiar el mundo. ¿Qué pasa 50 años después? Parecería que las cosas se repiten en otro nivel, más elevado, pero en la realidad los cambios sólo fueron superficiales, para seguir todo igual.

2. Me detuve horas frente al amplio campamento electricista donde están en huelga de hambre unos 50 obreros de los 80 originales. Más de 30 han sido levantados y llevados al hospital por estar en malas condiciones de salud. Otras decenas, quizá algunos cientos, rodean en otros campamentos a sus compañeros con quienes pude hablar y preguntarles. En la “plancha” del Zócalo de la ciudad de México –de 120 por 120 metros- parece ya no caberle otro campamento porque también los profesores de la CNTE de Oaxaca, Michoacán y otros estados lo ocupan hace dos semanas. Lo condenable es que parecen “vecinos distantes” con objetivos y políticas diferentes, aunque en el discurso declaren que se apoyan. Por lo menos es lo que se vio el viernes 28 de mayo en la organización de la marcha hacia la secretaría de Gobernación: ausencia total de camaradería hasta entre los contingentes de la CNTE.

3. Al dividirse la marcha entre la sección 18, que salió del Zócalo sobre 5 de mayo (oeste), y la sección 22 que salió por Pino Suárez (sur), se observó una gran división; la primera pronto llegó a Gobernación donde fue recibida, pero la segunda –que logró,  derribar las grandes rejas militarizadas de Televisa y una entrevista televisada con la dirigencia oaxaqueña- llegó más tarde, bajo fuerte aguacero, a Gobernación. A ésta última columna se agregó un pequeño contingente de 300 electricistas. Pero además, mientras estas dos marchas se realizaban en el edificio de la Sección IX del DF la CNTE realizaba un Congreso educativo con cientos de profesores delegados de todo el país. Por falta de coordinación se celebraron eventos nacionales a medias. ¿Qué resultado se podría esperar de las “negociaciones” entre trabajadores divididos, dispersos y débiles y una secretaría de Gobernación que todo lo sabe, todo lo vigila y todo lo escucha?

4. ¿Qué resultados? Una nueva cita para que las autoridades –como lo han hecho durante 30 años- le sigan jugando el dedo en la boca de los profesores de la CNTE. ¿Y los resolutivos del “4º. Congreso de Educación Alternativa de la CNTE celebrado el viernes, sábado y domingo en salas y auditorio de la IX? Pronto saldrán publicados para archivarse –como los que salieron de los tres congresos anteriores- porque para ponerlos en práctica se requiere tener fuerza y poder con el que la CNTE no ha podido contar. ¿Qué hacían los profesores de Oaxaca mientras marchaban unos y otros ejercían como delegados en el congreso educativo? Pensando en que el lunes 31 de mayo tenían que instalarse en el Zócalo de la ciudad de Oaxaca para iniciar un gran plantón por regiones para concluir –en caso de no resolvérseles sus demandas- en un paro general. Pude estar presente y observar desde las seis de la mañana la ocupación.

5. Mil y una actividades políticas, sindicales, de protesta entre electricistas, profesores, campesinos, pero sin la menor coordinación entre ellas y cada una luchando por intereses particulares. Mientras tanto el gobierno profascista de Felipe Calderón –haciéndose el tonto, o mejor el inteligente- espera que pasen unos días más para que todos los electricistas en huelga de hambre pasen por el hospital y se retiren a su casita; espera que los profesores repitan –hasta cansarse- sus experiencias en manifestaciones y que los profesores oaxaqueños se desgasten en su plantón para luego desalojarlos. Ni electricistas, ni petroleros, profesores, campesinos e indígenas se apoyan, nadie apoya a nadie. Sin embargo, aunque PRI, PAN y PRD parecen pelear en la luz pública, en la oscuridad se cogen mucho cariño y, cuando es necesario, unifican sus fuerzas para condenar y reprimir a los movimientos de lucha que son realmente de izquierda.

6. Es inconcebible, increíble o lo que se quiera, pensar que las únicas fuerzas que luchan contra el gobierno y secuestran empresarios son los llamados narcotraficantes que, incluso, poseen ya un fuerte ejército llamado los zetas. Se han confrontado tanto contra el ejército, la policía, los empresarios y el gobierno que hasta parecen honestos izquierdistas. Desafortunadamente sus objetivos son otros, coinciden con los de la burguesía empresarial y gubernamental: acumulan gigantescas riquezas, obtienen mucho poder, despilfarran esos dineros en diversiones con “nenas” y someten o asesinan a quienes se les oponen. La realidad es que no me he metido a estudiar sus actuaciones y sus dinámicas; sólo se que se han infiltrado totalmente dentro de los funcionarios de gobierno, del ejército y la policía y que cientos de empresarios viven asociados con los narcotraficantes poniendo “lavanderías” de dólares y pesos.

7. ¿Qué trabajador, ciudadano, estudiante, va a apoyar un movimiento si sabe que no tiene garantías, que es muy fácil que lo “madreen”, pierda su empleo, lo encarcelen y lo asesinen por el gobierno? ¿Cuántos miles de movimientos en el país han sido desbaratados por la clase gobernante para no volverse a levantar? Ni Marcos hubiera sido silenciado, ni López Obrador hubiera sido despojado, ni la APPO estuviera destruida, ni el SME hubieran desbaratado, ni la CNTE estancada, ni el EPR estuviera reclamando desaparecidos, si hubiera honradez y modestia entre los dirigentes de movimientos; sin embargo da la impresión de que cada dirigente quiere conservar su pequeña capilla, su pequeño coto de poder, antes de ponerlo en juego frente a otros liderazgos. Cuando estudiemos y pensemos bien esa realidad que vivimos desde hace por lo menos 50 años quizá encontremos que son los dirigentes los que evitan la unidad y que las bases no han sido capaces de liberarse de sus caudillos.

3.6.10

La estrategia paramilitar en Oaxaca

¿Qué enseñanzas sacar de esta nueva infamia?
Héctor Gómora
Rebelión

Después de varios días en espera de más sucesos, es tiempo de hablar de esta nueva infamia ocurrida en suelo mexicano, para tratar de sacar el claro algún aprendizaje muy necesario.

Y se trata además de un tema muy, muy importante, porque pone de relieve la increíble situación que prevalece en este país, donde un grupo de rufianes de la peor ralea puede cometer sus fechorías en forma pública sin que NINGUNO de los poderes ejecutivos que juraron cumplir y hacer cumplir la ley haga algo al respecto. Se trata de sucesos que siempre me hacen decir: “si esto hubiera sucedido en Cuba o Venezuela, ya me imagino el escándalo”. Pero no: sucede en nuestras “democracias”, así que los medios son bastante discretos al respecto.

Me refiero a lo que está sucediendo en el municipio autónomo de San Juan Copala, en la región de la etnia triqui de Oaxaca. Esta comunidad trata de ser libre y organizarse en forma autónoma, y como resultado es objeto de un criminal hostigamiento por un grupo armado, vinculado con las fuerzas oligárquicas aliadas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobierna el estado. Es necesario efectuar un análisis, aunque sea somero, de este asunto y cómo nos muestra algunas de las tácticas de los sistemas dictatoriales…tengan o no una fachada democrática.

Como siempre, existen un proceso y un contexto históricos.

Desde hace mucho tiempo las zonas rurales y de importante población indígena han sido sojuzgadas por el PRI, fruto de las siete décadas en las que esta burocracia política usurpó el poder en México. Los intentos de rebelión han sido siempre duramente reprimidos, como se constató en las insurrecciones de Genaro Vázquez o Lucio Cabañas.

En la región triqui, concretamente, los deseos de cambio han permeado en una parte importante de la población, y cuando eso sucede el sistema de poder empieza a actuar. Como las condiciones no siempre permiten una represión directa, se recurre a estrategias alternas bien conocidas, basadas en una premisa: dividir.

Siempre existe algún porcentaje de gente corrompida, dispuesta a alquilarse hasta para las acciones más viles. Ya sea en sindicatos, grupos en huelga, movimientos diversos y comunidades, siempre se localiza y estimula a los grupos más proclives a corromperse, porque de esa forma se logran dos cosas: introducir una cuña que ayude a debilitar y fragmentar al movimiento, y apoyar a la propaganda a trabajar su tesis clásica: el movimiento está dividido, los radicales son unos cuantos y la mayoría quiere una solución pacífica y razonada. Desde luego, dicha solución “pacífica y razonada” siempre coincide con lo que plantea el gobierno; y la postura “radical”, con las demandas originales del movimiento.

Esta cuña formada con elementos corruptos tiende a funcionar así en huelgas o similares, de tipo sectorial; pero cuando se trata de movimientos regionales, la estrategia se concentra más en la represión, pero si no se dispone de pretextos claros para ejercerla a través de la violencia legal (ejército y cuerpos policiacos), se crean fuerzas especiales, oficialmente ajenas al gobierno, que se encargan del trabajo sucio. Ejemplos de esto en México son la Brigada Blanca y los Halcones, que en los setentas realizaron asesinatos y represiones, así como los grupos paramilitares, que en los últimos quince años han sido la principal estrategia del sistema de poder en este país.

Fue desde la Masacre de Acteal (1997) cuando la existencia de bandas paramilitares en Chiapas se divulgó ampliamente…en algunos pocos medios. Se supo de Paz y Justicia, grupo que realizó la matanza, junto con otros como Mira, Los Chinchulines, Máscara Roja, Los Degolladores, etc. Se ha llegado a señalar hasta diez u once grupos paramilitares operando en diferentes regiones de Chiapas. Todos ellos con la tarea de asesinar, agredir y en general atemorizar a la población.

Desde luego, el gobierno siempre ha negado su vinculación con estos grupos, pero nunca faltan investigaciones que paulatinamente arman el rompecabezas. Un capítulo relevante ocurrió el 3 de enero de 1998, cuando la revista Proceso dio a conocer un documento hasta ese momento secreto: el Plan de Campaña Chiapas 94, elaborado por el ejército, donde se dice, claramente, que el objetivo era aislar al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), destruyendo sus bases de apoyo (la población civil que estaba de su lado) y que para ello se requerían fuerzas locales de autodefensa. De no existir tales fuerzas –decía el Plan-, “es necesario crearlas”. Para ello, los servicios de Inteligencia Militar debían organizar secretamente a ciertos sectores de la población civil; entre otros a ganaderos, pequeños propietarios e individuos “caracterizados con un alto sentido patriótico, quienes serán empleados en apoyo de nuestras operaciones”. Hubo plena coincidencia entre estos planteamientos y las acciones de las bandas paramilitares, así como de sectores del ejército como la Fuerza de Tarea Arco Iris (1995-1998), que estaba bajo el mando del general Mario Renán Castillo (1995-1997), razón por la cual es señalado como asesino, como uno de los principales responsables logísticos de los crímenes realizados contra la población civil.

En tales acciones está la raíz de tantos desplazados, gente que tuvo que abandonar sus casas huyendo de estos asesinos (la Masacre de Acteal fue el ataque a un campamento de desplazados), provocando una crisis humanitaria que aún persiste, pues hasta la fecha muchos no han regresado porque los paramilitares siguen ahí, en total impunidad.

Además de Chiapas, la estrategia de las fuerzas locales “de autodefensa” se aplica en otras partes. Ahora está trascendiendo (de nuevo, en algunos medios) la actuación de la Unión de Bienestar Social para la Región Triqui, o Ubisort, grupo creado en 1994 –en plena estrategia paramilitar chiapaneca- y estrechamente ligado al PRI. Su acción mantiene bajo un régimen de ocupación al municipio autónomo de San Juan Copala. Algunas de sus acciones han sido:

1. El 28 noviembre de 2009 impidió la llegada de la delegación del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de Atenco. Los diarios de la capital del estado afirmaron que el municipio autónomo había llegado a su fin; y en plena concordancia, la Ubisort nombró agente municipal a Anastacio Juárez, hermano del líder, Rufino Juárez. Las autoridades municipales desmintieron reiteradamente esa versión, pero la campaña continuó.

2. El 29 noviembre dispararon contra el edificio municipal y el albergue infantil, donde un niño perdió la vida y otros tres fueron heridos.

3. Ese mismo día instaló un retén para cercar a la comunidad.

4. El 10 de diciembre de 2009 sus hombres armados desalojaron a las autoridades del municipio autónomo. El 10 de marzo mujeres y niños aprovecharon un descuido y retomaron las instalaciones.

5. Como respuesta a la retoma del municipio, la Ubisort realizó un ataque con armas de fuego contra la comunidad, hiriendo a una mujer y provocando la huida de varias familias, así como el cierre de escuelas, del centro de salud y de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

6. Estableció un cerco para impedir la llegada de agua, alimentos y demás elementos de subsistencia.

“¿Y qué hacían los gobiernos estatal y federal? Simplemente, nada.

Como respuesta a esa crítica situación, organizaciones defensoras de los derechos humanos organizaron la llamada Caravana de Apoyo y Solidaridad con el Municipio Autónomo de San Juan Copala, que incluía observadores extranjeros. Entonces, de nuevo lo insólito que en México es cotidiano. El dirigente de la Ubisort, Rufino Juárez, advirtió en conferencia de prensa y por radio que no iban a permitir llegar a la caravana, y que sus miembros se atuvieran a las consecuencias.

Si el solo anuncio indigna a quien –como dice Tomás Mojarro- no ha perdido la capacidad de asombro e indignación, ni qué hablar de que tal amenaza sea cumplida. El 27 de abril, ya cerca de su destino, la caravana fue objeto de un ataque con armas de fuego por parte de sujetos embozados vistiendo uniformes verde olivo.

Como resultado murieron dos personas: Beatriz Alberta Cariño, miembro destacado del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos, y el finlandés Tyri Antero Jaakkola, colaborador del colectivo Voces Oaxaqueñas Construyendo Autonomía y Libertad. Otros fueron sojuzgados e interrogados por los agresores, que los hicieron caminar a través de la montaña. Otras personas –incluso algunas heridas- sobrevivieron huyendo a través del monte y escondiéndose más de un día, tiempo durante el cual se reportaron como desaparecidos. Entre ellos estaban la reportera Érika Ramírez y el fotógrafo David Cilia, de la revista Contralínea, quienes cubrían el recorrido. Estaban además otros observadores extranjeros: Viris Jacola y Meni Morne, de Finlandia; David Casinori, de Italia; Martín Santana, de Bélgica. También figuraban los oaxaqueños David Venegas, David Arellano y Rubén Valencia.

Finalmente fueron sólo dos las víctimas mortales…suficiente para catalogar este hecho como una infamia que amenaza con quedar impune como tantas otras.

Luego del cobarde ataque a la caravana el 27 de abril, como cabía esperar, la Ubisort se deslindó del mismo y hasta acusó a las víctimas de preparar un autoatentado. Desde luego, considerando la magnitud que alcanzaron las cosas, semejante acusación sólo se la creerá quien sea un enemigo declarado e irreconciliable del sano ejercicio de pensar.

¿Y las fuerzas del orden? En las primeras horas la policía reportó no haber localizado aún a las personas desaparecidas…porque los paramilitares sólo le permitieron el acceso por algunas horas. Preciosa forma de solapar un poder local ilegítimo. Y más indignante aún fueron las declaraciones de Alberto Quezadas Jiménez, comisionado de Seguridad Pública del estado, en el sentido de que no había condiciones favorables para intervenir. “No puedo entrar y enfrentarlos porque habría muchos muertos”.

Aun concediendo que se debe tratar de preservar la vida lo más posible, semejante excusa es inaceptable. Por crudo que suene, ése su trabajo y si la gente a la que se supone debe proteger está siendo asesinada, no puede hacerse a un lado tan cándidamente. Verdaderamente deleznable como pretexto, pero desde luego es parte de la maniobra: dejar que los paramilitares trabajen en paz. Así es siempre. Así se hizo en Acteal. Son de sobra conocidos los testimonios de que durante las varias horas que resonaron los disparos, los soldados de un cercano puesto del ejército no hicieron absolutamente nada.

Volviendo a Oaxaca, también el gobernador Ulises Ruiz, quien con los maestros ya cubrió la cuota de sangre que corresponde a todo gobernador priísta de Oaxaca o Guerrero, actuó dentro de lo que procede en estos casos. Calificó la agresión como un “enfrentamiento” (o sea, dos grupos que se matan entre sí) y manifestó extrañeza por la presencia de extranjeros en una zona de conflicto como ésa.

Tales palabras nos remiten a otra vertiente de la estrategia represiva, que sonó mucho cuando Zedillo expulsó a todos los observadores internacionales para evitar que constataran las atrocidades de ejército y paramilitares en Chiapas. Destacó en esto un programa de la periodista de ultraderecha “Lolita” de la Vega, que llegó en helicóptero a una zona de Chiapas y grabó imágenes de varias personas de tipo extranjero que ahí se encontraban. La falta de rigor periodístico de esta persona llegó al grado de decir en su programa: “¿serán éstos los rostros que se ocultan tras el pasamontañas?” La campaña que se desarrolló desde entonces apuntó a hacernos creer que en Chiapas había intereses extranjeros manipulando a la población…lo mismo que se dijo en 1968.

Por cierto, la revista Proceso publicó en esos días que a esta periodista se le “olvidó” decir que el lugar al cual llegó su helicóptero a hacer sus tomas era una zona donde se concentraban los periodistas de diferentes partes del mundo que cubrían el conflicto chiapaneco.

Lamentablemente mucha gente cayó en este engaño en dos sentidos: primero, que había intereses extranjeros (cuando que los únicos comprobados son los de infames trasnacionales como Repsol, Nestlé, Coca Cola, etc., etc.); y segundo, que el gobierno tenía razón al sacar a los observadores internacionales porque “los mexicanos solitos podemos resolver nuestros problemas”. Es una falsedad porque existen compromisos internacionales, firmados por México, para permitir la entrada de observadores extranjeros; y porque existe un derecho natural para denunciar a quien comete atrocidades contra seres humanos. Pero hay gente deshonesta que usa a veces una cara de la moneda u otra según le convenga. Esa postura de “cero intervención exterior, respeto total a la soberanía de los pueblos”, fue apoyada por quienes años después avalaron las campañas gubernamentales contra el gobierno de Cuba, alegando que la protección de los derechos humanos no admite fronteras.

Por ello, las declaraciones del gobernador de Oaxaca sólo desentierran esa falsedad que a través de los medios fue inoculada como verdad en la mente de muchos mexicanos.

Después del ataque del 27 de abril el terrorismo contra la población triqui no ha cesado.

El 15 de mayo hombres armados de la Ubisort retuvieron por la fuerza a seis mujeres indígenas y seis niños (dos de ellos bebés) de San Juan Copala. Las soltaron luego de 10 horas de tortura psicológica (cortar cartuchos y disparar cerca de ellos) y amenazas de muerte contra toda la comunidad.

El 20 de mayo fue asesinado Timoteo Alejandro Ramírez y su esposa, Cleriberta Castro. Él era uno de los impulsores del municipio autónomo de San Juan Copala y líder del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI), organización que se desprendió del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), del cual el mismo Alejandro Ramírez fue fundador. Muy probablemente es otro caso de pugnas internas generadas por el poder usando a gente corrupta para dividir a las organizaciones independientes. Al respecto, habitantes de la región identificaron a los asesinos como integrantes del MULT.

Alejandro Ramírez ya había sufrido dos atentados a principios de 2006. En el primero murió su hijo Misael Alejandro; en el segundo, el suplente de la agencia de Yosoyuxi. El 7 de julio de ese mismo año, el MULT lo acusó de violar a una niña de 14 años y el 5 de julio de 2007 se le culpó de la desaparición de dos mujeres, aunque ello jamás se comprobó.

Aproximadamente a la misma hora en que fue asesinado Alejandro Ramírez se hicieron disparos en los alrededores de San Juan Copala.

Todas estas acciones tienen un nombre: terrorismo de Estado.

Respecto al Gobierno Federal, baste decir que la primera vez que el ilegítimo que cobra como presidente de México se pronunció sobre los hechos fue el 18 de mayo…veintiún días después del ataque a la caravana. Sus declaraciones, hechas por cierto en una reunión en Madrid con la presidente de Finlandia, se limitaron en esencia a prometer castigo para los responsables y refrendar su compromiso al “esclarecimiento de los hechos y el castigo a los responsables con estricto apego a la ley”.

En puerta está una segunda caravana civil humanitaria, llamada “Bety Cariño y Jyri Jaakkola”. Será el próximo 8 de junio y con la misma finalidad de entregar alimentos y víveres. “Las condiciones humanitarias son extremas, por lo que la gente no aguanta más sin agua, luz ni alimentos”, declaró Jorge Albino Ortiz, integrante del MULTI.

Sin embargo, de nuevo el dirigente de la Ubisort, Rufino Juárez Hernández, lanzó su amenaza. Dijo en rueda de prensa que no existen “ni las más mínimas condiciones” de seguridad, y que pueden ocurrir “hechos lamentables” Agregó: “No nos hacemos responsables de lo que les pase. No hay la seguridad para que transite la gente”.

Deberíamos pensar en el hecho de que, aun suponiendo que este maleante no fuera responsable de los ataques, está declarando abiertamente que se trata de una zona sin ley, y que la pasividad de los gobiernos estatal y federal contrasta con la prontitud con la que se interesaron por “restaurar el estado de derecho” en casos como los de Atenco y los maestros de Oaxaca. Nuevamente se confirma que para el poder, estado de derecho es un concepto elástico, maleable y adaptable.

Además, en su conferencia de prensa el líder paramilitar secundó la línea de su patrón Ulises Ruiz, al referirse a los observadores internacionales como gente de “ojos azules y cabellos largos” y agregar que su presencia no a solucionará el conflicto.

Obviamente no…nadie ha dicho eso. El papel de estas personas es presenciar, documentar y divulgar lo que sucede…por ello son tan dañinos para el gobierno y sus sicarios.

Después de las amenazas de este grupo asesino podrían ocurrir nuevos sucesos lamentables el próximo 8 de junio. Habrá que estar atentos.

Es claro que, aunque pasan los años y nos dicen que México está cambiando, la realidad apunta en sentido contrario. Una comunidad como San Juan Copala trata simplemente de lograr independencia, sin plantear revolución alguna ni hablar de cambiar nuestro sistema económico, y de todos modos es objeto de represión y terrorismo por parte del sistema de poder. La razón ya la sabemos: evitar el mal ejemplo. Un sistema de poder autoritario no puede permitir que nadie se le salga del huacal, porque puede provocar un efecto desencadenante. Lo sucedido en Chiapas desde 1994 evidentemente ha dado ejemplo a otras regiones del país y, por principio elemental de conservación del poder, todo aquel que ose levantar la cabeza debe ser aplastado.

Y como siempre, los intelectuales servidores del poder han hecho su parte históricamente. Aún se recuerdan las declaraciones del escritor Carlos Fuentes, quien respecto a la masacre de Acteal acusó al gobierno de “omisión”. Suena contundente y pareciera que el señor está del lado de la justicia, pero no es así. Fuentes es uno de esos intelectuales con careta imparcial –como su tocayo Monsiváis- que sólo critican al gobierno en lugar de denunciar sus acciones. A un criminal se le denuncia, no se le critica. Además, esta crítica llevaba una trampa, porque dijo que la falla del gobierno de Zedillo había sido no actuar, cuando que sí lo había hecho: creó, entrenó y financió a los asesinos.

No es lo mismo decirle al policía que cuida el banco “lo asaltaron porque te descuidaste”, que decirle “lo asaltaron porque estabas coludido con los asesinos”. En el primer caso, el de Fuentes o Monsi, la conclusión es inofensiva: “qué gobierno más inepto”. En el segundo, el de gente como Tomás Mojarro, es la conclusión que el sistema no quiere que se sepa: “el gobierno ejerce terrorismo de Estado”.

Así funcionan estas cosas, pero que esa “rutina” no acabe por convertirse en algo que ya no nos asombre ni indigne. Hagamos lo que podamos: leyendo, divulgando, comentando, contribuyendo a la denuncia... pero ante nosotros la gente, no ante los organismos judiciales que forman parte del sistema y son garantía de impunidad para los asesinos.

En tal sentido, con todo respeto para los involucrados, que seguramente actuaron de buena fe, las cartas a diarios y demás pronunciamientos escritos de personalidades y organizaciones para “exigir” el castigo a los culpables de los crímenes del 27 de abril evidencian que no se ha entendido la realidad, que tenemos enfrente a todo un sistema de poder enemigo apoyado en la fuerza; que una exigencia sólo vale cuando tenemos un poder organizado que la respalde, que el enemigo histórico no se va a cortar las venas por las exigencias de quienes no tienen fuerza para obligarlo a nada que no quiera…y castigar a sus sicarios no está en sus planes.

Con respeto profundo, insisto, comulgo con Tomás Mojarro cuando dice que una rápida mirada a la historia muestra que “exigir” es el verbo que sintetiza la cultura amo-esclavo. ¿Exigirle al enemigo que vaya contra su naturaleza y haga justicia? ¿Acaso no se ha exigido una y otra vez castigo a asesinos, ladrones, especuladores, represores, gobernantes corruptos y varios etcéteras? ¿Y alguna vez el sistema ha hecho caso?

El poder organizado que sustente las exigencias aún tiene que construirse, y mientras hay que trabajar en la forma que podamos, pero con tenacidad y paciencia de hormigas. Vaya mientras un reconocimiento sincero para quienes se han arriesgado hasta lo último por una buena causa. Ellos dejaron de exigir porque entendieron que eso sólo se hace con un gobierno aliado, así que empezaron a trabajar. No los homenajeemos regresando a esquemas que ellos superaron.

Cada uno en lo que pueda, empecemos a trabajar donde ellos se quedaron. Falta mucho por hacer, así que dónde y cómo actuar, sobra. Es cosa de buscar, aprender y crecer…pero sobre todo, cosa de voluntad.

2.6.10

British Petroleum: negligencia criminal

Alejandro Nadal
 
El derrame de petróleo en el golfo de México pasará a la historia como uno de los peores desastres ambientales a escala mundial. Por más que la empresa British Petroleum (BP) anuncia nuevas maniobras para controlar la situación, la inyección de crudo en las aguas del Golfo seguirá hasta agosto. El petróleo llegará a costas cubanas y saldrá al Atlántico al incorporarse a la corriente del Golfo.
Se habla de un accidente en la plataforma Deepwater Horizon, pero sería más adecuado hablar de negligencia criminal. El desastre se debe a la arrogancia corporativa y la ambición de los operadores de BP. Claro, también están involucrados la empresa Transocean, dueña y operadora de la plataforma (por cuenta de BP) y Halliburton, responsable de la cimentación del pozo. ¿Qué fue lo que pasó el 20 de abril?
A las 12:35 de la madrugada los técnicos de Halliburton completan la operación de cimentación del pozo. En las horas siguientes se realizan pruebas de presión para asegurar que el pozo está bien cimentado. A las 11 horas se lleva a cabo un acalorado debate entre ejecutivos de BP y de Transocean sobre cambios en los planes relacionados con la fase siguiente en la cimentación.
Esa tarde, a las 17:05 horas se observa una pérdida de fluido en el tubo que conecta el cabezal del pozo con la plataforma. Este hecho revela que hay pérdida de presión en el cabezal que se supone debe controlar el pozo y estabilizarlo en caso de cambios repentinos en el flujo de crudo o de gas. El cabezal se supone está diseñado para cerrar el pozo en caso de una emergencia.
Entre las 17 y las 19 horas se realizan más pruebas para corroborar que la presión corresponde a las especificaciones de la cimentación. Los instrumentos indican una pérdida total de presión en la tubería de emergencia que va del pozo a la plataforma. Esta tubería sirve para cortar el flujo de crudo. En contraste, la tubería principal utilizada en la perforación acusa un aumento de presión hasta las mil 400 libras por pulgada cuadrada, lo que es señal inequívoca de un incremento extraordinario de gas natural.
A las 20 horas los técnicos de BP dan por concluidas las pruebas y comienza la operación de extracción de lodos de perforación para remplazarlos con agua de mar. Estos lodos son en realidad una combinación de barro y minerales utilizados para sellar. En tanto no se coloque el tapón de cemento para cerrar provisionalmente el pozo, la presencia de estos lodos es la única forma de restringir la expansión de gases y fluidos que están a grandes presiones en el subsuelo.
Hacia las 21 horas hay más fluidos saliendo del cabezal de los que están siendo bombeados hacia dentro y a las 21:10 la presión en la tubería principal de perforación aumenta espectacularmente. A las 21:50 surge una primera burbuja gigante de gas natural y las válvulas del cabezal son incapaces de controlarla. La primera explosión sobreviene unos segundos después. La plataforma Deepwater Horizon, titular de la marca mundial de perforación en aguas ultraprofundas, estaba condenada. A las 21:52 se da la orden de abandonarla. De sus 126 tripulantes hay 11 desaparecidos.
Hay varios problemas con el cabezal. Su diseño no siguió las especificaciones originales. Las baterías que debían hacer funcionar varios de sus aditamentos estaban defectuosas. Finalmente, uno de sus piezas medulares fue destruida semanas antes de la explosión. Es una abrazadera gigante que fue sometida a presiones superiores a las de su nivel de tolerancia. Pedazos de la abrazadera aparecieron en la cubierta de la plataforma, indicando un grave daño en el equipo. Los técnicos de BP no dieron importancia a esta señal de alarma. En adelante las lecturas de presiones en el cabezal del pozo a mil quinientos metros de profundidad serían inexactas.
La falta más grave de BP fue ordenar a los operadores de Transocean retirar los lodos pesados de perforación. Ésos son la línea clave de protección en caso de una surgiente de gas y deben ser retirados sólo después de colocarse el tapón de cemento. Pero BP estaba más interesada en acelerar el ritmo de las operaciones y decidió invertir la secuencia de operaciones.
La ley federal que limita la responsabilidad para reparación de daños de 75 millones de dólares ya no se aplica en caso de negligencia. BP va a tener dificultades en demostrar su inocencia.
El jefe de electrónica en la plataforma Deepwater Horizon, Mike Williams, hizo una declaración extraordinaria: Se nos dijo que esta era la tecnología más sofisticada y que nada de lo que ocurrió debía suceder. Es lo mismo que dijeron los ingenieros nucleares después de Isla de Tres Millas y Chernobyl. Eso dirán los técnicos de las empresas transnacionales que producen y comercializan cultivos de organismos genéticamente modificados. Les acompañará el coro de burócratas cómplices que solaparon sus actos en el campo mexicano. Pero al igual que en el Golfo de México, las cicatrices ambientales durarán generaciones.

1.6.10

Israel’s Nuclear Weapons Policy: From South Africa to Iran

by Prof. James Petras

On May 24, 2010, The Guardian (U.K.) published a highly confidential document released by the South African government.  The 1975 document reveals a secret military agreement signed by Shimon Peres, Israel’s Foreign Minister at the time (and today Israel’s President)  and South Africa’s Defense Minister P. W. Botha. Israel offered to sell the apartheid regime, weapons of mass destruction, including nuclear, chemical and conventional weaponry to destroy and defeat the million person African resistance movement.  The presidents of major American Jewish organizations, immediately set in motion the Lying Machine claiming the official minutes of the Israeli nuclear offer and a far reaching agreement on military ties between two apartheid regimes were merely a “conversation” (sic) and that Israel did not “make an offer”.[1] Then without blinking Israel’s apologists went on to contradict themselves by speculating that a nuclear agreement would not have had the approval of Prime Minister Yitzhak Rabin (Daily Alert May 25, 2010).  The documents were discovered by a US academic, Sasha Polakow-Suransky, in South African archives and are published in his book, The Unspoken Alliance:  Israel’s Secret Alliance with Apartheid South Africa.  Apparently the Israeli’s regime thought the documents were more than a “conversation” because they pressured the post-apartheid South African government not to release them.[2]

The Israeli nuclear offer and the South African request took place at a time of rising popular struggles throughout South Africa, from Sharpeville to Soweto, including armed resistance and the beginning of international boycotts.  South Africa expanded its military offensive invading Angola where they were eventually defeated by a joint Cuban-Angolan army. As a result it was facing problems buying the kinds of deadly weapons of mass destruction which would not only decapitate the leadership of the South African freedom movement but destroy its grass roots support and national allies.  Israel was prepared to serve as a willing accomplice to a Nuclear Solution.

The Genocidal Implications of Israel’s Nuclear Offer

Most liberal commentators and critics of Israel’s offer to supply apartheid South Africa with nuclear warheads merely focused on Israel’s “irresponsible behavior” in violating the non-proliferation treaty.[3]  For others the issue was merely an “embarrassment” for the Jewish state, given a forthcoming meeting (June 2010) on non-proliferation.[4]  Few if any raised the great moral and political question of the profound human consequences of complicity in a genocidal nuclear assault on millions of Africans.  The question is Israel’s moral responsibility, if South Africa had followed up the Jewish State’s offer, bought the nuclear warheads and sent the missiles raining down on millions of Africans demanding freedom.  One might ask if complicity in a potential genocidal act is subject to a war crimes tribunal, in the same way that the German industrial manufacturers of poison gas for concentration camp prisoners were put on trial at Nuremberg for complicity in the war crimes of the Nazi State.?[5]

Israel’s offer to supply nuclear missiles if implemented would most likely have led to the shelling of shanty towns and refugee camps across the borders, housing millions of South Africans, killing hundreds of thousands and radiating many more to a slow painful death.  Nuking a mass popular resistance in this case through the deliberate efforts of two racist regimes, is more than a ‘war crime’, it is a monstrous crime against humanity.

More than any other single factor, American Zionism’s defense of Israel’s military alliance and support of Apartheid South Africa deeply offended knowledgeable Afro-Americans and soured longstanding amicable relations between Jews and American blacks.

On the other, Israel had no compunctions about strengthening its military and economic ties with racist South Africa[6], a relation backed by Zionist business leaders in Johannesburg.

Why Israel Offered Nukes to Botha

Israel’s decision to offer nuclear missiles to South Africa was based on commercial, political and ideological considerations.  South Africa was an emphatic and unconditional backer of Israel’s invasions of Arab countries, its occupation of the West Bank and Gaza.  Above all it sympathized with a likeminded settler-colonial regime at a time when Israel was condemned by the United Nations, most of Europe, and the newly independent post-colonial countries.  Two pariah states had a lot of common enemies and a need to support each other in the face of the world’s rejection of colonial-settler regimes.

Secondly, the two had an ideological affinity based on a racial ideology rooted in biblical belief of Chosen People destined by Divine power as Superior People.  Judaism and Christianity rooted in ethnic pre-eminence legitimated rule over blacks and Arabs!  Equally important arms sales and military advisory services were the leading export sectors of the Israeli economy and the backbone of its manufacturing, technology and communications sectors.  The Zionist-racist trade union confederation Histadrut was deeply rooted among workers in the war industries and was a champion of arms sales to South Africa.  Israeli Uzis upheld white capital and repressed  black labor especially in the mines.

The Central Role of Israel's Labor Left in the Nuclear Arms Offer

Contrary to the assumptions of many gentile and Jewish leftists, liberals and progressives who attribute all of Israel’s crimes against the Palestinians to neo-conservatives or “Likud” or rightwing religious parties, the authors and proponents of a nuclear weapons sales to South Africa were leaders of the Labor Party. Shimon Peres (the Defense Minister) and Yitzhak Rabin (Prime Minister) were the major figures involved in the nuclear deal.  All of Israel’s early wars of conquests, massive expulsions of Palestinians and the construction of Israel’s nuclear weapons stockpile were undertaken under the aegis of the Labor Party.  The latter never lacked in socialist rhetoric [they are members of the “Socialist” International (sic)] or anti-racist speeches when the occasion warranted, but never lost an opportunity to sell conventional arms to a Latin dictator (Pinochet in Chile, Videla in Argentina, Rios Mont in Guatemala), or offer nukes to a brutal South African regime under siege from its black majority.

The central role of the Israeli Labor Party in offering a nuclear solution to the minority white regime demonstrates that all major Israeli parties are capable of pursuing a genocidal policy if it serves their perceptions of “Jewish interests”.  The leading role of the Labor Party confirms the idea that there are no basic differences between the Israeli Left and Right when it comes to committing crimes against humanity.  The underlying belief system is that Chosen People are exempt from the laws against war crimes.

Nuclear Revelation:  The Reactions of the Leading American Jewish Organizations

The presidents of the major American Jewish organizations, true to their role as an unconditional transmission belt of the Israel state, echoed the line that Israel did not offer nuclear weapons to South Africa, denying the documented proof and predictably refused to condemn Israel’s complicity with the genocidal implications of nuking millions active in the  African freedom movement[7].  One of the leading Zionist organizations the “Anti Defamation League”, in fact had a long standing relation with South Africa’s secret services, hiring private agents to collect information and spy on the anti-apartheid movement up through the 1980’s.[8] Most of the Zionist influenced mass media including the New York Times, CBS, NBC, Fox, CNN and the Washington Post blocked  the story ,as if Israel’s complicity in a plan nuking millions of Africans was unworthy of publication, let alone an object of the harshest condemnation.  Let us be clear about why this crime, comparable to the Holocaust was not consummated.  It was not because of any influence of the Hebraic moral traditions or “Jewish guilt” or even irresolution because of fear of the subsequent worldwide outcry.  The Israeli sale of nukes did not go through because, according to authoritative South African accounts, the latter decided not to go through with the purchase, relying on Israeli “conventional” arms instead.[9] There is no definitive explanation for why Israel’s nuclear war industry lost a sale but there are several possible explanations, from the high price that the Jewish state was asking, to the fear that the fallout from nuclear weapons might radiate whites as well as blacks.  The “collateral costs” to the white racist population may have caused the apartheid regime to rethink its purchase.

Let us be clear:  Israeli complicity in this venture into nuclear genocide was freely given, under no duress.   In fact the Jewish state in the best traditions of a Nazi haberdasher, offered the racist state a choice of three ‘styles’ of weapons:  nuclear, chemical and conventional.  Take your pick they all fit in nicely with protecting the user from any further annoyances by the black majority.

Given the enormity of this crime of complicity, is it surprising that the Zionist and even most of the anti-Zionist media and spokespeople gave scant attention to this crime against humanity.  A mention one day, a pronouncement here or there, nothing more.  More likely, if the genocidal act was carried out, the moral outrage would have focused exclusively on … the South Africans not their weapon suppliers and accomplices before the act.

What explains the fact that the vast majority of American Zionist Jews who play a leading role in defending and apologizing for Israel’s role in offering nukes to racist South Africa, are high income, well educated professionals, businesspeople, scientists, academics, media performers and the like?  Many are respectable family persons and civic minded.  A majority consider themselves liberals, defenders of the environment and social programs.  A few even speak favorable of ‘democratic socialism’.  Yet, they are the same individuals who willingly support and apologize for a regime ready and willing to supply the means to radiate millions of Africans in the past , nuke tens of millions of Iranians todayand massacre scores of peaceful humaniarians on the high seas.

The key to this apparent “contradiction” is the capacity of pro-Israel Jews to compartmentalize their professional work, family life and civic activity from their obsessive commitment to Israeli war crimes and genocidal pathologies.  We have a case of respectable and focused high achievers with intense irrational attachments to a state engaged in crimes against humanity.  An attachment voluntarily given and with full access to the knowledge and information pertaining to the deadly consequences of the Jewish state’s acts.  Actions sanctioned at the highest level of the Israeli state and approved by the most prominent members of the mainline Jewish organizations.

Some liberal Jewish critics of Israel take offense at gentile and anti-zionist Jewish critics, accusing them of “picking on Israel”.  This is a deliberate evasion, knowing full well that many of these same critics denounce criminal acts around the world.  But there are reasons why Israel warrants special attention.  It is the only state to offer nuclear weapons to a racist regime to destroy a liberation movement, nay an entire people.  Israel is the only country which has blockaded an entire people 1.4 million Palestinians in Gaza, having bombed and destroyed their sources of water, food and habitation..Israel is the only country which butchers dozens of pacifists in international waters.  More to the point today Israel along with its Zionized supporters in the US government are the only two regimes which openly threaten to launch a nuclear war of mass destruction against 72 millions Iranians.

Given what we know about Israel’s nuclear complicity with South Africa this is not idle speculation.  The precedent of collaborating with South Africa in the proposed nuking of millions of Africans, with absolutely no moral compunctions, makes Israel the major nuclear threat in the Middle East today.

Raising the issue of Israel’s sale of nukes to South Africa is not merely a historical incident of academic interest.  Some liberal Zionists might say “after all Israel didn’t actually supply the nuclear missiles and the South Africans didn’t nuke the blacks” …More to the point, the same Israeli and American Zionist mindset that threatens to use nuclear weapons against Iran, especially evident in the rantings of Secretary of State Clinton ,exhibits the same propensity to sell nuclear weapons as a means to resolve conflicts in the past..  Worse still Israel and its American Zionist followers have instilled the same moral indifference to genocide among vast sectors of their captive mass media audience and their colonized American Congressional and White House leaders.  One has only to glance at the news reports of how Clinton dismissed the Turkey-Brazil-Iran diplomatic resolution of the enriched uranium exchange.[10]  Clinton insists on proceeding with sanctions because her paymasters, led by ultra-Israel Firsters like Haim Saban, demand that Iran must be brought to its knees at best and nuked if necessary.[11] Clinton knows that new sanctions will destroy the negotiated compromise, even if it is on the same terms proposed by the US several months earlier.  A compromise which Israel never accepted and now insists, through each and every major Jewish Organization that the United States should sabotage via new harsh sanctions.

Despite Clinton’s claim of a “consensus” on new sanctions, Russia, China, India , the league of Arab States and even France have publicly praised the Iran-Turkish-Brazil diplomatic agreement.[12] Only the British toadies themselves infested by Zionist parliamentarians at fundraisers toed the Clinton-Obama line. The question is whether the US Zionist power configuration, headed by Rahm Emmanuel and Hilary Clinton, will secure the sanctions over and above the wishes of governments representing two-thirds of mankind.

The policy of nuclear genocide by proxy, proposed by Israel toward Iran, is executed by its bimodal high achieving fifth columnists operating from the top positions in the State Department, National Security Council, Congress and above all in the White House.  Let us remember and never forget that Israel’s willingness to supply nukes to South Africa has immense relevance to their efforts urging our own servile public officials to become perpetrators of nuclear genocide against 70 plus million Iranians.  With racist South Africa, Israel was helping a racist ally and making a profit.  With Iran it is destroying an adversary of colonial oppression.Today May 31,2010 American Zionists defend the Israeli assassination squad which machine gunned 600 pacifists,humanitarians,Nobel Prize winners,murdering 20 and wounding dozensin international waters.  In both cases, Israel’s nuclear policy and its slaughter on the high seas,and their defense by American zionists are  acts of moral depravity.  The sooner the Middle East – namely Israel – is denuclearized, and demilitarized and the USA dezionized the safer the world will be.

Notes 

[1] Daily Alert May 24, 2010; Daily Alert May 25, 2010.
[2] BBC News May 24, 2010.
[3] Jonathan Cook, “Israel’s Nukes out of the Shadows” Counterpunch, May 26, 2010.
[4] Max Blumenthal, “The Banquos’ Ghost of Israeli Foreign Policy”, The Nation 5/23/10.
[5] Diarmuid Jeffreys, Hells Cartel: I.G. Farben and the Making of Hitler’s War Machine/ New York:  Metropolitan Books 2008, especially Ch. 10 – 15.
[6] Max Blumenthal op cit.
[7] Daily Alert May 24, 25 (2010).
[8] Blumenthal (op cit).
[9] Chris McGreal, “Revealed:  How Israel Offered to Sell South Africa Nuclear Weapons” Guardian, May 24, 2010.
[10] Associated Press, May 25, 2010; AFP May 25, 2010.
[11] Connie Bruck, “The Influencer”, The New Yorker, May 10, 2010.  Saban states his “greatest concern” is to influence American politics to “protect Israel”. His main vehicle and relationship is with Bill and Hilary Clinton, whom he showers with millions of dollars in political contributions.
[12] Ray McGovern “US/Israel Challenged on IranInformation Clearing House, May 22, 2010.