13.3.20

La península de Baja California: nueva fase del Destino Manifiesto

Tulio Ortiz Uribe

El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino. (John L. O’Sullivan, Nueva York, 1845)

La segunda fase de la doctrina norteamericana del Destino Manifiesto en México (en la primera nos arrebataron la mitad del territorio nacional), empezó hace dos décadas con toda su fuerza en la península de Baja California. Varios expertos predicen una nueva y enorme corriente migratoria de gringos hacia las costas, ciudades y montañas de los dos estados peninsulares, que podría destruir en una sola generación, mediante la penetración cultural y económica, gran parte de la historia natural y de la cultura local y nacional en esta parte del país.

La conquista de nuevos territorios tiene ahora dos arietes que son más efectivos que las armas: la cultura y el dinero. En geopolítica la penetración cultural representa un rol de primera importancia, ya que logra separar a la población de sus raíces culturales y de sus tradiciones de solidaridad, sustituyéndolas por necesidades creadas que nada tienen que ver con el desarrollo autónomo de las comunidades. Como dice el escritor James Petras, “el efecto político (de la penetración cultural) consiste en alienar a los pueblos de sus vínculos con sus comunidades y clases tradicionales, atomizar y separar a los individuos de los demás”

En el plano económico el objetivo es capturar mercados y espacios. Un proceso que permite la dominación,  explotación y apropiación de la riqueza por intereses hegemónicos mediante ciertos mecanismos y bajo un escenario de relaciones  comerciales asimétricas, inequitativas e injustas, como ya se pude apreciar en Los Cabos.

La investigadora Rossana Almada, de la Universidad de Guadalajara, describe cómo en el plano local la penetración cultural y los nuevos patrones económicos están afectando a la población de Todos Santos: “Pese a la resistencia de los todosanteños a que sean los extranjeros quienes determinen los cambios pertinentes en la infraestructura y el uso del espacio, la arquitectura del pueblo se ha visto modificada en los colores de las fachadas y la decoración exterior en las casas de los nuevos habitantes.

Y agrega: “Dichos elementos (inmigrantes y nuevas tecnologías) también están produciendo cambios importantes en la organización del espacio y el tiempo, pues además de que actualmente se vislumbra un conflicto social entre los grupos por el uso del espacio en el lugar, también las formas de organizar el tiempo en el pueblo han cambiado, dado que los extranjeros son quienes marcan las actividades económicas del pueblo” (1).

Este sentimiento lo comparte Mike Davis, escritor, urbanista, ideólogo de izquierda y producto del working class sandieguino, quien expresa su preocupación por lo que le espera a la península en los siguientes diez años, si la gente rica continúa construyendo marinas para atracar sus lujosos yates o  transformando a sitios como Loreto en parques temáticos coloniales. Vale decir que aquí en una sola década, esta población crecerá de los 15 mil habitantes actuales a 100 mil, “lo que conllevará el mismo tipo de consecuencias sociales y medioambientales que se pueden observar en la insalubre periferia de Cancún y de otros centros turísticos de masas”

Pero lo más interesante desde el punto de vista geopolítico, dice, es ver cómo “la Alta California está empezando a inundar la Baja California, en un proceso que puede hacer época si, libre de todo tipo de bridas, se completa y, así, consolida la intolerable marginalización social y la devastación ecológica que ya se avizoran en la última región verdaderamente fronteriza de México”.

Autor de libros como “Ciudades muertas. Ecología, catástrofe y revuelta”; “Genocidios tropicales”; “Catástrofes naturales y hambrunas coloniales”; “Ecología y miedo” y “Planeta de ciudades miseria”, entre otras, Davis advierte que “todas las contradicciones de la California postindustrial ─desbocado crecimiento del precio del suelo en la zona costera, desarrollo suburbano incontrolado en valles interiores y desiertos, autopistas congestionadas y ausencia de medios de transporte de masas, crecimiento astronómico del uso de vehículos motorizados como forma de esparcimiento─,  no hacen más que anunciar la invasión de la maravillosa ‘península vacía’. Para utilizar un término proveniente de un pasado negro pero no irrelevante, la Baja California puede convertirse en el lebensraum (2) californiano”.

En los hechos, la invasión comenzó al menos desde hace 20 años, cuando FONATUR, un auténtico Caballo de Troya, inició los trabajos para convertir a Los Cabos en un “centro integralmente planeado”, en donde hoy día ya no es posible que los propios mexicanos puedan disfrutar de los espléndidos espacios naturales, debido a la intensa especulación con la propiedad de la tierra.

De acuerdo con el Wall Street Journal, “estos cambios en la propiedad del suelo anticipan lo que será una auténtica ola demográfica. Con más de 70 millones de estadounidenses nacidos del baby boom (la llamada generación del baby boom está compuesta por los nacidos poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos, y tuvo un efecto profundo en la bonanza económica de ese país), de los que se espera que se jubilen a lo largo de las próximas dos décadas, varios expertos predicen una enorme corriente migratoria hacia climas más cálidos y regiones más baratas. A menudo se trata de compradores que adquieren una propiedad inmobiliaria 10 o 15 años antes de su jubilación, propiedad que utilizan como segunda residencia o que, en algunos casos, ocupan durante la mayor parte del año”

Pero como bien apunta Mark Davis, los hijos del baby boom no se limitan a preparar sus nidos para su eventual jubilación, sino que, cada vez más, especulan con las reservas de suelo mexicano, elevando el precio de la propiedad más allá de lo que se pueden permitir unos empobrecidos habitantes del país que, como consecuencia, se ven empujados hacia barrios insalubres o forzados a emigrar.

Es la clásica historia del sudcaliforniano que vende sus tierras de playa forzado por la necesidad de contar con un capital, pero que a la vuelta de pocos años no le queda ni dinero ni tierras. Emplearse con los compradores ha sido la salida frecuente.

Resulta irónico que mientras el gobierno norteamericano  construye un muro de mil 200 kilómetros en ciertos puntos de la frontera con México, -apoyado por los Minutemen, un grupo civil que patrulla la frontera del lado estadounidense y dispone de armas, vehículos y aviones y que frecuentemente asesinan a mexicanos indocumentados-, “hordas de gringos se agolpan hacia el sur para gozar de sus espléndidas pensiones de jubilación en asequibles segundas residencias bajo el sol mexicano”, comenta Mark Davis en un artículo titulado: “La invasión fronteriza” y publicado en sitio TomDispatch.com.

Y agrega: “pese a que los especuladores del Canadá occidental y de Arizona han dejado su imponente rastro a lo largo de toda la zona meridional de la Baja California, Los Cabos se han convertido también en el distrito turístico de Orange County, la región de donde proceden, precisamente, los grupos más violentos de Minutemen -de ahí la enorme cantidad de registros de aviones privados en el aeropuerto local-. De hecho, parece que, para muchos acaudalados californianos del sur, no existe contradicción alguna entre fustigar la “invasión de inmigrantes” en presencia de los amigos conservadores de Newport Marina y, al día siguiente, volar hacia Los Cabos para jugar al golf o salir al mar con sus kayak”.

Prácticamente, dice Davis, los dos primeros pasos hacia esta anexión informal ya se han realizado. Primero: bajo la bandera del TLC, la California meridional ha exportado cientos de industrias contaminantes y de fábricas en las que los trabajadores se hallan altamente explotados a las zonas de maquiladoras de Tijuana y Mexicali. Asimismo, la Asociación Marítima del Pacífico, que representa los intereses de las mayores empresas navieras de la costa oeste, se ha coligado con corporaciones coreanas y japonesas para forzar la construcción de un enorme puerto-contenedor en Punta Colonet, 150 millas al sur de Tijuana, lo que supondría un importante debilitamiento del poder de las centrales sindicales de estibadores que operan en San Pedro y San Francisco, California.

En segundo lugar, decenas de miles de jubilados y veraneantes gringos se están apiñando a ambos extremos de la península. En un folleto publicitario se alardea de que, a lo largo de la costa entre Tijuana y Ensenada, “se encuentran ya cerca de 57 urbanizaciones, lo que equivale a unas 11.000 casas o apartamentos cuyo valor conjunto se acerca a los 3.000 millones de dólares y que están enteramente destinados al mercado estadounidense”.

Al otro extremo, en Los Cabos, el valor del mercado inmobiliario en el corredor turístico es superior a mil millones de dólares anuales­ y  tiene una tasa sostenida de crecimiento del  35 por ciento. Este segmento de negocios está controlado por al menos cuarenta empresas extranjeras, la mayoría con sede en California, Colorado, Arizona y Nuevo México.

En promedio cada año se construyen en Los Cabos dos mil  casas de descanso para el mercado de extranjeros, a un precio mínimo de 350 mil dólares. Aunque hay un segmento de inversionistas que  adquieren una propiedad exclusiva en zona de playa en un millón de dólares o más al contado.
El mercado es tan lucrativo, que se calcula que las inmobiliarias tienen un ingreso anual de 100 millones de dólares, tan solo por la intermediación entre vendedor y comprador, sin considerar la venta de casas usadas, terrenos, ranchos y otro tipo de propiedades.

Sin embargo, al parecer esta invasión fronteriza hacia el sur no forma parte de la agenda del gobierno mexicano, no obstante que es un problema de seguridad nacional. Ni siquiera hay un estudio confiable que nos diga cuántos gringos viven en Baja California Sur. Se manejan cifras de hasta 70 mil, el 10 por ciento de la población total del estado. Al respecto, el Departamento de Estado Norteamericano  estima que, a lo largo de la última década, el número de estadounidenses que viven en México ha subido de 200 mil a un millón, así que la cifra de 70 mil para BCS no resulta tan exagerada.

Davis remata su texto con este llamado a la lucha por la conservación de uno de los lugares más prodigiosos de la tierra: “Uno de los elementos más apreciados de la Baja California lo constituye el hecho de que se hayan conservado los espacios todavía vírgenes que, han desaparecido por completo en el resto del oeste estadounidense. De ahí que los residentes locales, a la par que todo un movimiento ecologista indígena muy activo y convincente, trabajen para conservar este paisaje incomparable y para proteger el ethos igualitarista que pervive en las pequeñas localidades y pueblos pesqueros de la península”.

La sociedad civil tiene la palabra, ya que sólo ésta puede crear un movimiento que haga tomar conciencia a todo el tejido social, en una lucha en la que no sólo está en juego la soberanía nacional, sino la supervivencia de nuestra raza y cultura.

Notas:
(1) Mass media, espacio y tiempo en Todos Santos, BCS, 2001
(2) Lebensraum es un término alemán que significa “espacio vital”. Esta expresión fue acuñada por el geógrafo Friedrich Ratzel en 1876, y establecía la relación entre espacio y población, asegurando que la existencia de un Estado quedaba garantizada cuando dispusiera del suficiente espacio para atender a las necesidades de la misma. Karl Haushofer, ex general, y geógrafo, adujo que la base de toda política exterior era el espacio vital de que dispusiese el cuerpo nacional. La acción del Estado consistía en defender tal espacio y en ampliarlo cuando resultara demasiado angosto. En su obra Mein Kampf, Hitler declaró: “los alemanes tienen el derecho moral de adquirir territorios ajenos gracias a los cuales se espera atender al crecimiento de la población”. (Nota del redactor).

11.3.20

Los olvidados parentescos de la CDU alemana

Rafael Poch de Feliu


Si la extrema derecha se está abriendo paso tan fácilmente en el escenario político alemán, es precisamente porque siempre estuvo cómodamente instalada en el centro mismo del Estado.

En febrero los cristianodemócratas alemanes votaron junto con los neonazis y compañeros de viaje de la Alternative für Deutschland (AfD) para elegir al presidente de la región de Turingia. Anatema. El establishment alemán reaccionó con escándalo. El episodio ha hecho correr mucha tinta.  Se ha hablado de la “ruptura de un tabú” y del fin del ”cordón sanitario” que, según decían, aislaba a los ultras de los partidos del centro. Lo principal no se ha dicho. A lo que hemos asistido no ha sido a un escándalo, sino a un colosal ejercicio de hipocresía y amnesia sobre la propia genealogía.

La extrema derecha alemana dispone del mayor grupo parlamentario ultra de Europa, 94 diputados en el Bundestag. Tiene una presencia, en ascenso, en todos los 21 parlamentos regionales y de ciudades-estado excepto el de Hesse. Si se está abriendo paso con tanto éxito y facilidad en el contexto de la crisis de la UE y de los grandes partidos históricos (CDU y SPD), no es por casualidad ni en virtud de algún indescifrable misterio, sino porque el extremismo de derechas siempre estuvo implantado en el mismo centro del Estado alemán. Y eso desde la posguerra hasta el día de hoy.

Galería de ilustres

Los ex nazis tuvieron una implicación central en la construcción de la República Federal Alemana. Su participación en el sistema de partidos de posguerra, y en especial de la CDU, fue fundamental, pero ese parentesco, sin el cual la actual derecha alemana es incomprensible, es ignorado por sus protagonistas.

Así, el ex presidente de la región de Hesse Roland Koch afirma tranquilamente en un artículo que su partido, la CDU, “fue fundado como bastión contra el fascismo y el comunismo” y la presidenta del partido Annegret Kramp-Karrenbauer (Frau KK) ha dimitido de su puesto mencionando la “poco clara relación de sectores de la CDU con la AfD”. ¿Poco clara? ¿Ignora Frau KK la historia de su partido en su propia región, el Sarre, de la que fue presidenta durante siete años?

La relación histórica de la CDU con la extrema derecha no es “poco clara”. Al contrario, es clarísima: en el primer grupo parlamentario de la CDU del Sarre, constituido en 1955, más de la mitad de los diputados de la CDU eran antiguos nazis. En 1957 el presidente del grupo parlamentario cristiano-demócrata del Sarre era Erwin Albrecht, un ex juez carnicero nazi, responsable de 31 sentencias de muerte contra judíos de Praga. ¿Ecos de la política alemana de provincias en los lejanos años cincuenta? En absoluto. La implicación de los ex nazis en la CDU y en los puestos de mayor responsabilidad de la RFA es enorme y alcanza hasta los más altos puestos del Estado.

Kurt Georg Kiesinger (CDU) fue presidente del gobierno de Baden Württemberg (1958-1966) Canciller Federal (1966-1969) y presidente de la CDU (1967-1971). Desde 1933 fue miembro del partido nazi y de las SA. Walter Scheel, del partido liberal FDP, fue Presidente de la República (1974-1979), ministro en sucesivos gobiernos y vicecanciller pese a haber sido miembro del partido nazi. Hans Karl Filbinger (CDU), ex juez nazi, fue presidente del gobierno de Baden-Württemberg (1966-1978) y vicepresidente de la CDU. Karl Carstens (CDU), miembro de las SA y del partido nazi, fue presidente del Bundestag (1976-1979) y presidente de la República (1979-1984). El liberal Hans-Dietrich Genscher (FDP), el ministro más longevo de la RFA con socialdemócratas y democristianos, presidente de su partido, también fue miembro del partido nazi. Richard Stücklen, cofundador de la CSU bávara, fue ministro de comunicaciones (1957-1969) y presidente de la CDU (1967-1971). Había adquirido su carnet del partido nazi en 1933.

Hans Globke, el número dos del canciller Adenauer, secretario de estado y eminencia gris de la cancillería, el hombre que puso en marcha la nueva policía política de la RFA, el Verfassungsschutz, y organizó el embrión de los futuros servicios secretos (BND), era un jurista nazi que participó en la redacción de las leyes racistas que determinaban quien era judío sobre las que luego se basarían los carniceros del holocausto. El asunto era tan flagrante que  el fiscal general de Hesse, Fritz Bauer (aquí sobre la trayectoria de esa personalidad excepcional),  inició en 1961 un sumario contra él que el propio Adenauer detuvo.

Konrad Adenauer, primer canciller federal, fundador de la CDU y padre de la patria no fue un nazi, pero en 1932 abogaba por una coalición de todas las fuerzas “conservadoras” y de “centro”, categorías en las que englobaba al partido nazi. “En mi opinión nuestra única salvación es un monarca, un Hohenzoller e incluso Hitler”, escribió en 1933 en una carta a Dora Pferdemenges. Pocos como su protegido Globke encarnan la continuidad administrativa de las elites nazis en la RFA: Globke recibió seis condecoraciones nazis entre 1934 y 1942 y otras siete de la RFA entre 1956 y 1963 (aquí la lista completa)

Reinhard Gehlen (1902-1979), un ex general nazi de la Wehrmacht, fue quien dirigió los servicios secretos alemanes hasta 1968. El responsable del departamento “Contraespionaje Unión Soviética) de esos servicios, fue Heinz Felfe, ex funcionario de la Gestapo y ex Obersturmführer de las SS. En total más de doscientos de los más altos cargos de la RFA fueron ex miembros del partido nazi, de las SA o de las SS.

La autoamnistía de Dreher

Esa situación fue posible gracias a la estrategia americana de posguerra de aprovechar a los cuadros nazis para los combates de la guerra fría. Eso determinó que en Alemania Occidental, en términos generales, no hubiera desnazificación. Los juicios aliados en Alemania contra los nazis fueron poca cosa. El tribunal interaliado de Nuremberg que se proponía llevar a juicio a cinco mil personas, no juzgó más que a 210. En diversos juicios, norteamericanos, británicos y franceses condenaron a 5000 personas, de las que apenas 700 lo fueron a la pena capital. Más del 90% de los miembros de las SS ni siquiera llegaron a ser juzgados. El nuevo Estado alemán protegió y amnistió a los ex nazis que frecuentemente movían los hilos de tales decisiones.

Personaje clave en el embrollo jurídico de esta gran amnistía fue el ex fiscal nazi de Insbruck, Eduard Dreher, que hizo carrera en la justicia de la RFA hasta llegar a ser subsecretario de Estado y director del Departamento de Derecho Penal. Dreher fue el redactor de la Einführungsgesetz zum Gesetz über Ordnungswidrigkeiten (Egowig) del año 1968, una astucia jurídica que modificó los plazos de prescripción de los delitos nazis al calificar como homicidios y no como asesinatos las conductas de los cómplices. Ese cambio aparentemente anodino significó que los delitos nazis de todos aquellos que aparecían como “cómplices” prescribieran en 1960. Y exceptuando a la minoría de más altos jerarcas, todos eran meros “cómplices” que obedecían órdenes.

La ley de Dreher impidió así, por ejemplo, abrir causas contra la Oficina Central de Seguridad del Reich e impidió sentar en el banquillo de los acusados a los miembros de dicha oficina que organizaron las masacres de Polonia y la Unión Soviética, gente responsable de la muerte de millones de judíos, comunistas, gitanos y sacerdotes. Dreher murió en 1996, fue enterrado con honores militares y su nombre figura hoy en la edición comentada al derecho penal de la RFA más popular de Alemania (48 ediciones): Dreher/Trönde, Strafgesetzbuch. Und Nebengesetze, 1997.

Pensionistas de uno u otro signo

Aquella ausencia de desnacificación de los orígenes de la RFA, fue, en gran parte, una renacificación. No en el sentido de que las cámaras de gas siguieran vigentes, sino en el de una puesta al día ideológica que trazó un signo de igualdad entre nazismo y comunismo. Todo eso tiene consecuencias en el día de hoy, sin embargo el asunto no se menciona al abordar el actual avance de la extrema derecha filonazi en Alemania, como apunta la brillante publicista germano oriental Daniela Dahn en su último libro (Der Schnee von gestern ist die Sintflut von heute).

Los parentescos y continuidades administrativas entre la Alemania nazi y la actual líder (de capa caída) de la Unión Europea, explican enormidades como el hecho de que los veteranos de las SS cobren puntualmente pensiones del Estado alemán, mientras que muchas víctimas del nazismo, entre ellas supervivientes del holocausto tengan que batallar para reclamarlas.

Ex miembros letones de las SS como Karlis Ciceronoks o Janis Mikelsons, reciben cada mes su pensión de 277 euros, además tienen asistencia médica en Alemania y el Estado alemán les pagará el entierro cuando llegue su hora, pese a no haber cotizado nunca en el sistema de pensiones alemán. Los legionarios de las Waffen-SS letonas, de los que un total de 1500 continúan recibiendo pensión alemana, tuvieron un gran papel en la eliminación de 70.000 judíos en Letonia (el 94% de la comunidad), de decenas de miles en Minsk, o en Lituania (más de 200.000), o Ucrania, entre ellos parientes de Rute Vaskonika, una superviviente del ghetto de Riga que lleva siete años reclamando una pensión a Alemania, informaba hace unos años el programa de televisión Kontraste.

En Bélgica casi un centenar de antiguos miembros belgas de las SS reciben pensiones alemanas de entre 425 y 1275 euros mensuales, mientras que ciudadanos belgas que durante la guerra fueron deportados a Alemania como trabajadores forzados reciben una indemnización mensual de 50 euros de parte del gobierno alemán. Cuando tres diputados belgas se dirigieron a las autoridades alemanas para “acabar con esta situación inadmisible”, los alemanes se negaron a entregar al gobierno belga la lista de los ex SS belgas pensionistas, explicó el año pasado el diputado Olivier Maingain a la Deutsche Welle.

“¿Cómo se explica esta increíble frialdad ante las víctimas y esta ausencia de toda responsabilidad histórica, si no es en un antisemitismo estructural?”, se pregunta Daniela Dahn. ¿Cómo se explica esta política de pensiones, si no en una fidelidad administrativa que ha sobrevivido más de 75 años al decreto del Führer en la materia, ordenando cubrir a todos los miembros extranjeros de las SS?

El parentesco histórico del establishment alemán con el régimen anterior se pone en evidencia en la supuesta, e infame, equidistancia proclamada ante los totalitarismos de uno u otro signo.  En el acuerdo de reunificación alemana de agosto de 1990 se dedica al nazismo el término “régimen nazi” (NS-regime) mientras que al de Alemania del Este se le dedica el término “régimen injusto” (SED-Unrechtregime). Que no es un detalle, sino toda una mentalidad, lo evidencia el diferente trato que el sistema de indemnizaciones decidido entonces para cada caso: por un mes en una cárcel de Alemania del Este, 550 marcos de indemnización, por un mes en un campo de concentración nazi, 150 marcos. Aquí es donde hay que situar los aspavientos y las “rupturas de tabú” evocadas a propósito de las elecciones en Turingia.

“Mucho antes de que el extremismo de derechas alcanzara el centro de la sociedad, estaba en el centro del Estado”, dice Daniela Dahn. “El antifascismo nunca fue razón de Estado en la RFA. El principal responsable del fortalecimiento del actual extremismo de derechas en las regiones del Este de Alemania es la propia clase política del Oeste”.

7.3.20

No, el coronavirus no es responsable de las caídas en las bolsas


Eric Toussaint
Fuentes: CADTM
Traducido por Griselda Pinero

Se asiste a una gran crisis de las bolsas de Wall Street, Europa, Japón y Shanghái y algunos lo atribuyen al coronavirus. Durante la última semana de febrero de 2020, la peor semana para la bolsa desde octubre de 2008, el índice Dow Jones bajó un 12,4 %, el S&P 500 un 11,5 % y el Nasdaq Composite un 10,5 %. Y pasó también en Europa y en Asia, en los mismos días. En la bolsa de Londres, el FTSE-100 bajó un 11,32 %, en París, el CAC 40 un 12 %, en Fráncfort, el DAX un 12,44 %, en la bolsa de Tokio, el Nikkei bajó un 9,6 %, las bolsas chinas (Shanghái, Shenzhen y Hong Kong) también bajaron. El lunes 2 de marzo, debido a (promesas de) intervenciones masivas de los bancos centrales para sostener las bolsas, los índices comenzaron a subir. Salvo en Londres. El martes 3, la FED, el Banco Central de Estados Unidos, entró en pánico y redujo su tipo director en 0,50 %, o sea un descenso considerable. El nuevo tipo director de la FED se sitúa ahora en una horquilla del 1 a 1,25 %. Y como la tasa de inflación en Estados Unidos entre febrero de 2019 y enero de 2020 alcanzó el 2,2 %, en realidad el tipo de interés real de la FED es negativo. Los medios de prensa más importantes dijeron que esta medida tiene como objetivo sostener la economía estadounidense amenazada por la epidemia del COVID-19. El diario francés Le Figaro titula: «El coronavirus precipita un fuerte descenso del tipo director de la FED» y en inglés, un artículo de un periodista de la CNNBusiness comenta esa decisión).

Sin embargo, la mala salud de la economía estadounidense data de mucho antes de los primeros casos de coronavirus en China y sus efectos sobre la economía mundial. (Véase Pánico en la Reserva Federal y retorno del Credit Crunch sobre un mar de deudas). En resumen, la FED, y la gran prensa, en consecuencia, no dicen la verdad cuando explican la medida destinada a hacer frente al coronavirus. A pesar de la decisión de la FED, el martes 3 de marzo, el S&P de nuevo bajó un 2,81 % y el Dow Jones un 2,9 %.. El 3 y 4 de marzo, varias bolsas asiáticas también sufrieron un fuerte descenso. Sin embargo, el 4 de marzo hubo un aumento de la bolsa en Nueva York para celebrar el retorno de Joe Biden a la carrera presidencial, en Estados Unidos durante las primarias demócratas del 3 de marzo, ya que representa para ellos un alivio frente a Bernie Sanders. Joe Biden es claramente el candidato del establishment demócrata y de los milmillonarios que sostienen al partido. También hay que señalar que Donald Trump puso un tweet la semana pasada ligando su suerte a la de Wall Street. El 26 febrero, llamó a sus colegas del 1 % más rico para que no vendieran sus acciones y para que sostengan la bolsa. Además afirmó que si era reelegido presidente de Estados Unidos en octubre de 2020 la bolsa escalará enormemente mientras que si pierde habrá un crash bursátil de una amplitud jamás vista (según el Financial Times, Trump anunció que « The market will “jump thousands and thousands of points if I win,” … “and if I don’t, you’re going to see a crash like you’ve never seen before . . . I really mean it.”) Lo que pasará realmente en los mercados bursátiles en los próximos días y semanas es imprevisible, pero es muy importante analizar las verdaderas causas de la crisis financiera actual.

Los grandes medios de comunicación afirman de manera supersimplificada que esta caída generalizada de las bolsas es provocada por el coronavirus y esta explicación se expandió por las redes sociales. Pero no es el coronavirus y su expansión lo que constituye la causa de la crisis, la epidemia es solo el detonador. Todos los factores para una nueva crisis financiera estaban y están presentes y juntos desde hace varios años, al menos desde 2017-2018 (Véase Economía internacional: Todo va muy bien, señora marquesa, 4 de diciembre de 2017). Cuando la atmósfera está saturada de materias inflamables, en cualquier momento, una chispa puede provocar una explosión financiera. Es difícil prever donde puede producirse la chispa. La chispa es como si fuera un detonador pero no es la causa profunda de la crisis. Todavía no sabemos si la fuerte caída bursátil de fines de febrero de 2020 «degenerará» en una enorme crisis financiera. Pero es una posibilidad real. El hecho de que la caída bursátil coincidiera con los efectos de la epidemia del coronavirus sobre la economía productiva no es fortuito, pero decir que el coronavirus es la causa de la crisis es una falsedad. Es importante ver de dónde proviene realmente la crisis y no dejarse engañar por las explicaciones que constituyen una cortina de humo ante las causas reales.

Los grandes medios de comunicación afirman de manera supersimplificada que esta caída generalizada de las bolsas es provocada por el coronavirus […]. Pero, la epidemia es solo el detonador. Todos los factores para una nueva crisis financiera estaban y están presentes y juntos desde hace varios años, al menos desde 2017-2018El gran capital, los gobiernos y los medios a su servicio tienen el mayor interés de adjudicarle a un virus el desarrollo de una gran crisis financiera y luego económica, y eso les permitiría lavarse las manos (discúlpenme la expresión).

La caída de las cotizaciones en las bolsas estaba prevista antes de que el coronavirus hiciera su aparición.

La cotización de las acciones y el precio de los títulos de deuda (también llamados obligaciones) aumentaron de una manera totalmente exagerada con respecto a la evolución de la producción durante los últimos 10 años, acelerándose en los últimos dos o tres años. La riqueza del 1 % más rico también aumentó mucho puesto que está ampliamente enraizada en el crecimiento de los activos financieros.

Es necesario señalar que el momento en el que se produce la caída de las bolsas es el resultado de una elección (no hablo de complot): una parte de los muy ricos (el 1 %, gran capital) decidió comenzar a vender sus acciones ya que considera que toda fiesta financiera tiene su fin, y más que sufrir pérdidas prefiere adelantarse vendiendo las acciones. Estos grandes accionistas intentan ser los primeros en vender con el fin de obtener el mejor precio posible antes de que la cotización de esas acciones baje fuertemente. Grandes fondos de inversiones, grandes bancos, grandes empresas industriales y milmillonarios ordenan a sus corredores de bolsa vender una parte de las acciones o títulos de deudas privadas (es decir, obligaciones) que poseen con el fin de embolsarse el 15 o el 20% de la suba de los últimos años. Se dicen que es el momento de hacerlo: lo llaman recoger «beneficios». A esa gente no le importa si sus acciones conllevan un efecto de contagio en las ventas. Lo importante, para ellos, es vender antes que los otros. Sin embargo, eso puede provocar un efecto dominó y degenerar en una crisis generalizada. Lo saben y se consuelan diciendo que saldrán bastante bien parados como pasó con una gran cantidad de personas de su clase en 2007-2009.

Y ese es el caso, especialmente en Estados Unidos, de los dos principales fondos de inversión y de gestión de activos como BlackRock y Vanguard que salieron muy bien parados, así como Goldman Sachs, Bank of América, Citigroup o los Google, Apple, Amazon, Facebook, etc.

Hay otro elemento importante a señalar: el 1 % vende acciones de empresas privadas, lo que provoca una caída de sus cotizaciones y arrastra la caída de las bolsas. Pero, al mismo tiempo, están comprando títulos de la deuda pública considerados como valores seguros. Este es el caso, principalmente en Estados Unidos donde el precio de los títulos del Tesoro estadounidense aumentó debido a la fuerte demanda. Hay que señalar, que un aumento del precio de los títulos que se venden en el mercado secundario hace que baje el rendimiento de los mismos. Los ricos que compran esos títulos del Tesoro están dispuestos a tener un rendimiento bajo, puesto que lo que buscan es la seguridad, en un momento en que las cotizaciones de las acciones de las empresas están en descenso. Como consecuencia, hay que subrayar que una vez más, los títulos de los Estados son los que los más ricos consideran más seguros. No nos olvidemos de eso, y estemos preparados para decirlo públicamente ya que hay que esperar que retorne rápidamente la muy conocida cantinela sobre la crisis de las deudas públicas y los temores de los mercados con respecto a los títulos públicos.

El gran capital (el 1 %) redujo la parte que invierte en producción y aumentó la parte que pone en circulación en la esfera financiera. Pero volvamos a lo que está pasando repetidas veces desde hace un poco más de 30 años, es decir, después de la profundización de la ofensiva neoliberal y de la gran desregulación de los mercados financieros: [1] el gran capital (el 1 %) redujo la parte que invierte en producción y aumentó la parte que pone en circulación en la esfera financiera (incluso es el caso de una firma «industrial» emblemática como Apple). Hizo esto durante los años 1980 y produjo la crisis del mercado obligatorio de 1987. Volvió a hacerlo en 1990 y eso produjo la crisis de .com y de Enron en 2001. Dicha situación se repitió entre 2003 y 2006 y produjo la crisis de las subprimes, de los productos estructurados y una serie de quiebras resonantes como la de Lehman Brothers en 2008. Esta vez, el gran capital especuló principalmente al alza sobre el precio de las acciones en la bolsa y sobre el precio de los títulos de la deuda en el mercado obligatorio (es decir, el mercado donde se venden las acciones de las empresas privadas y los títulos de las deudas emitidos por los Estados y otros poderes públicos). Entre los factores que llevaron a la extravagante subida de los precios de los activos financieros (acciones en bolsa y títulos de deudas privadas y públicas), hay que tener en cuenta la nefasta actuación de los grandes bancos centrales desde la crisis financiera y económica de 2007-2008. Analicé especialmente ese tema en La crisis económica y los bancos centrales .

Sin embargo, este fenómeno no data de los días siguientes a la crisis de 2008-2009, ya que es recurrente en el marco de la financiarización capitalista. Y antes de eso, el sistema capitalista había conocido fases importantes de financiarización tanto en el siglo XIX como en los años 1920, lo que llevó en la gran crisis bursátil de 1929 y el largo período de recesión de los años 1930. Luego, el fenómeno de financiarización y de desregulación fue en parte silenciado durante 40 años como consecuencia de la gran depresión de los años 1930, de la Segunda Guerra Mundial y de la radicalización que se produjo de las luchas de clases. Los gobiernos impusieron una disciplina financiera fuerte al gran capital por ejemplo con la separación entre bancos de ahorro y bancos de inversiones. Hasta fines de los años 1970 ya no hubo grandes crisis bancarias ni bursátiles. Aunque hicieron su reaparición cuando los gobiernos concedieron absoluta libertad al gran capital para hacer lo que quisiera en el sector financiero.

Hasta fines de los años 1970 ya no hubo grandes crisis bancarias ni bursátiles. Aunque hicieron su reaparición cuando los gobiernos concedieron absoluta libertad al gran capital para hacer lo que quisiera en el sector financiero.Pero volvamos a la situación de los últimos años. El gran capital, que considera que la tasa de rentabilidad que obtiene de la producción no es suficiente, desarrolla sus actividades financieras independientemente de la producción. Pero eso no quiere decir que abandona la producción, sino que desarrolla en mayor medida sus inversiones en la esfera financiera que en la esfera productiva. Y eso es lo que llamamos también financiarización o mundialización financiarizada. El capital «hace beneficios» a partir del capital ficticio mediante sus actividades enormemente especulativas. Ese desarrollo de la esfera financiera aumenta el recurso al endeudamiento masivo de las grandes empresas, incluidas compañías como Apple. Escribí un artículo sobre ese tema: La montaña de deudas privadas de las empresas estará en el corazón de la próxima crisis financiera

El capital ficticio es una forma de capital que se desarrolla exclusivamente en la esfera financiera sin una verdadera relación con la producción (Véase el recuadro: ¿Qué es el capital ficticio?). Es ficticio en el sentido en que no se basa directamente en la producción material y sobre la explotación directa del trabajo humano y de la naturaleza. Y remarco explotación directa ya que evidentemente el capital ficticio especula con el trabajo humano y con la naturaleza, lo que generalmente degrada las condiciones de vida de los trabajadores y las trabajadoras y a la propia naturaleza.
¿Qué es el capital ficticio?

«El capital ficticio es una forma de capital (títulos de la deuda pública, acciones, acreencias) que circula mientras que los ingresos de la producción a los que da derecho solo son promesas, y por lo tanto el desenlace es por definición incierto» Entrevista realizada por Florian Gulli a Cédric Durand: «El capital fictif, Cédric Durand», La Revue du projet

Según Michel Husson, «el marco teórico de Marx le permite el análisis del “capital ficticio”, que puede ser definido como el conjunto de los activos financieros cuyo valor se basa en la capitalización de un flujo de futuros ingresos: “La formación de capital ficticio se llama capitalización”. […]; por ejemplo, si el ingreso anual es de 100 libras esterlinas y el tipo de interés del 5 %, las 100 libras esterlinas representarían el interés anual de 2.000 libras esterlinas, figurando ahora estas 2.000 libras como el valor de capital del título jurídico de propiedad sobre las 100 libras anuales. Para quien compra este título de propiedad, las 100 libras de ingreso anual representarían en realidad los intereses de su capital invertido al 5 %. De este modo desaparece el último rastro de cualquier conexión con el proceso real de valorización del capital…» [Karl Marx, El Capital, libro III, tomo II (Akal ediciones, edición1977, reimpresión 2016)]. Michel Husson, «Marx et la finance: une approche actuelle», À l’Encontre, diciembre de 2001.

El capital ficticio es una forma de capital que se desarrolla exclusivamente en la esfera financiera sin una verdadera relación con la producción. Es ficticio en el sentido en que no se basa directamente en la producción material y sobre la explotación directa del trabajo humano y de la naturaleza.Para Jean–Marie Harribey: «Las burbujas estallan cuando la diferencia entre el valor realizado y el valor prometido se vuelve demasiado grande y cuando algunos especuladores comprenden que las promesas de liquidación lucrativa no podrán ser cumplidas por todos, en otras palabras, cuando las plusvalías financieras no podrán nunca ser satisfechas si no hay una plusvalía suficiente en la producción.» Jean-Marie Harribey, «La baudruche du capital fictif, lecture du Capital fictif de Cédric Durand», Les Possibles, N° 6 – Printemps 2015. También se puede leer a François Chesnais, «Capital fictif, dictature des actionnaires et des créanciers: enjeux du moment présent» Les Possibles, N° 6 – Printemps 2015.

Estoy de acuerdo con Cédric Durand cuando afirma: «Una de las consecuencias políticas principales de este análisis es que la izquierda social y política debe concienciarse del contenido de clase de la noción de estabilidad financiera. Preservar la estabilidad financiera, es algo así como hacer que las pretensiones del capital ficticio se realicen. Para liberar nuestras economías de la influencia del capital ficticio, es necesario comenzar una desacumulación financiera. Concretamente, eso nos remite, por supuesto, a la cuestión de la anulación de las deudas públicas y de la deuda privada de las familias humildes, y también la disminución de los rendimientos de los accionistas, lo que se traduce mecánicamente en una disminución del mercado bursátil. Pero no nos equivoquemos, tales objetivos son muy ambiciosos: implican ineluctablemente socializar el sistema financiero y romper con la libertad de circulación del capital. Pero permiten apoderarse de algunas condiciones indispensables para dar vuelta la página al neoliberalismo» Cédric Durand, «Sur le capital fictif, Réponse à Jean-Marie Harribey», Les Possibles, N° 6 – Printemps 2015.
El capital ficticio desea captar una parte de la riqueza generada en la producción (los marxistas dicen una parte de la plusvalía producida por los trabajadores y trabajadoras en la esfera de la producción), sin ensuciarse las manos, es decir sin invertir directamente en la producción, por ejemplo, para la compra de máquinas, materias primas, pago de la fuerza de trabajo en forma de salarios, etc. El capital ficticio, es una acción cuyo poseedor espera obtener de ella un dividendo. Una persona comprará una acción de Renault si esta empresa promete un buen dividendo pero también podría vender esta acción y comprar una de General Electric o Glaxo Smith Kline, Nestlé, o Google, si cualquiera de estas le promete un mejor dividendo. El capital ficticio es también una obligación de deuda emitida por una empresa o un título de deuda pública. Es también un derivado, un producto estructurado… El capital ficticio puede dar la ilusión de que genera, por sí mismo, beneficios a pesar de haberse desvinculado de la producción. Los corredores y agentes de bolsa, los dirigentes de grandes empresas están convencidos de que ellos también «producen». Pero, en un momento dado, una crisis brutal estalla y una masa de capitales ficticios se evapora con la consecuente caída de las cotizaciones en las bolsas, caída de los precios en el mercado obligatorio, caída de los precios en el mercado inmobiliario…

Los corredores y agentes de bolsa, los dirigentes de grandes empresas están convencidos de que ellos también «producen». Pero, en un momento dado, una crisis brutal estalla y una masa de capitales ficticios se evapora. El gran capital, repetidamente, quiere creer o hacer creer que es capaz de transformar plomo en oro en la esfera financiera, pero de manera periódica la realidad lo llama al orden y la crisis estalla.

Durante los dos últimos años, hubo una ralentización muy importante de la producción industrial. En varias grandes economías como la de Alemania, Japón (último trimestre de 2019), de Francia (último trimestre 2019) y de Italia, la producción industrial retrocedió o se ralentizó fuertemente (China y Estados Unidos). Algunos sectores industriales que habían tenido una reactivación después de la crisis 2007-2008, como la industria del automóvil, entraron en una gran crisis durante los años 2018-2019, con una importante caída en las ventas y en la producción. La de Alemania, la principal constructora de automóviles europea, bajó un 14 % entre octubre de 2018 y octubre de 2019. [2] La producción automovilística también cayó en Estados Unidos y en China en 2019, así como en la India. También se redujo fuertemente en Francia. La producción de otras enseñas alemanas como las máquinas y equipamientos se redujo en un 4,4 % solo en el mes de octubre de 2019. Es el mismo caso del sector de la producción de máquinas-herramientas y de otros equipamientos industriales. El comercio internacional está parado. Si consideramos un período más largo, las tasas de beneficio por la producción material se redujeron o se estancaron y las ganancias de productividad también bajaron.

En 2018-2019, estos diferentes fenómenos de crisis económicas en la producción se manifestaron claramente, pero como la esfera financiera seguía funcionando a tope, los grandes medios y los gobiernos se esforzaban para poder afirmar que la situación era globalmente positiva y que aquellas y aquellos que anunciaban una próxima crisis financiera, agregándola a la ralentización de la producción, eran solo pájaros de mal agüero.

Considerar las clases sociales es también muy importante: para el gran capital, mientras la rueda de la fortuna continúe girando, los jugadores continuarán en la pista, felicitándose de la situación. También pasa lo mismo con los gobernantes ya que están ligados al gran capital, tanto en las viejas economías industrializadas como América del Norte, Europa occidental o Japón, así como en China y Rusia, o en los otros grandes países emergentes.

A pesar del hecho de que la producción real dejó de crecer en 2019 de manera significativa o comenzó a estancarse o a bajar, la esfera financiera continuó su expansión. A pesar del hecho de que la producción real dejó de crecer en 2019 de manera significativa o comenzó a estancarse o a bajar, la esfera financiera continuó su expansión: Las cotizaciones en las bolsas continuaron en aumento, e incluso alcanzaron valores máximos, el precio de los títulos de deudas privadas y públicas continuó su progresión hacia arriba, el precio de los bienes inmobiliarios recomenzó su crecimiento en algunas economías, etc.

En 2019, la producción se ralentizó (China e India), se estancó (en una buena parte de Europa) o comenzó a bajar en la segunda mitad del año: la mayor parte de gobiernos y la patronal intervienen para hacer reducir los salarios, las pensiones, y por consiguiente se reduce el consumo, ya que el endeudamiento de las familias, que va en aumento, no es suficiente para compensar el descenso en los ingresos. Así mismo, los gobiernos prolongan una política de austeridad que conlleva una reducción de los gastos públicos y de las inversiones públicas. La conjunción de la caída de poder adquisitivo de la mayoría de la población y el descenso de los gastos públicos generan una caída de la demanda global y a su vez una parte de la producción no encuentra suficientes salidas, lo que lleva a un descenso de la actividad económica. [3]

Es importante precisar qué punto de vista se elige: hablo de la crisis de la producción no porque sea un adepto al crecimiento de la producción, estoy por la organización (planificación) del decrecimiento con el fin de responder especialmente a la crisis ecológica en curso. Por lo tanto, personalmente, la caída o el estancamiento de la producción mundial no me preocupa sino al contrario. Está muy bien si se producen menos coches individuales y su venta cae. Por el contrario, para el sistema capitalista, no es lo mismo: el sistema capitalista tiene necesidad de desarrollar continuamente la producción y de conquistar continuamente nuevos mercados. Cuando no lo logra o cuando comienza a bloquearse, responde a la situación desarrollando la esfera de la especulación financiera y emitiendo cada vez más capital ficticio no ligado directamente a la esfera productiva. Eso parece funcionar durante años, y, de pronto, estallan burbujas especulativas. En varios momentos de la historia del capitalismo, la lógica de la expansión permanente del sistema capitalista y de la producción se expresó mediante guerras comerciales, y es nuevamente el caso entre Estados Unidos y sus principales aliados o bien por verdaderas guerras, y esa salida, en la actualidad, no está totalmente excluida.

Es necesario comenzar inmediatamente y planificar de manera urgente el decrecimiento para combatir la crisis ecológica. Hay que producir menos y mejor.Si adoptamos el punto de vista de las clases sociales explotadas y espoliadas que constituyen la enorme mayoría de la población (de donde sale la expresión del 99 % opuesto al 1 %), está claro que la conclusión es la necesidad de romper radicalmente con la lógica de acumulación de capital, ya sea productivo o financiero, o productivo financiarizado, poco importa cómo lo llamemos. Es necesario comenzar inmediatamente y planificar de manera urgente el decrecimiento para combatir la crisis ecológica. Hay que producir menos y mejor. La fabricación de algunos productos vitales para el bienestar de la población debe crecer como ser: construcción y rehabilitaciones de viviendas decentes, centros de salud y hospitales, distribución de agua potable y depuración de aguas residuales y cloacales, escuelas, etc. y otras producciones, por el contrario, deben bajar radicalmente como los coches individuales o desaparecer como la de las armas. Hay que reducir radicalmente y brutalmente las emisiones de gases de efecto invernadero. Hay que reconvertir industrias y actividades agrícolas. Hay que anular una gran parte de las deudas públicas y, en algunos casos, la deuda completa. Hay que expropiar sin indemnización y transferir al servicio público bancos, aseguradoras, el sector de la energía y otros sectores estratégicos. Es necesario otorgarles otras misiones y otras estructuras a los bancos centrales. Existen otras medidas como la puesta en marcha de una reforma fiscal global con una fuerte imposición al capital, una reducción global del tiempo de trabajo con contratos compensatorios y el mantenimiento del nivel de los salarios, la gratuidad de los servicios de salud pública, de educación, de transportes públicos, medidas efectivas para garantizar la igualdad entre los sexos. Es necesario repartir las riquezas respetando la justicia social y privilegiando los derechos humanos y el respeto a los frágiles equilibrios ecológicos.

La gran mayoría de la población que ve como sus ingresos reales disminuyen o se estancan (o sea, su poder adquisitivo real) compensa este descenso o estancamiento con el recurso al endeudamiento para mantener su nivel de consumo, comprendidas cuestiones vitales: cómo llenar la nevera, asegurar la escolaridad de sus hijos, cómo desplazarse para ir al trabajo, la necesaria compra de un coche si no hubiera transporte público, cómo pagar los gastos generados por visitas médicas etc. Es necesario aportar soluciones radicales a este endeudamiento creciente de una mayoría de la población en todo el mundo, y recurrir a la anulación de las deudas. Por lo tanto, hay que anular una gran parte de las deudas privadas de las familias (especialmente las deudas estudiantiles, las deudas hipotecarias abusivas, las deudas abusivas de consumo, las deudas ligadas al microcrédito abusivo…). Hay que aumentar los ingresos de la mayoría de la población y mejorar fuertemente la calidad de los servicios públicos, de salud, educación, transportes colectivos, debiendo ser todos ellos gratuitos.

Debemos llevar la lucha contra la crisis multidimensional del sistema capitalista y comprometernos resueltamente en la vía de una salida ecologista-feminista-socialista. Se trata de una necesidad absoluta e inmediata. Estamos frente a una crisis multidimensional del sistema capitalista mundial: crisis económica, comercial, ecológica, de varias organizaciones internacionales que forman parte del sistema de dominación capitalista del planeta (OMCOTAN, crisis en la FED —el Banco Central de Estados Unidos—, crisis en el Banco Central Europeo), crisis políticas en los países más importantes (especialmente Estados Unidos entre los dos grandes partidos del gran capital), crisis de la salud pública, guerras… En el espíritu de un gran número de personas en numerosos países, el rechazo al sistema capitalista es el más grande que hubo durante estas cinco décadas, desde la ofensiva neoliberal de Pinochet (1973), Thatcher (1979) y Reagan (1980).

La abolición de las deudas ilegítimas, esa forma de capital ficticio, debe enmarcarse en un programa mucho más amplio de medidas suplementarias. El ecosocialismo debe estar en el centro de las soluciones y no hay que dejarlo de lado. Debemos llevar la lucha contra la crisis multidimensional del sistema capitalista y comprometernos resueltamente en la vía de una salida ecologista-feminista-socialista. Se trata de una necesidad absoluta e inmediata.

Notas:

[1] Véase Éric Toussaint, Bancocracia, Icaria editorial, Barcelona 2014, capítulo 3: «De la financiarización/desregulación de los años 1980 a la crisis de 2007-2008».

[2] La industria alemana del automóvil emplea 830.000 trabajadores y 2.000.000 de empleos ligados, que dependen directamente de las grandes fábricas (Fuente: Financial Times, « German industrial output hit by downturn », 7-8 de diciembre de 2019).

[3] En lo concerniente a la explicación de las crisis, entre los economistas marxistas, hay «dos grandes “escuelas” cara a cara: la que explica las crisis por el subconsumo de masas (o la superproducción de bienes de consumo) y la que las explica por la sobre acumulación (o la insuficiencia del beneficio para proseguir la expansión de los bienes de equipamiento). Esta querella no es más que una variante del viejo debate entre los partidarios de la explicación de las crisis por “la insuficiencia de la demanda global” y los que la explican por la “desproporcionalidad”.
Ernest Mandel La crise 1974-1982. Les faits. Leur interprétation marxiste, 1982, Paris, Flammarion, 302 p, y en castellano: La teoría marxista de las crisis y la actual depresión económica. Conferencia en Atenas en 1983, en https://www.ernestmandel.org/es/escritos/txt/la_teoria_marxista_de_las_crisis.htm.
Siguiendo a Ernest Mandel, considero que la explicación de la crisis actual debe tener en cuenta varios factores y no podemos reducirla a una crisis producida por una superproducción de los bienes de consumo (y por lo tanto una insuficiencia en la demanda) o bien por la sobreacumulación de capitales (y por lo tanto insuficiencia de beneficio).

Eric Toussaint, doctor en Ciencias políticas de la Universidad de Lieja y de la Universidad de París VIII, es el portavoz del CADTM Internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia.
 

Es autor de diversos libros, entre ellos: Sistema Deuda. Historia de las deudas soberanas y su repudio, Icaria Editorial, Barcelona 2018; Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Es coautor junto con Damien Millet del libro AAA, Audit, Annulation, Autre politique, Le Seuil, París, 2012. Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015. A pesar de ello, la comisión prosiguió sus trabajos y se constituyó legalmente como una asociación sin afán de lucro.

3.3.20

Un cacique del agua en el paraíso maya

Janet Cacelín, Alejandro Melgoza y Sergio Rincón 
Vista aérea de los terrenos de la empresa Enerall, un megaproyecto que abarca alrededor de 15 mil hectáreas y cuyo fundador fue Alfonso Romo. Foto: Especial
Alfonso Romo Garza, actual jefe de la oficina de la Presidencia de México, fundó la empresa Enerall en 2007, un megaproyecto que en los últimos 10 años obtuvo concesiones para explotar la mayor cantidad de agua subterránea para uso agrícola en la Península de Yucatán. Esta compañía biotecnológica se sirve del acuífero con la reserva más importante del país, pero cuya disponibilidad media anual ha bajado 43%. Durante su expansión ha afectado la vegetación y fauna sin que se conozca cómo cumple las medidas de mitigación ambiental. Además fue investigada por destruir sin autorización un cenote, que son cuerpos de agua sagrados para la cultura maya: la investigación del caso se saldó con una multa y sin que se remitiera el expediente para una averiguación penal. Romo, quien fue uno de los empresarios más conocidos de México, dejó Enerall, antes de integrar el equipo de Andrés Manuel López Obrador, a finales de 2018, pero la propiedad de la compañía sigue estando en manos de su familia

TIZIMÍN, Yuc.(apro).- Un daño ambiental en la Península de Yucatán llevó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a investigar en abril del 2018 un megaproyecto de biotecnología fundado por Alfonso Romo Garza, actual jefe de gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador. Los inspectores encontraron un cenote de 5,500 metros cuadrados que fue tapado con tierra, rocas y despalme y convertido en solo fango. Pese a esos hallazgos, la Profepa no remitió el caso al Ministerio Público para que investigara si los hechos habían configurado un delito ambiental.
La responsable de los hechos se llama Enerall, una empresa asentada sobre la reserva de agua dulce más importante del país. Fue fundada en 2007 y una década después, mediante un esquema de acumulación de territorio con el que reunió casi 15,000 hectáreas, se convirtió en la mayor explotadora de agua subterránea para uso agrícola de la Península de Yucatán y la tercera en todo el país.
Fachada de Enerall en el rancho Santa Cruz. Foto: Especial
Para la expansión de sus operaciones, la empresa intervino áreas de la selva maya y comprometió el hábitat y la fauna asentada en esas zonas. En las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) que le fueron aprobadas, Enerall contempla la ejecución de 11 medidas para mitigar daños medioambientales.
Actualmente se desconoce cómo las implementaron y los resultados. Profepa no ha practicado auditorías para verificar el cumplimiento de esas disposiciones y Conagua tampoco ha realizado evaluaciones para analizar la calidad del agua en los predios de la empresa. El cenote, de hecho, fue tapado a pesar de que en las MIA Enerall había aceptado preservar esos cuerpos de agua y de que carecía de permisos para intervenir el que fue destruido, según la averiguación de Profepa, que cerró el expediente con la aplicación de una multa y con una clausura temporal del rancho donde se encontraba el reservorio dañado.
Así lo revela una investigación que se desarrolló en alianza con la plataforma latinoamericana de periodismo CONNECTAS, Aristegui Noticias, Proceso, Ruido en la Red, Univision, Vice en Español y el apoyo del International Center for Journalists (ICFJ). El trabajo implicó la formulación de más de 1,500 solicitudes de información a través de la Ley de Transparencia, la obtención de más de 1,000 documentos de la empresa y sus operaciones, así como el análisis de más de 147 mil datos del Registro Público de Derechos del Agua (REPDA) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Los datos obtenidos muestran cómo la rápida expansión convirtió a Romo Garza, a través de Enerall, en un cacique del agua en territorio maya. La compañía necesita grandes cantidades del líquido para cumplir la visión de su fundador de convertir en fértiles suelos improductivos por ser pedregosos. El objetivo es acelerar el ciclo de la naturaleza dos siglos, como ha explicado el propio Romo, ingeniero agrónomo de 69 años.
“Si ustedes van de Cancún en carro a Mérida, no hay nada. Bueno, pero toda esta zona está asentada en agua. ¿Qué hicimos? Lo van a ver. Usando tecnología de punta, mexicana, de microorganismos, estamos convirtiendo suelos de improductivos en productivos. Lo que la naturaleza hace en 200 años, lo estamos haciendo en un año”, dijo a un grupo de emprendedores en marzo de 2017 durante un foro de la revista Forbes.
Este no ha sido el único proyecto de tecnologías genética aplicadas en el que ha estado involucrado el jefe de gabinete. Romo fue el inversor principal de Synthetic Genomics, una firma dedicada a la biología sintética liderada por Craig Venter, el científico que completó el mapa del genoma humano. Además, años atrás, fundó Séminis, una compañía que fue adquirida por Monsanto, una de las principales fabricantes de semillas transgénicas del mundo.
La tecnología empleada para lograr los objetivos en Yucatán se basa, entre sus componentes fundamentales, en el uso de un sistema que extrae agua del subsuelo para regar las tierras 270 días al año a través de 60 pozos y 30 pivotes, cada uno de los cuales se mantiene activo durante 7 horas diarias, de acuerdo con una descripción remitida por la empresa a la Profepa y los expedientes de Conagua.
La información interna de Enerall contenida en el expediente de Profepa también señala que puede producir 12,000 toneladas de graneles en un área de tan solo 1,800 hectáreas en el ciclo otoño-invierno. En una nota de prensa publicada en noviembre de 2017 por Cargill, multinacional estadounidense con la que Enerall tiene una alianza comercial, se señalaba que la producción de la empresa fundada por Romo sería la principal fuente para alimentar una planta de almacenamiento de granos inaugurada entonces con 50,000 toneladas de capacidad y proyectada para llegar a los 130,000 en el futuro. El detalle de a cuánto ascendía la productividad de Enerall, sin embargo, no se aclaraba en el comunicado.
Cargill y Enerall. Foto: Especial
El agua del acuífero de la Península de Yucatán, del cual Enerall ha logrado servirse como ningún otro particular, es clave para la zona. Aunque el acuífero cuenta todavía con recursos masivos, en la última década ha visto desplomarse en casi 50 por ciento su disponibilidad media anual. El hecho ha coincidido, entre otros factores, con el salto en el otorgamiento de permisos para explotar el acuífero en los últimos 10 años, como evidencian los propios datos de Conagua.
El retroceso en la disponibilidad de agua ha provocado malestar entre productores mayas, quienes a partir de 2016, según la Conagua, padecen registros históricos de sequía extrema: coinciden en que sus pozos están secos o descienden de nivel por culpa de quienes riegan sin parar.
Los cenotes, semejantes a grandes pozos, se alimentan de agua a través de las conexiones subterráneas que se extienden por la región. Representan la única fuente de abastecimiento y eran considerados sagrados por los ancestros mayas. Tizimín es la localidad que reúne la mayor cantidad de cenotes en el país, con 369 de 3,001, y fue allí donde Enerall fue acusada de dañar uno en el Rancho Asideros.
En Tizimín existen más de 500 comunidades y, el 60% de la población vive en pobreza. Foto: Especial
Cuando se dio la batalla legal con la Profepa por azolvar el cenote, en abril de 2018, Romo Garza lideraba el Grupo Plenus del cual Enerall es subsidiaria y, en esas mismas fechas, era coordinador de la campaña presidencial de López Obrador, para entonces ya el favorito en las encuestas. También estuvo al frente del equipo que redactó las bases económicas del Proyecto de Nación del actual gobierno, y que contempla obras en el sureste mexicano, como la construcción del Tren Maya, que tendrá una estación a sólo 50 kilómetros de Enerall, y de la cual ya se lanzaron las bases de la primera licitación.
Romo abandonó Grupo Plenus en noviembre de 2018, según su declaración patrimonial, para convertirse en el Jefe de la Oficina de la Presidencia. El Registro Público de la Propiedad de la Secretaría de Economía refiere que uno de los socios activos de la empresa es Gustavo Romo Garza, hermano del jefe del Gabinete. Sin embargo, al ser un sistema declarativo y no constitutivo, la empresa pudo tener más movimientos, aunque aún no son reflejados.
Alfonso Romo Garza tiene una larga trayectoria como hombre de negocios, pero también supo relacionarse con el poder. Mantuvo relación estrecha con los expresidentes Carlos Salinas de Gortari y Vicente Fox. Sin embargo, con López Obrador se lanzó como funcionario público. Su historial en Yucatán no representó motivo alguno para que el actual presidente mexicano lo alejara de su entorno. López Obrador en su plan de gobierno propuso crear conciencia sobre el uso racional de las aguas y en discursos insistió en que será inflexible en castigar los delitos ambientales: “El que daña el medio ambiente es castigado”.
El poder de Romo Garza como mano derecha de López Obrador se afirmó el año pasado, luego de ganar su primer round político contra el exsecretario de Hacienda, Carlos Urzúa, quien renunció al gabinete el 9 de julio de 2019.
Urzúa lo acusó de tener un potencial conflicto de interés por intentar infiltrar las secretarías económicas con funcionarios afines a sus intereses de negocios, lo que Romo negó. Aquella mañana, mientras los mexicanos se enteraban de la noticia, Romo estaba reunido con el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, hablando de nuevas inversiones en ese estado.
El pasado 29 de enero del 2020 también fue nombrado coordinador del gabinete de Fomento, Inversiones y el Crecimiento Económico en el contexto del Acuerdo Comercial T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá.
Al cierre de edición, ni el jefe de Oficina de Presidencia, Alfonso Romo, ni la representante legal de Enerall, Katia Aguiar, respondieron a los cuestionarios y las solicitudes de entrevista que se les proporcionaron con anticipación. La secretaria particular del jefe de gabinete, Regina Sada, recibió las preguntas sobre el caso y las solicitudes telefónicamente. A su vez, se tuvo contacto directo con la abogada Aguiar, quien respondió a título personal vía correo electrónico que infería de las preguntas presentadas “información no actualizada e imprecisa”. En un principio señaló que el plazo inicial ofrecido para contestar no era suficiente para cumplir los procesos internos para dar una respuesta. Al finalizar la prórroga concedida, apenas afirmó que comenzaría a realizar la gestión sin ofrecer precisión sobre fechas.
Preguntas formuladas por escrito igualmente fueron remitidas al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, pero no fueron contestadas pese a que se canalizaron personalmente a través de su jefe de prensa, Jesús Ramírez. Del mismo modo, ni el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Toledo, ni el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos, respondieron las consultas presentadas.
Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia. Foto: Octavio Gómez

Agua y expansión

Romo no eligió el paraíso maya por casualidad sino por las características del área que representaron para él un diamante en bruto. Caminar en Tizimín es como hacerlo sobre un gigantesco queso gruyere. El suelo posee miles de conductos que permiten que la lluvia penetre rápidamente en el subsuelo y que los acuíferos subterráneos se recarguen. Ese rasgo es común en la región y ello hace que bajo los suelos de la Península de Yucatán se resguarden dos terceras partes del agua renovable del país, de acuerdo con el Atlas de Agua en México publicado en 2018 por Conagua.
El volumen que Enerall puede explotar en un año podría ser envasado en 8,400 millones de botellas de dos litros, y también sería suficiente para llenar casi 17 veces el Estadio Azteca, el segundo más grande de América Latina. Son 16.81 millones de metros cúbicos cada 12 meses y 168 millones asegurados por una década, según datos analizados del periodo 2012 al 2019 que fueron obtenidos del sistema de REPDA de la Conagua y contrastados con las versiones públicas de los expedientes de los títulos de Conagua obtenidos vía la Ley de Transparencia.
Tal cantidad coloca a Enerall no solo como la mayor explotadora de agua subterránea para uso agrícola en Yucatán sino como la tercera en una lista de las 10 mayores beneficiarias de ese tipo de suministro en el país. A esa conclusión se llegó tras identificar la decena de empresas que, según el REDPA, cuentan con los permisos para utilizar la mayor cantidad de agua subterránea para fines agrícolas y de realizar una búsqueda para hallar predios adicionales vinculados a sus razones sociales.
A pesar de la importancia de Enerall como concesionaria, Conagua nunca ha realizado evaluación alguna sobre la calidad del agua en los pozos de la empresa. El organismo ha realizado 755 análisis en Tizimín sin precisar el periodo, pero ninguna a Enerall, empresa que ha sido visitada solo en tres ocasiones pero por razones exclusivamente administrativas.
Enerall es beneficiaria de 23 títulos para la explotación de aguas que le fueron otorgados entre 2012 y 2018. Al menos 14 de ellos se encuentran a su nombre y los otros 9 le fueron cedidos por terceros a través de la compra de terrenos. Toda esta agua se obtuvo de forma gratuita a través de la Ley de Aguas Nacionales que no emite cobros cuando se destina a la agricultura.
Si la acumulación de concesiones de agua le permitió dar a Enerall un salto gigantesco, la compra de tierras no fue diferente. A lo largo de una década, a través de las filiales Enerall S. A. P. I., Enerall Terra 1 y Enerall Terra 2, adquirió 47 predios para instalar allí su megaproyecto. Compró alrededor de 15,000 hectáreas por más de 255 millones de pesos (alrededor de 13 millones de dólares) en movimientos registrados entre 2011 y 2018, según lo asientan escrituras obtenidas del Registro Público de la Propiedad de Yucatán.
Al menos 41 de estos predios se encuentran hipotecados como garantía de préstamos solicitados para la compra de más tierras, maquinaria y mejoramiento de suelos. Seis de estos fueron hipotecados con Agronegocios Laad, una organización que otorga préstamos a empresas agroindustriales que venden sus productos en mercados internacionales. Según los últimos documentos del Registro Público de la Propiedad asentados en 2017, Alfonso Romo aparece como garante hipotecario de este financiamiento en una operación de 37 millones de pesos (2 millones de dólares), situación que no publicó en su declaración patrimonial y de intereses ante la Secretaría de la Función Pública. Consultado al respecto, Laad señaló que, por ser una entidad financiera regulada por la Ley de Protección de Datos Personales, debían guardar la confidencialidad sobre Enerall.
Otros 26 predios fueron hipotecados por 444 millones de pesos (casi 24 millones de dólares) con Cargill, que entre sus múltiples negocios compra cosechas en América Latina para después venderlas en el extranjero. En el comunicado de prensa en la que anunció la inauguración de la planta granelera en 2017, la multinacional estadounidense afirmó que Enerall rehabilita con tecnología propia tierras que han sido usadas para la ganadería y agricultura extensiva. En el texto además citan un discurso de Romo en el que afirma que la planta tendrá un efecto transformador para los productores locales.
Consultada sobre las propiedades hipotecadas, Cargill no aportó información: “Nuestras políticas no nos permiten profundizar en especificaciones que requieren aprobación previa de nuestras contrapartes en los contratos”. Sin embargo, la multinacional envió las respuestas a un cuestionario que le fue remitido en el que aclaró otros aspectos de su vinculación con la empresa fundada por Romo. En el texto se afirma que Cargill no tiene relación accionaria ni de inversiones con Enerall, aunque sí le dio financiamiento para construir planta de almacenamiento de granos, la cual es operada por la multinacional estadounidense. Además mantiene en el presente un acuerdo de comercialización de los graneles producidos por Enerall.
Sobre el caso del cenote destruido, Cargill precisó lo siguiente: “Confiamos en las autoridades mexicanas que atienden la materia. Lo que sí queremos reiterar es que en Cargill trabajamos con estricto apego a las leyes de los países donde tenemos presencia (…) En Cargill trabajamos por proteger al planeta y sabemos que las empresas jugamos un papel importante en el avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que apuntan a abordar el cambio climático mediante la gestión sostenible de los bosques, el combate a la desertificación y degradación de la tierra, y a detener la pérdida de biodiversidad”. En esa línea señalaron que están tomando medidas para “manejar nuestros recursos hídricos de manera eficiente, conservando el agua, mejorando la calidad y asegurando el acceso a agua limpia en las comunidades donde operamos”. Una de las medidas clave que señalan es la de minimizar el uso de agua en la agricultura, particularmente en áreas donde hay escasez del líquido.
Vista aérea de los terrenos de la empresa Enerall, un megaproyecto que abarca alrededor de 15 mil hectáreas y cuyo fundador fue Alfonso Romo. Foto: Especial

Daños ambientales

Denominados dzonoot en maya, cuyo significado es “hoyo con agua”, los cenotes son centrales para la flora, la fauna y los pobladores de la Península de Yucatán. Por eso, el cenote tapado es para los indígenas de Tizimín, la punta del iceberg de las afectaciones ambientales provocadas por la expansión de la empresa.
Ningún particular había rellenado un cenote en Yucatán desde el año 2000, según las pesquisas de la Profepa, hasta que el 11 de abril del 2018 se abrió el expediente administrativo PFPA/37.3/2C.27.5/00018-18 contra Enerall por esa razón, según los documentos del caso obtenidos vía la Ley de Transparencia. “Mediante el uso de maquinaria pesada, se le ha dispuesto piedras, tierra y restos de vegetación con el fin de rellenarlo”, indica el acta con la que se inició el proceso.
Cenote cubierto por rocas. Foto: Especial
Los restos de vegetación procedieron del arrasamiento de la “cortina arbolada” que rodeaba el cenote, según se concluyó en la inspección. Luego de eso se indica que fueron depositadas piedras. Una fotografía publicada por el Diario de Yucatán, no integrada en el expediente, muestra un camión de carga presuntamente Enerall lanzando los restos.
Tras el hecho, el 19 de abril de 2018, la Profepa informó en un comunicado que clausuraron de manera “total temporal” el Rancho Asideros. Acotaron que infringió la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) y el artículo 420 Bis del Código Penal Federal.
Los abogados de Enerall alegaron que la inspección era ilegal, que el área afectada no era un cenote y que la clausura afectaría la economía tizimeña. El 23 de abril la Profepa levantó la clausura al rancho con una extensión de más de 3,549.6 hectáreas. Sólo se impuso la clausura al cenote.
Para comprobar los daños la Profepa solicitó en mayo de 2018 las opiniones técnicas de la entonces Secretaría de Desarrollo Sustentable y Ambiental de Yucatán (Seduma) ahora Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), el Departamento de Ecología Tropical de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y de la Unidad de Ciencias del Agua del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY).
Contrario a los dichos de los abogados de Enerall, la CICY y la UADY concluyeron que se trataba de un cenote de paredes verticales de 12 metros de profundidad. De igual modo, se encontró que hasta 2014 tenía características de estos cuerpos de agua, según las tomas satelitales.
El Departamento de Manejo de Sistemas Kársticos de la otrora Seduma no sólo dictaminó que hubo daños al cenote, sino deforestación de especies de árboles como el chaká, el jabín, el yaxché, el koopó y el tsalam, así como contaminación del agua por fertilizantes y pesticidas. “El cenote recibe escorrentías originadas por el riego, lo cual origina que también se depositen sustancias químicas utilizadas en los cultivos”.
A eso se suma la “evidencia de exterminio” de tortuga caja amarilla (terrapene mexicana), endémicas de Yucatán, sujeta a protección especial por la vulnerabilidad de sus poblaciones, así como de tortuga mojina (rhinoclemmys areolata), en categoría de amenazada, según la Norma Oficial Mexicana de la Semarnat. “Perecieron a causa de dicho depósito”, menciona la opinión técnica.
El 27 de agosto de 2018 la Profepa resolvió que Enerall Terra 2 SAPI había infringido el artículo 28 de la LGEEPA “por realizar la afectación, relleno y modificación a cuerpo de agua nacional mediante disposición directa de piedra, tierra y residuos de árboles, sin acreditar contar con la autorización en materia de impacto ambiental”.
En el plano estatal, la Seduma documentó que, durante la visita de inspección confirmaron que hubo “afectaciones al cenote que infringen el Reglamento de la Ley de Protección al Medio Ambiente del Estado de Yucatán en Materia de Cenotes, Cuevas y Grutas”. Se identificaron infracciones graves a los artículos 5, 8, 12 y 37, que ameritan sanciones como multa y una clausura temporal o definitiva de la obra o actividad, no obstante, el área jurídica de la ahora SDS aclaró que “el personal que estuvo en la administración anterior que lo atendió, sólo hizo la visita técnica, se entregó la recomendación y Profepa asumió todo el control porque es correspondencia de orden federal”. Profepa dijo que no usó la opinión técnica “porque fue posterior al levantamiento del acta de visita”.
La Profepa multó a Enerall por 741 mil pesos (30 mil 275 dólares) sin remitir el caso a la extinta Procuraduría General de la República (ahora Fiscalía General de la República) pese a que, según el abogado Raziel Villegas, los elementos de la Profepa y de la opinión técnica de Seduma documentan violaciones a las leyes generales de Vida Silvestre, de Aguas Nacionales y de Desarrollo Forestal Sustentable. Villegas fue funcionario de Profepa y Semarnat y hoy dirige la firma GEOLEGIS, especializada en derecho ambiental y con influencia en la península de Yucatán.
La confirmación de que la institución no recurrió a la vía penal, para que se investigara si hubo delitos en el caso más allá de las faltas administrativas, la dio la Subprocuraduría Jurídica y la Delegación de Profepa en Yucatán ante una solicitud de información resuelta en diciembre de 2019: “No se encontró antecedente alguno en relación a la presentación de denuncia penal”.
Pese a que no guarda relación alguna entre lo que dicta un comunicado oficial y el actuar de Profepa, la institución respondió al cuestionario que no actuaron penalmente porque en la nota de prensa que publicaron en abril del 2018 se citó un artículo que “no alude en la conducta delictiva que regula a los cenotes (…) por lo que de presentarse la denuncia no prosperaría”.
Para Villegas, ese argumento no exime a la institución de su obligación basada en el artículo 222 del Código Nacional de Procedimientos Penales, el cual apunta que “Quien en ejercicio de funciones públicas tenga conocimiento de la probable existencia de un hecho que la ley señale como delito, está obligado a denunciarlo inmediatamente al Ministerio Público”, refiere el artículo.
“Que denuncien los hechos. La autoridad no es que quiera o pueda escoger, debe denunciar”, explica el abogado.
Ya librada del round penal, Enerall solicitó conmutar la multa, a través de su adhesión al Programa Nacional de Auditoría Ambiental (PNAA), para mejorar los procesos de producción, desempeño ambiental y competitividad. Para ello debió presentar un proyecto de inversión que previera cuidados al medio ambiente equivalente al monto de la multa.
Enerall solicitó el 4 de octubre del 2018 las indicaciones para inscribirse al PNAA como parte de la conmutación. La empresa luego presentó el 15 de noviembre de ese año el proyecto “Incorporación de los conjuntos prediales Asideros 2 y Asideros Globales de la empresa Enerall Terra 2 S.A.P.I. DE C.V”.
La Procuraduría ambiental lo consideró “viable” en un oficio: “Esta subdelegación de inspección de los Recursos Naturales en el Estado de Yucatán, tiene una opinión favorable para la implementación de esta incorporación, siempre y cuando se cumpla con lo propuesto en el oficio”.
Profepa, sin embargo, afirmó luego ante una solicitud de información presentada en noviembre de 2019 que “dicho proyecto no ha sido ni fue incorporado”. En un cuestionario que se le remitió hace 12 días sobre el tema, respondió además que “la empresa no solicitó ingresar al PNAA”, sin comprobar sus dichos con algún documento al cierre de edición.
Las auditorías que debían realizarse en el PNAA son la medición y registro de los volúmenes de agua de los pozos de extracción; así como análisis de residuos peligrosos en los suelos; inversión para minimizar riesgos ambientales por uso de diésel; y el desarrollo del programa de monitoreo y tecnificaciones sustentables. A excepción de la auditoría del agua con duración de dos años, el resto se debía cumplir entre 6 meses y un año. Sin embargo, la propuesta no detallaba las fechas de inicio de cada una de esas actividades.
Villegas afirma que el plan presentado por Enerall tenía defectos: “Estuvo mal elaborado el proyecto, pues no contiene un programa calendarizado y es ambiguo”. Critica incluso que se le haya dado siquiera una opinión técnica favorable a la propuesta: “Era jurídicamente improcedente conceder la opinión técnica viable de esa conmutación cuando, uno, no se ofreció ningún beneficio ambiental, y dos, el artículo 173 de la LGEEPA lo condiciona además al no haber estado en los supuestos del artículo 170 de la LGEEPA, o sea, que no hubiese sido sujeto a la clausura, y sí lo estuvo”.
De acuerdo con Villegas, la Profepa estaba obligada a imponer, como medida correctiva, la restauración del cenote a su estado original. La recuperación natural, según el expediente, tardará en promedio de 5 a 20 años para que se reconecte el espejo de agua con el manto freático, siempre que exista “un constante monitoreo y control ambiental”. Además, para solicitar una reparación o compensación del daño, la autoridad tuvo también la vía de la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental.
Sobre la multa, Profepa hizo una precisión al responder una solicitud de información en diciembre de 2019: “No se cuenta con ningún documento que indique que la empresa Enerall haya realizado el pago ante la autoridad recaudadora”. La institución fue consultada de nuevo sobre el tema con el cuestionario de hace 12 días. Respondió entonces que se hizo “efectivo el pago” sin cotejar sus dichos con documento alguno al cierre de edición, como se les solicitó.
Para el 30 de enero de 2019, cuando Romo ya era Jefe de la Oficina de la Presidencia de México, se abrió otro expediente: “Enerall está realizando trabajos ilegales. Tapó una aguada grande (cenote) que tenía bastante agua, muchos árboles y era el lugar donde llegaban muchos jabalíes y venados de la zona que nos obligaron a matar porque por allá pasarían los pivotes de riego”, se señalaba en la denuncia PFPA/37.7/2C.28.2/0023-19, obtenida vía Transparencia.
En las fotografías, aparece selva deforestada por tractores, venados cazados y un presunto cenote rellenado. “El Rancho Asideros lo tenemos clausurado por tapar un cenote, pero igual hay más que se taparon”, asienta la denuncia que acusa Enerall como el presunto responsable.
Daños causados a flora y fauna endémica en la región. Foto: Profepa
Pese a la denuncia detallada, la Profepa cerró el caso por no hallar evidencias: “No se detectó afectación alguna a cuerpo de agua nacional, en tal virtud se ordenó el cierre del presente asunto”, dice la resolución.
El expediente contrasta con los testimonios de trabajadores y extrabajadores de Enerall. “El que se quedó, se quedó”, mencionó uno de los operadores entrevistados durante la investigación de campo, quien aseguró haber participado tapando el cenote, refiriéndose a los animales que aplastaban, y quien agrega que, durante los desmontes, llegaban a juntar hasta 90 tractoristas.
Algunos de estos daños, ya los advertían las MIA si no se cumplían las medidas preventivas, pues “la preparación del sitio y operación del proyecto” provocaría fragmentación y reducción de hábitat, así como daños a fauna silvestre, generación de ruido, emisiones a la atmósfera, afectación en la calidad del agua, impermeabilización de suelo y pérdida de cobertura vegetal”. Para evitar lo anterior, se establecieron 11 medidas preventivas y criterios en materia de conservación, protección y aprovechamiento.
Sin embargo, no obra registro de evidencias de Enerall ante Profepa sobre las medidas, según una respuesta de la institución de noviembre de 2019, en la que indica: “No se cuenta con las constancias relativas a las evidencias en documentos, fotografías y/o videos que las empresas Enerall S.A.P.I de C.V., Enerall Terra 1 S.A.P.I de C.V, Enerall Terra 2 S.A.P.I de C.V. y Asideros 3 S. de R.L. de C.V. hayan entregado y/o enviado en para comprobar que han cumplido en tiempo y forma con las medidas de protección previstas en criterios y recomendaciones establecidas para políticas de conservación, protección y aprovechamiento de sus MIA”.
Daños causados a flora y fauna endémica en la región. Foto: Profepa

¿Emprendimiento social?

Romo hablaba de Enerall como una compañía que con “tecnología de punta podía ayudar a mejorar el nivel de vida de los pobladores. “Hablando de innovación, les quiero mostrar lo que la tecnología puede hacer para cambiarle la vida a miles de campesinos”, declaró en 2017 durante la conferencia organizada por Forbes.
Pero esa visión, detallada en su código de ética de Enerall detallado en su portal digital, no se parece en nada a la realidad, de acuerdo con pobladores consultados en 20 comunidades indígenas. La mayoría afirmó que complementa sus ingresos con jornadas de trabajo extendidas u otros empleos. Además, se alimentan gracias a las pequeñas parcelas donde producen maíz y frijol, así como miel en los apicultivos.
Durante los recorridos se constataron problemas que sobreviven como males endémicos en Yucatán: fallas de infraestructura, ausencia de drenajes, falta de agua potable, desabastecimiento en los comercios, carencia de clínicas de salud y escuelas. Lo anterior es visible debido a que en Tizimín el 60% de la población vive en pobreza, según la última medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), realizada en 2015.
De acuerdo con los extrabajadores, pese a largas jornadas que alcanzaban hasta 12 horas, sus pagos eran equivalentes a 1,100 pesos a la quincena (57 dólares) entre 2009 y 2014, de acuerdo con talones de pago. Para obtener más dinero, realizaban horas extras y trabajaban de noche para ganar un bono que, en total, les daba un sueldo de 3,500 pesos (180 dólares) a la quincena.
Lo mismo pasa con otros empleados o exempleados de Enerall entrevistados, quienes afirman que a pesar de haber trabajado una década para la empresa y contar con otros puestos, su salario aumentó muy poco. Aseguran que tampoco contaban con seguro social, ni prima vacacional u otras prestaciones.
Hasta 2018, Enerall tenía cerca de 500 empleados, según oficios del expediente de Profepa, que provienen principalmente de Sucopo y Cabichen, dos comunidades aledañas a la empresa. Pero los pobladores consultados refieren que en los últimos meses han realizado despidos masivos debido a la implementación de máquinas que han sustituido sus labores.
Actualmente se desconoce el número de empleados y aportaciones patronales de la empresa, según una solicitud realizada al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), institución que reservó la información, y en una apelación realizada, el fallo se mantuvo a su favor.
Estas condiciones se suman a los tratos denunciados por los empleados: durante las jornadas los jefes no autorizaban descansos en la sombra, beber agua, ni recibir atención médica.
Un maquinista de cosechas de Enerall recuerda que nunca pudo acercarse a Romo, pues cuando visitaba la empresa llegaba en helicóptero y su equipo de seguridad lo rodeaba. Ahora lo ve por televisión con regularidad a quien durante una década fue su “patrón” y que ahora es jefe de la oficina de Presidencia. Lo escucha en ocasiones cuando habla de los planes para las inversiones y el desarrollo del país.
Apenas en enero de este año, Romo Garza fue nombrado el coordinador del Gabinete de Crecimiento Económico, un puesto que no existía, pero ahora tendrá coordinación con secretarías de Estado para generar empleos, llevar paz y combatir la pobreza de los mexicanos.
Como empresario supo esculpir una figura de emprendedor social, de visionario tecnológico, pero ahora surge una imagen de un cacique de aguas que ha salido con apenas unos roces de las investigaciones por daños ambientales.