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8.8.22

EU y la geopolítica del petróleo II

Carlos Fazio

Con prepotencia y desdén, la diplomacia de fuerza de la administración Biden circula por varios carriles. Es la ventaja de ser un imperio. Después de desatar una guerra por delegación contra Rusia en Ucrania para apropiarse el mercado de hidrocarburos en Europa y subordinar más a Alemania, acaba de cruzar una línea roja con China con la provocación estilo Pearl Harbor o golfo de Tonkin protagonizada por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, con su visita a Taiwán. En un esfuerzo por conservar la declinante hegemonía imperial en el orbe, el Estado profundo que controla los hilos de la Casa Blanca ha decidido intensificar las hostilidades contra las dos potencias balísticas nucleares euroasiáticas dotadas de materias primas y tecnología avanzada, lo que podría generar un conflicto a gran escala.

Combinada con la deliberada cuasi paralización de la economía mundial de los regímenes covid, la guerra de "sanciones" de EU y la OTAN contra Rusia llevó al mercado energético europeo a una fase de alarma y potenció una recesión e inflación en la zona del euro de grandes proporciones que podría recrudecer el próximo invierno. El gran ganador de la debacle energética europea fue EU, que por primera vez en la historia se convirtió en el principal exportador de gas natural licuado (GNL) del mundo, superando al transportado por los gasoductos rusos. En abril de 2022, Francia, España, Reino Unido, Países Bajos y Polonia representaron 54.1 por ciento del total de las exportaciones de GLN de EU. En adición al alto precio del gas (seis o siete veces superior a la cifra normal y que necesitan para calentar sus hogares y suministrar energía a las empresas), esos cinco países europeos deben pagar 40 por ciento más por el GNL por procesamiento y transporte.

A largo plazo, el objetivo de la administración Biden es destruir el papel central de Rusia en la economía energética mundial. En 2021 Rusia fue el segundo productor mundial de petróleo (536 millones de toneladas), detrás de Estados Unidos (711 millones) y por delante de Arabia Saudita (515 millones), lo que en masa significa, respectivamente, 13, 17 y 12 por ciento de la producción mundial. La imposición de las "sanciones secundarias" que castigarían a los compradores extranjeros que no cumplan con las restricciones de EU, podría bloquear la posibilidad de hacer negocios con empresas estadunidenses a China, India, Turquía y otros países que compran hidrocarburos rusos.

A corto plazo, el principal perdedor de las sanciones coercitivas de EU y la OTAN para provocar un cambio de régimen en el Kremlin y desvincular a Rusia de la economía mundial es Alemania. Desde la caída del muro de Berlín y el colapso de la URSS, Alemania había venido construyendo un bloque de economías interdependientes que agrupa, en su flanco occidental, a Austria, Suiza, Bélgica y Holanda, y en el oriental, a República Checa, Eslovaquia, Hungría, Polonia y Eslovenia, con diferentes roles, con Alemania como centro hegemónico. Eso convirtió a Alemania en la tercera potencia económica del mundo, detrás de EU y China, país que se convirtió en el principal socio comercial germano. Asimismo, círculos industriales teutones habían creado sinergias entre China, Rusia, Kazajistán y Ucrania, con el objetivo de integrar estados que reunieran zonas logísticas, productivas y exportadoras de energía, e importadoras de bienes industriales de China y Alemania. Rusia, con sus gasoductos Nordstream 1 y 2, fungía como el conector indispensable entre China y Alemania. Además, Rusia abastecía al "bloque alemán" de cereales, fertilizantes, níquel, uranio y metales "críticos" como titanio, escandio y paladio. La subordinación a EU obligó a Alemania a debilitar sus lazos con China y cerrar sus canales de comunicación con Rusia, lo que reducirá su rol subimperial en Europa.

Ante la escasez de hidrocarburos derivada de la política de caos mundial impulsada por EU −que llevó a Francia, Alemania, Italia y Austria a regresar al uso de carbón, exhibiendo la estafa retórica sobre la "transición verde"−, Washington y Bruselas debieron recurrir a dos países productores integrantes del "eje del mal" para que rescaten al "mundo civilizado": Irán y Venezuela, que han logrado sobrevivir a años de medidas coercitivas ilegales.

En el marco de la geopolítica del petróleo estadunidense el caso venezolano es paradigmático. Venezuela, con las reservas de hidrocarburos probadas más grandes del mundo, logró derrotar un gol­pe de Estado del Pentágono y la CIA en 2002 y a sucesivas modalidades de guerra no convencional (de cuarta generación, híbrida, cognitiva, cibernética, golpe blando, guerra económica-financiera, cultural y mediática), incluidos intentos de magnicidio contra el presidente Maduro, la confiscación de cuentas de PDVSA (la petrolera estatal) en el exterior y el secuestro de los activos físicos de su filial CITGO.

Como acaban de admitir de manera cínica el ex asesor de Seguridad Nacional John Bolton y el ex secretario de Defensa Mark Esper, ambos participaron en los planes de Trump para derrocar a Maduro e incluso asesinarlo. En su libro A Sacred Oath ( Un juramento sagrado), Esper detalla la Operación Centinela para interceptar barcos iraníes y venezolanos en alta mar como parte del bloqueo petrolero y naval del Pentágono contra ambos países e impedir las relaciones comerciales y de intercambio de tecnología petrolera entre ambas naciones. Con la intención de destruir la estructura e infraestructura energética venezolana, Esper revela que durante una reunión con el presidente pelele Juan Guaidó en Washington, en febrero de 2020, se contempló una invasión militar directa de EU; el robo del petróleo venezolano en aguas internacionales; el bloqueo naval a Cuba y Venezuela aunque fuera un "acto de guerra" bajo la legislación internacional, y un ataque militar aéreo o anfibio con tropas especiales de EU al estratégico Complejo Industrial Petrolero y Petroquímico José A. Anzoástegui, en el oriente de Venezuela. Exhibe, también, la participación del ex consejero de Seguridad Nacional, Mauricio Claver-Carone (hoy titular del BID), en la fracasada Operación Gedeón, el 3 de mayo de 2020, con mercenarios y ex marines estadunidenses.

Colofón: como dijo el viernes 5 de agosto Donald Trump para golpear a Biden, ahora "somos una nación que mendiga petróleo a Venezuela, Arabia Saudita y muchos otros".

8.10.19

Felipe Calderón, máximo saqueador de Pemex y México en los últimos 42 años

Adalberto Ruiz Mojica

En el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2007-2012), la producción petrolera sexenal ocupó el cuarto lugar en los últimos 42 años. La venta del llamado oro negro fue impresionantemente elevada, con ingresos totales de 545 mil 496 millones de dólares por la comercialización de 5 mil 891.10 millones de barriles en 6 años, a un precio altísimo de 92.56 dólares por barril, el más alto en el periodo.


Con esos astronómicos ingresos, Calderón pudo haber pagado la deuda total de Petróleos Mexicanos (Pemex) con un sobrante de más de 300 mil millones de dólares. Por eso, hasta hoy, este pésimo y corrupto gobernante le debe una explicación al pueblo de México respecto al destino de estos impresionantes ingresos. Con estos datos, posiblemente el expresidente y expanista sea el máximo saqueador de Pemex y del país en los últimos 42 años.

Las estadísticas oficiales de la productividad petrolera anual y sexenal revelan que los ingresos por esta actividad sí permitían pagar la deuda de Pemex en las pasadas administraciones federales panistas de Vicente Fox Quesada y Calderón Hinojosa, y del priísta Enrique Peña Nieto.

Con el análisis de las cifras diarias, anuales y sexenales desde José López Portillo (1977-1982) hasta Peña Nieto –es decir, 7 sexenios (42 años)– se demuestra por ejemplo que el sexenio de López Portillo tuvo la menor producción petrolera promedio, con 3 mil 898.2 millones de barriles durante todo su sexenio, lo que significa un 84 por ciento menos que la producción del sexenio de Vicente Fox, con una producción exorbitante de 7 mil 161.30 millones de barriles. El problema es que Fox exprimió al máximo posible los yacimientos petroleros llegando a extraer 4 millones de barriles diarios en 2004.

En el caso de López Portillo y a pesar de que en su sexenio se empezó a explotar Cantarell, su producción diaria promedio sexenal fue de solamente 1.78 millones de barriles diarios, la más baja en los últimos 42 años.

Con Miguel de la Madrid se elevó la producción diaria a 2.57 millones de barriles, aunque su venta sexenal fue más baja que la de su antecesor, por la caída de los precios internacionales del barril de petróleo crudo con un costo promedio sexenal de 47.43 dólares por barril.

En el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1989-1994) la producción diaria de barriles fue la segunda más alta en 42 años, con 3.07 millones de barriles diarios, pero la venta fue la segunda más baja, ya que la caída de los precios del barril llegó a 28.39 dólares.

Con Ernesto Zedillo Ponce de León (1995-2000) la producción diaria ocupó el tercer lugar en 42 años, con 2.91 millones de barriles diarios vendidos al precio más bajo de 26.43 dólares por barril.

Ya en el sexenio de Fox (2001-2006), la producción sexenal promedio fue de 7 mil 161.30 millones de barriles, la más alta en 42 años con una elevadísima producción diaria de 3.27 millones de barriles diarios (su producción fue desmedida e irresponsable, tratando de agotar rápidamente los yacimientos de la Sonda de Campeche). Sus ventas fueron las segundas más elevadas en el periodo analizado, a pesar de que el precio promedio por barril fue de 48.50 dólares.

Pero, sin duda, el de Calderón Hinojosa (analizado al inicio) fue el más rentable. En el caso de su sucesor, Peña Nieto (2013-2018), la producción diaria promedio sexenal fue de 2.33 millones de barriles diarios, la quinta en 42 años, con ingresos por venta promedio de 331 mil 997 millones de barriles, con el tercer precio más alto –de 65.80 dólares– en el periodo. Este presidente tan corrupto como Fox y Calderón también tuvo los ingresos suficientes para pagar la deuda total de Pemex y posiblemente también la deuda del gobierno federal.

Y es que los números no mienten: en 1999, la deuda de la petrolera era de 12 mil 500 millones de dólares; en 2006, de 51 mil 160 millones de dólares; en 2012, de 58 mil 646 millones de dólares; y en 2018, de 103 mil 761 millones de dólares. En el gobierno de Calderón –el de más ingresos petroleros–, Pemex solicitó créditos por 13 mil 800 millones de dólares.

El descarado robo a Pemex

La ruina, la gran tragedia de Pemex y de México, han sido los grandes yacimientos petroleros descubiertos desde hace más de 120 años, aunque nuestros antepasados mesoamericanos ya utilizaban el crudo para decorar y pintar su cerámica de barro. De muy poco ha servido esa gran riqueza natural, pues quizá sólo un 20 por ciento de esa descomunal riqueza ha llegado a cuenta-gotas al pueblo mexicano.

Es importante recordar que en estos datos estadísticos oficiales no están considerados los robos históricos que desde 1938 han hecho todos los gobernantes, políticos, líderes sindicales, amigos y parientes de presidentes y gobernadores a la principal industria del país: Pemex.

Desde hace más de 50 años, buquetanques propiedad de directores de la petrolera y prestanombres de servidores públicos han robado permanentemente combustible de las plataformas marinas, de cientos de tanques de almacenamiento y de las agencias de ventas a la luz de día con lujo de descaro. El huachicoleo siempre ha existido solapado y en complicidad con la mayoría de los presidentes del país.

Los mexicanos nunca sabremos con certeza la verdadera producción diaria nacional. Difícilmente los mejores técnicos de Pemex podrán conocer la verdadera producción petrolera, por la complejidad de miles de tomas y salidas clandestinas del combustible crudo. Algunos técnicos y perforadores de la empresa del Estado que ahora están jubilados o fallecidos calculaban que las “fugas” representaban entre un 20 y 25 por ciento de su producción diaria, pero por supuesto que de estos datos no existen estadísticas oficiales y es probable que el porcentaje sea mucho mayor en cada sexenio.

Desde hace 42 años, Pemex ha tenido ingresos diarios promedio por la venta de petróleo crudo por 140.43 millones de dólares diarios, que significan 2 mil 808.6 millones de pesos diarios. Con estos recursos se puede pagar en aproximadamente 57 días el costo de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, que ascenderá a 8 mil millones de dólares, lo que evitaría el financiamiento de los contribuyentes a esta innecesaria obra sexenal.

Con tanta riqueza petrolera, desde hace 42 años México pudo haber estado entre las primeras 15 potencias económicas del mundo, pero desafortunadamente nuestros gobernantes se robaron el patrimonio y el bienestar de muchas generaciones y sólo nos queda el desprestigio y la vergüenza de tener la empresa petrolera más corrupta e ineficiente del mundo y un pueblo, en su mayoría, devastado por la pobreza e inseguridad.

13.9.18

Asamblea del pueblo zoque contra el extractivismo

Xicoténcatl

Sin altar maya porque estamos en territorio zoque, noroeste de Chiapas; uno de los centros de difusión cultural de MesoAmérica (elaboración del calendario, origen de la escritura, juego de pelota, culto al jaguar y primeros sacrificios humanos), claro que para las modernas mentes ultra capitalistas del beneficio económico a ultranza, nos encontramos sobre una balsa de aceite y gas natural en la pequeña comunidad de Linda Vista (300 habitantes), municipio de Ixtacomitán, Chiapas. Aquí se juntaron el pasado 8 de septiembre alrededor de 400 personas provenientes de 22 comunidades. Los sacerdotes de Amatan, Simojovel, Rayón, Tapilula y Sta. Catarina (Solosuchiapa) invitados por el Movimiento del Pueblo Creyente Zoque en Defensa de la Vida y el Territorio, ZODEVITE. Estamos en la montaña después de ascender los 8 kilómetros de terracería, mayormente piedra suelta, en ascensos donde algunos carros quedaron a la orilla del camino.

La conquista española desplazó a los zoques de sus mejores tierras en las llanuras de Pichucalco. Hambrunas y desplazamientos forzados redujeron la población que buscó refugio y alternativas en la montaña. En 1960 la construcción de tres presas hidroeléctricas desplazan a cuatro mil familias de Ostuacán, Tecpatán y Chicoasén. En 1982 hace erupción el volcán Chichonal. Sin carreteras ni planes de evacuación por parte del gobierno, más de dos mil personas murieron atrapadas por el fuego y la lava ardiente, en medio del silencio y la indiferencia estatal y nacional. La intervención caótica de los diferentes órganos de gobierno y las acciones improvisadas como el centro de acogida en la ciudad capital de Tuxtla, costaron la vida de varios cientos de niños fallecidos por diarreas y desatención generalizada. Los que se salvaron iniciaron una diáspora que los recibió en Tabasco, Veracruz, Oaxaca, Jalisco y hasta los Estados Unidos.

El 30 de octubre del 2007 se produjo en Chiapas un sismo de magnitud 7.1 que originó después hundimientos, derrumbes y deslizamientos en un radio de 50 kilómetros; calificado por algunos geólogos como el evento geológico más importante de Norteamérica en los últimos 60 años El desgajo aterrador del cerro, entre estertores, vibraciones, golpes y sacudidas, resquebrajamientos y retumbos de rocas cuesta abajo, que, de golpe, en la obscuridad de la madrugada, se sumergen violentamente en el cauce del Río Grijalva, próximo a la cola de la Presa Peñitas.

Si los gritos de terror se asfixiaron por el poderoso derrumbe, que sepultara cuantas almas encontró a su paso, desapareciendo y borrando para siempre cuanto rastro de vida se cruzó, sólo fue cuestión de segundos, ya que un segundo monstruo apareció y que con la misma violencia del primero a muchos otros ahogó. La pequeña comunidad zoque San Juan Grijalva había desaparecido.

Sí, las inmensas olas de un Tsunami de aproximadamente 50 metros de altura, invadieron, golpearon y rompieron las casas del caserío disperso, igualmente matando instantáneamente cuanto poblador alcanzo, mientras que algunos otros menos afortunados ahogó. Dispersando los cuerpos de gente y de animales que igualmente fallecieron. De nada sirvieron los auxilios que muchas horas después llegaron, ya muchas vidas habían finalizado y otras tantas se perdieron, pues nunca jamás las buscaron.

La Armada del Ejército, de la Naval, de la Cruz Roja y los Bomberos rescataron a pobladores lastimados, asustados y separados de sus familiares, de sus hijos y de sus padres, que nunca más regresaron.

Las brigadas de socorristas sólo encontraron 25 cuerpos sin vida, todos ellos fallecidos de ahogamiento, pero los demás nunca supieron por dónde comenzar a excavar para rescatar, tal vez muchos el río se los llevó, tal vez muchos aún sigan allí bajo todos esos escombros, bajo el río, o bajo las rocas que se apilaron en el cauce, que represaron el río violentamente, bajo el portentoso volumen de roca y suelo que taponearon el mismo. Un genocidio silenciado. http://ultimatumchiapas.com/10-anos-del-deslizamiento-juan-del-grijalva-ostuacan/

La reforma energética impulsada por el PRI en el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018) ha cuadriculado el territorio zoque para ofrecer a las empresas petroleras 84,500 hectáreas; 70,000 hectáreas para 11 concesiones mineras; una ampliación de la presa Chicoasén, un proyecto geotérmico sobre 15,000 hectáreas (Francisco León, Chapultenango y Ostuacán) y una represa en San Antonio Poyanó, Ocotepec.

El ZODEVITE como movimiento organizado apenas inició su camino en mayo del 2017. Tras la demostración de respaldo popular con la marcha realizada en Tuxtla, capital del estado de Chiapas, el 22 de junio de 2017 lograron la suspensión (aunque no la cancelación) de lasa concesiones petroleras que ya se habían otorgado a diferentes empresas en la licitación conocida como Ronda 2.2.

En su corta trayectoria ya empiezan a conectarse y coordinarse con las diferentes resistencias a nivel nacional. La primera información que fluye hacia la asamblea concentrada en la cancha de basket de Linda Vista, es la visita que los días 1 y 2 de agosto realizó una comisión del ZODEVITE a Piedras Negras, estado de Coahuila, donde la gente le dio entrada a una empresa para explotación carbonífera que realizó la empresa Mínera Carbonífera Río Escondido, del Grupo Acerero del Norte. Son los mismos dueños de Altos Hornos de México, AHMSA. La empresa prometió la construcción de un parque ecoturístico, campos de fútbol y de golf (Piedras Negras está cerca de la frontera estadounidense, así es que el éxito estaba asegurado con la visita de millonarios gringos que llegarían a practicar el esforzado deporte); las promesas incluían la reforestación de 917 hectáreas. Tres años de explotación a cielo abierto dejaron un gigantesco hoyo y una espesa contaminación. No hubo reforestación ni nadie cruzó la frontera para “golfear”. Los miembros del ZODEVITE transmitieron en Piedras Negras su experiencia organizativa.

Las mujeres en la organización.- Una representante de la Escuela de Formación Mesoamericana de las mujeres, visitó Vallecito, en Honduras, una comunidad garífona en resistencia contra la imposición en sus territorios de la palma africana. La Escuela capacita a mujeres como defensoras de derechos humanos y en el manejo de medios audiovisuales para la difusión de sus actividades y el testimonio de las agresiones contra los pueblos. La compañera informa que la Escuela será itinerante.

Visita al estado de México. Aquí la privatización del agua fue el tema central en el Taller de Aguas Nacionales. Asistieron organizaciones de Baja California, Sonora, Tamaulipas, Coahuila, Zacatecas, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Veracruz y Oaxaca. La demanda al final de las mjesas de trabajo es que se elabore una nueva ley de Aguas Nacionales. En la actual, elaborada por la Comisión Nacional del Agua, CONAGUA, la gestión del agua en México se concesiona a la empresa israelí MEKOROT.

Existe la propuesta de una Iniciativa Ciudadana de Ley de Aguas Nacionales, pero los miembros del ZODEVITE cuestionaron que esta Iniciativa no contempla la gestión y control del agua por parte de los pueblos. El 16 y 17 de septiembre, el ZODEVITE está invitado para realizar una revisión a la Iniciativa Ciudadana y realizar a sí los cambios y añadidos pertinentes, para poder entregar el texto al Congreso federal a más tardar en enero del 2019.


ZODEVITE en la Huasteca potosina. El campo petrolero “Ébano” fue el primer pozo explotado con éxito allá por 1904. El propietario de la Hacienda “del Tulillo” se la vendió a un estadounidense que fundó la Huasteca Petroleum Company con una producción inicial de 1,500 barriles al día. En la actualidad se pretende iniciar la exploración petrolera vía fractura hidráulica así como la explotación de minerales en la región. En la mañana del 24 de julio, habitantes del poblado San Pedro, tomaron fotos y videos del personal de Petróleos Mexicanos, PEMEX, que iban custodiados por militares y policía estatal y municipal debido a que trasladaban explosivos para iniciar las labores de fractura hidráulica en aquella zona de la Huasteca. La información se divulgó por las redes sociales y el 25 de agosto más de 40 comunidades se organizaron y marcharon contra los proyectos extractivistas. La protesta popular obligó al gobernador de San Luis Potosí a declarar el territorio de la Huasteca libre de explotación petrolera. 

De los cambios políticos…

Promesas para Chiapas. Avanzaba la asamblea informativa en la montaña con cielo nublado y vuelo de águilas cuando se le cedió el micrófono a un regidor electo (MORENA) del municipio al que pertenece Linda Vista (Ixtacomitán). El representante municipal de la próxima administración habló de hacer equipo con el pueblo para oponerse a la fractura hidráulica en la zona. Aquí hay que otorgar un voto de confianza ya que al contrario del nivel estatal y nacional, en el nivel municipal se observan deseos y formas democráticas para una gestión diferente, (es también el caso de San Cristóbal de las Casas).

Una compañera comparte una información para que la asamblea la valore: El “nuevo” organismo creado a propuesta de López Obrador, el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, abre sus puertas para que dos representantes zoques puedan participar activamente en el INPI. Se inicia la discusión, propuestas contrapuestas… a favor porque es bueno tener la información que nuestros delegados en esa instancia de gobierno puedan traernos. No queremos nada con el gobierno, nuestra convicción es luchar. Vamos a envíar dos delegados pero hay que ponerles candados para que no se corrompan y se vuelvan funcionarios de gobierno. ¿Enviamos dos representantes? Revuelo en la asamblea y la montaña escucha un clamoroso ¡¡Nooo!! Compañeros, tenemos que valorar y estudiar la propuesta con calma. Que levanten la mano los que estén en contra de la propuesta (mayoría, murmullos…) Así queda la decisión popular.

Se acordó redactar un documento de protesta contra la toma de posesión del diputado Humberto Pedrero. En ese documento se le desconocerá porque no representa al pueblo zoque (es uno de los cinco que falsificó documentos afirmando que pertenecía a algún pueblo indígena).

En marcha contra el extractivismo: 16 de septiembre marcha en contra de los hidrocarburos en Guayabal. 22 de septiembre en Rayón. Concentración masiva y marcha.

En una canasta quedan hartos tamales todavía; en una olla queda pozol… la gente inicia el regreso a sus lugares de origen, pero la montaña invita a disfrutar porque no llovió y porque ya hace hambre…

13.6.18

México continuará importando combustibles cada vez más caros

Fabio Barbosa
 
La declinación natural de los yacimientos no es totalmente responsable de las importaciones de combustibles: la política pública que debilitó las refinerías indujo el consumo de gasolinas extranjeras, vulneró el aparato productivo de México, disminuyó el empleo y lesionó gravemente la economía en regiones petroleras
 

La crisis petrolera internacional ha terminado: las principales publicaciones, las agencias especializadas y algunas empresas coinciden en que los precios se han recuperado y se encuentran en un nuevo curso “firmemente alcista”.

Esta subida no alcanza al nivel del primer semestre de 2014, pero es suficiente para que la mayoría de los productores puedan alcanzar la rentabilidad (véase en Contralínea, “Tres años de crisis del mercado petrolero mundial”, https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2017/05/12/tres-anos-de-crisis-del-mercado-petrolero-mundial/)

Desde luego la tendencia era manifiesta desde 2017, pero como para exhibir que siempre estamos rezagados y que, la verdad, actuamos como profetas del pasado, uno de los boletines que recibimos dice: “Los precios se han fortalecido más rápido de lo que habíamos anticipado y estamos actualizando nuestro pronóstico…”(“Prices have strengthened faster than we had anticipated and we have upgraded our forecast…”)

La  Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados rusos consideran que sus esfuerzos para recortar su propia producción han sido aprovechados por los productores de gas shale (“la banda de los fraqueadores”, los llaman algunos) y, en consecuencia, ya iniciaron negociaciones para nuevos incrementos a la oferta, con lo que vendrán nuevos ajustes, en esta espiral ahora ascendente.

Estragos del desplome de precios

Cuatro años de precios bajos hicieron estragos: en Estados  Unidos, decenas de empresas cayeron en bancarrota. Un gran bufete de Dallas, Texas, especializado en este tipo de problemas, estima que, de 2014 a la fecha, al menos 134 empresas en la rama de las lutitas se han declarado en quiebra (Alex Nussbaum, “For some wounded US, drillers, the oil rout never ended”, Bloomberg, 27 de marzo de 2018). Algunas de las pequeñas empresas que iniciaron este incierto negocio han sido desplazadas y, en algunas cuencas, las grandes petroleras emergen de la crisis como las nuevas dominantes.

Ello se observa, por ejemplo, en la Cuenca “Permian”, en Texas, donde ExxonMobil es ahora la principal perforadora: 30 de los 400 equipos que están operando son del gigante; sin embargo, debemos ponderar que más del 90 por ciento de los taladros todavía se distribuyen en una masa de medianas compañías, entre las que abundan las de pequeños rancheros.

Estados Unidos sale fortalecido de la crisis mundial de precios, pero definitivamente se ha reconvertido en un inesperado desenlace: ahora, parte del petróleo de la Eagle Ford de Texas se destina a la India; un porcentaje del aceite del Pérmico que se extrae en el enorme desierto desde Midland hasta Pecos, también en Texas, se envía a Corea; desde luego, una tajada de león la toman los chinos.

Pero, ¿por qué Estados Unidos ahora exporta petróleo crudo? Parte del fenómeno obedece a cuellos de botella en refinación y transporte. Naturalmente, Estados Unidos ha iniciado la construcción de nueva infraestructura: no se trata de una nueva oleada de refinerías y petroquímicas, pero por lo menos parecen anuncios firmes la edificación de una nueva muy grande refinería cerca de Houston y otra pequeña planta, en Dakota del Norte. En esa entidad, ubicada en la frontera de ese país con Canadá, sería la segunda planta de refino construida a partir de la revolución del shale oil.

La crisis de 2014-2018 –curioso que el periodo coincida con el de la Primera Guerra Mundial del siglo pasado– pasará a la historia de Estados Unidos como el momento en que se acentúo el desempleo y la pobreza que, todos sabemos, son procesos que ya estaban en desarrollo, que surgieron con la caída de ramas enteras de la manufactura y la intensificación de competencia que acompaña a la globalización.

Estos procesos también crearon las condiciones para que llegara al poder el grupo de Donald Trump, cuya Presidencia ha levantado todas las restricciones, moratorias o impedimentos a la producción petrolera en Estados Unidos; entre ellos, el gran viraje autorizando a exportar petróleo crudo. Así, tenemos ahora la situación –increíble hace unos años– de que, a fines de mayo, en las costas texanas del Golfo de México se encontraron alineados una decena de superpetroleros, cada uno de ellos con capacidad de transportar 2 millones de barriles de crudo, esperando ser cargados con petróleo gringo que será procesado en diversos países asiáticos.

Transcribo un fragmento:

“Se espera que el volumen del petróleo crudo estadunidense que llegue a Asia alcance un nuevo máximo en julio debido a que las refinerías asiáticas buscaron suministros de arbitraje para reemplazar el crudo de Oriente Medio luego de que subieran los precios del Golfo Pérsico.
El crudo estadunidense que llegó a Asia alcanzó un máximo histórico de cerca de 25 millones de barriles en mayo; los buquestanque descargaron en China, Corea del Sur, Singapur, India y Malasia… está previsto que repunte en julio después de que los futuros del crudo estadunidense cayeron al mayor descuento en 3 años frente al Brent, de 8.06 dólares el barril, esta semana”.
Las líneas anteriores se refieren al gran mercado asiático, en el que ahora, ante la disminución (en términos relativos) del consumo chino, asciende el de la India, en curso a convertirse en el consumidor número uno del mundo.

Copiosa propaganda: Europa “inundada” con petróleo estadunidense

No está claro el volumen del excedente y el comercio gringo de hidrocarburos y derivados. En conjunto, sumando los envíos a Europa y Asia, podría ascender a 3 millones de barriles diarios, pero la prensa rodea estas ventas de una propaganda estruendosa: “el petróleo de Estados Unidos inunda a Europa”, cabeceaba más o menos una nota periodística (“US Oil Floods Europe”. Se afirma, además, que los aceites gringos están compitiendo con los del Mar del Norte, los de la costa africana y el Caspio; se dice que ahora, en el viejo continente son “populares” los crudos ligeros y dulces de Louisiana, así como el petróleo de la Eagle Ford y Bakken (véase la nota completa en “Trump’s Revenge: US Oil Floods Europe, Hurting OPEC and Russia”, https://www.rigzone.com/news/wire/trumps_revenge_us_oil_floods_europe_hurting_opec_and_russia-23-apr-2018-154354-article//?all=HG2).

Las verdaderas dimensiones pueden estimarse cuando examinamos las cifras: los envíos de crudo de Estados Unidos a Europa comenzaron a finales de 2017 y alcanzaron un récord de 14.7 millones de barriles mensuales en abril de 2018, y se preveía que llegaran a unos 13.9 millones de barriles, también mensuales, en mayo de este mismo año. Las cifras no permiten afirmar que Estados Unidos sean ya un nuevo país exportador porque produce 10.5 millones, pero la carga a su aparato de refinación es de aproximadamente 17 millones de barriles diarios, por lo que aun requieren comprar de distintos países la diferencia.

2017: México, la mayor caída entre los países no OPEP

Veamos ahora la situación de nuestro país: vamos a cumplir 15 años de continuada caída. En el sexenio actual del presidente Enrique Peña, cada año en promedio anual, la extracción mexicana descendió 100 mil barriles diarios, insistimos como promedio anual.

El último reporte de la Agencia Internacional de Energía, con sede en París, Francia, advierte que el desplome se está acelerando, pues de abril de 2017 a abril de 2018 la caída en México ha aumentado y alcanza los 175 mil barriles diarios:
 “La crisis económica ha llevado a la producción venezolana a su nivel más bajo en años, mientras que la declinación natural en México redujo la producción en 175 mil barriles por día en abril, un 8 por ciento anual, la mayor caída para cualquier productor no perteneciente a la OPEP” (véase la nota de Amanda Cooper, “IEA Warns Global Oil Demand May Suffer As Crude Nears $80”, https://www.rigzone.com/news/wire/iea_warns_global_oil_demand_may_suffer_as_crude_nears_80-16-may-2018-154627-article//?all=HG2).
Debemos precisar que la caída de México –no sólo de los 175 mil barriles diarios de abril 2017-abril 2018, sino de todo el periodo en que se ha prolongado la “revolución del shale oil/gas”– no solamente se explica por la “declinación natural”, como señala dicha nota, sino que en una gran parte obedece a desplazamientos del aceite mexicano por la sobreproducción en Estados Unidos.

Esto es que los hidrocarburos de México fueron expulsados de su propio mercado, por sus más altos costos de producción, pero también, sin combate, el gobierno del licenciado Peña Nieto cedió el mercado mexicano a los productores de shale, debilitando la operación de las refinerías, induciendo el consumo de gasolinas y otros mecanismos que, en conjunto, vulneraron el aparato productivo del país, disminuyeron el empleo de nuestros connacionales y lesionaron gravemente la economía de algunas regiones petroleras.

La herencia que recibirá el nuevo gobierno

El nuevo gobierno de México, sea del partido Movimiento de Regeneración Nacional u otro distinto, recibirá un sector petrolero con ciertas inercias y hasta dinámicas propias; seguramente, en el transcurso de los 6 años se presentarán cambios o modificaciones: benéficas, si el nuevo presidente es Andrés Manuel López Obrador, pero no en el corto plazo. Debemos evitar crear expectativas falsas que en 2 o 3 años quedarían al descubierto.

Para examinar lo que puede esperarse para 2019 y los años inmediatos, tal vez lo primero que hay que revisar son los proyectos del Plan de Negocios de Petróleos Mexicanos (Pemex) y los compromisos de los contratistas privados, como resultado de las ocho licitaciones de la reforma energética, mismos que principalmente están contenidos no tanto en los contratos firmados sino más concretamente en los permisos de perforación que han sido solicitados a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). Las preguntas son: ¿qué proyectos están avanzando? ¿Qué nuevos proyectos podrían iniciar?

Enumerando a partir de los volúmenes de producción esperada, tiene que decirse que el más importante es el proyecto Ek Balam de Pemex, resultado de una migración a contrato de producción compartida. Tengo la impresión que la prensa nacional le ha dado muy poca difusión, a pesar de que, si todo sale bien, los primeros resultados se presentarían en el próximo sexenio: probablemente al comenzar el año 2020 tendríamos nueva producción que, en el pico, alcanzaría casi 100 mil barriles.

Para lograr ese objetivo, Pemex estima una inversión de 6 mil 600 millones de dólares, que equivale a poco menos de la tercera parte de su actual presupuesto anual.

Proyectos de los contratistas

Entre los contratistas privados sólo encontramos uno que puede iniciar producción en el corto plazo: el consorcio llamado Hokchi Energy, por el nombre del campo que ganó en la segunda licitación de la Ronda 1. En este consorcio, aunque sólo aparecen abiertamente dos argentinas, participan múltiples empresas, entre ellas British Petroleum (véase el libro de Víctor Rodríguez Padilla, Ronda Cero. Ronda Uno, despojo del patrimonio, entrega del petróleo y pérdida de la renta petrolera).

Como es sabido, en abril de este 2018 la CNH aprobó la declaración de “comercialidad” de este campo, presentada por los contratistas después de haber perforado y realizado pruebas exitosas de producción en cinco pozos de su único campo, identificado con el mismo nombre de Hokchi.

Los contratistas argentinos esperan que en el pico obtengan 29 mil barriles diarios y, con pozos horizontales e inyección de agua para un mejor barrido del aceite, logren mantener una producción de 15 mil barriles al día para 2040. Como los nuevos operadores podrán recibir la recuperación de sus costos (misma que podría llegar hasta el 60 por ciento del valor de la producción, según lo estableció la Secretaría de Hacienda y Crédito Público), los ingresos del gobierno se verán notablemente achicados, aunque su porcentaje de las utilidades sea del 70 por ciento.

Ahora las órdenes llegan desde Roma: no hay prisa

Desde el punto de vista de volúmenes de producción esperada, el más importante de los bloques de los contratistas privados es el número uno de la Ronda 2, muy cerca de la costa de Tabasco, entre Coatzacoalcos y Paraíso, donde se ubican tres campos descubiertos por Pemex, los tres con reservas probadas –Amoca, Miztón y Tecoalli–, fueron ganados por los italianos de ENI, ofreciendo al gobierno lo que tal vez fue el mayor porcentaje de utilidad operativa en todas las licitaciones petroleras del presidente Peña Nieto, 83.75 por ciento.

Los italianos han perforado cinco pozos delimitadores, todos los cuales confirmaron las extensiones de las formaciones productoras, de ahí que todos esperábamos la declaratoria de comercialidad y el plan de desarrollo, pero desde Roma llegó la noticia; primero, de que quería vender sus activos en México y luego de que estaba buscando socio para desarrollar esos tres campos. Ello, tal vez porque han tenido problemas con Amoca, quizá porque es aceite pesado; luego se supo que Miztón número 101 resultó “no comercial” y, lo último, que los mexicanos sabemos de “nuestro” petróleo es que Catar está interesado en participar en la explotación; como sea, parece que no hay prisa para llevar nueva producción a las refinerías mexicanas y algo de dinero a la Tesorería del nuevo gobierno.

Inesperado proceso de unificación

Otro de los “grandes éxitos” de la reforma de Peña Nieto fue el descubrimiento de Zama-1, por Sierra Oil, la empresa relacionada con los familiares de Carlos Salinas de Gortari, en el bloque siete en la muy estudiada licitación uno de la Ronda 1.

Desde 2017 se anticipaba que el yacimiento podría extenderse al bloque vecino, asignado a Pemex. Para noviembre del año pasado, la revista Offshore anunció que se habían iniciado “pláticas” con Pemex sobre la explotación unificada de Zama. Más tarde, desde Londres, la compañía operadora Premier Oil reconoció oficialmente la situación (“Zama extends into a neighboring block operated by Pemex”) y que se requería un convenio de unificación antes de poder declarar “comercialidad”. La evaluación comprende las estimaciones de hasta dónde se extiende el yacimiento a uno u otro lado de los bloques.

Finalmente, después de que se tomaron más de 1 año de discusiones previas a la negociación, hace unos días, el 16 mayo, desde Londres informan que Premier Oil planea perforar varios pozos consecutivos y un llamado “said track” (un pozo paralelo perforado desde el agujero principal) para confirmar los contactos agua-aceite que definen límites del depósito y refuerzan los datos ofrecidos por los registros sísmicos. Estas  actividades se realizarían en el último trimestre de este 2018.

Se informa que Pemex también está buscando una plataforma para perforar su propio pozo, al que ya denomina Asab-1 para, con sus propios métodos, probar la extensión que le corresponde del descubrimiento Zama, de tal manera que hasta finales de 2019 o 2020 la refinería de Minatitlán podrá contar con ese petróleo.

Aguas profundas

En este sector todavía no se inicia ninguna perforación. Tendremos que esperar hasta mediados de la próxima década para conocer si se descubren nuevos campos; con una excepción: el proyecto Trion, que Pemex desarrollará en asociación con los australianos frente a Tamaulipas. Se esperan resultados de la primera perforación que comenzará en octubre de este año; si son positivos, en 6 o 7 años más tendremos nuevo petróleo llegando a las costas de Tamaulipas.

Algunos esperan nuevo petróleo en formaciones shales, ¿producción de lutitas en México?, es un tema complicado que con mis alumnos y tesistas examinamos prácticamente todos los días. ¿Algún empresario va a intentar iniciarla hoy, cuando los texanos no acaban de salir de la guerra de precios?

Creo que lo último que los productores de shale desean es más competencia: el mercado sigue saturado, los precios muy abatidos, especialmente del gas metano, además quiero adelantar que nuevos estudios concluyen que los acuíferos en la región desértica de nuestra frontera terrestre con Estados Unidos son insuficientes para desplegar un ritmo de frackings similar al de las zonas contiguas con el vecino país; es decir, hay limitaciones físicas que obligan a diferir esos proyectos, pero abordaremos el asunto en otra ocasión.

Podemos concluir que todo indica que el próximo gobierno dispondrá de menos petróleo y menos dinero, por lo que debemos insistir en las propuestas de que la manera de atenuar nuestra vulnerabilidad como importadores netos es disminuir la demanda, comenzando por un conjunto de políticas viables y cotidianas para ir disminuyendo el derroche de combustibles fósiles. Al respecto, se debe ir eliminando el absurdo transporte de comida chatarra en doble remolques, desplegando un combate al comercio de ese tipo de alimentos, así como el de refrescos embotellados. También, iniciar la rehabilitación de los ferrocarriles y la construcción de otras líneas para integrar los mercados regionales, entre muchas otras medidas.

12.2.18

Tillerson, la militarización y el petróleo

Carlos Fazio

En el contexto de una disputa geopolítica con competidores capitalistas extracontinentales (China, Rusia, Unión Europea) que desafían la hegemonía del imperio en su tradicional zona de influencia, la reciente gira del secretario de Estado, Rex Tillerson, por México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica tuvo una clara proyección expansionista con base en dos ejes principales: seguridad y energía.

Como integrante de la clase capitalista trasnacional, Tillerson, ex director ejecutivo de la corporación petrolera privada estadunidense Exxon-Mobil, cuarta compañía del ramo a escala mundial detrás de las estatales Aramco (Arabia Saudita), NIOC (Irán) y CNPC (China), esgrimió un enfoque mercantilista primitivo (Jorge Eduardo Navarrete dixit), tan anacrónico como la Doctrina Monroe en la que basó su discurso en la Universidad de Texas, en Austin, un día antes de su arribo a México.

El modelo Tillerson de relaciones hemisféricas encarna la tradicional diplomacia de guerra de Washington, acentuada ahora debido a la crisis estructural y de legitimidad del sistema capitalista mundial, caracterizada por William I. Robinson como la fusión del poder político reaccionario en el Estado, fuerzas ultraderechistas, autoritarias y neofascistas en la sociedad civil, y el capital corporativo trasnacional. Una triangulación de intereses que, en perspectiva, bajo la administración Trump, va configurando un Estado policiaco global de corte neofascista.

En ese contexto, las fracciones del gran capital más propensas a un fascismo del siglo XXI se sitúan en el sector financiero especulativo, el complejo militar-industrial-securitario-mediático y en las industrias extractivistas, entrelazadas con el capital de alta tecnología/digital.

Dada la magnitud de la crisis del capitalismo, su alcance global, el deterioro social y el grado de degradación ecológica que genera, para contener las protestas y/o rebeliones reales o potenciales, la plutocracia dominante viene impulsando diversos sistemas de control social de masas, represión y guerra (abiertas o clandestinas), que son utilizados, además, como herramientas para obtener ganancias y seguir acumulando capital frente al estancamiento. Lo que Robinson llama acumulación militarizada o por represión.

Tal categorización alude al talón de Aquiles del capitalismo: la sobreacumulación. La creciente brecha entre lo que se produce y lo que el mercado puede absorber. Si los capitalistas no pueden vender sus productos, no obtienen ganancias. Dada la enorme concentración de la riqueza –con sus correlativos niveles de polarización social y desigualdad global sin precedente−, la clase capitalista trasnacional necesita encontrar salidas productivas rentables para descargar enormes cantidades de excedentes acumulados.

De allí que los complejos energéticos y extractivistas recurran a la intensificación y profundización del neoliberalismo vía la privatización de la infraestructura carretera, portuaria, aeroportuaria, ferrocarrilera, de oleoductos, gasoductos y electricidad (verbigracia, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad en el caso mexicano); la superexplotación laboral y precarización del trabajo (subcontratación, tercerización), y políticas de desregulación total y mayor subsidio al capital trasnacional.

Dichas políticas de relocalización de capitales, reindustrialización y acumulación por desposesión o despojo de territorios y materias primas en economías dependientes, se ha venido dando en México, Centro y Sudamérica por conducto de golpes suaves, la imposición de facto de un estado de excepción permanente y el establecimiento de estados policiacos, cuyo soporte son la militarización de la sociedad civil y distintas modalidades de guerras tácticas sin fin, camufladas como lucha antidrogas o contra enemigos internos −los mapuches bajo el (des)gobierno de Mauricio Macri−, con armamentos avanzados impulsados por la inteligencia artificial, incluidos sofisticados sistemas de monitoreo, rastreo, seguridad y vigilancia.

En ese contexto cabe resaltar que en su discurso en la Universidad de Texas, Tillerson colocó la energía, en particular los hidrocarburos (petróleo, gas, aceites no convencionales), como punto nodal de la renovada estrategia hemisférica de la administración Trump. Puso como modelo la fuerza energética de América del Norte; la apertura (privatización) de los mercados de energía en México, y el papel de Estados Unidos como proveedor de gas natural para nuevas generadoras de electricidad en la región.

De hecho, México −que desde 2007 con la Iniciativa Mérida encabeza la lista de ayuda encubierta de inteligencia militar del Pentágono y la CIA, después de Afganistán− va camino a ser reconvertido en una plataforma de exportación de petróleo, gas natural y gasolinas producidas en la Cuenca de Permian y Luisiana, hacia el mercado asiático (Japón, China, India, Corea del Sur, Taiwán), vía los puertos de Manzanillo y el eje Coatzacoalcos/Salina Cruz, en el Istmo de Tehuantepec, que aprovechando la infraestructura instalada de Pemex, dará a las corporaciones de energía ventajas por menor tiempo y bajo costo de transporte, que si lo hicieran mediante el Canal de Panamá.

Dado que los hidrocarburos son un componente central de la estrategia neocolonial militarizada y de seguridad energética de Donald Trump y las corporaciones del sector −en clave de restauración conservadora y de defensa de su hegemonía−, Petróleos de Venezuela (PDVSA, quinta empresa petrolera mundial) fue otro objetivo central de la gira de Tillerson. De allí que instruyera a los gobiernos colaboracionistas cipayos de Enrique Peña Nieto, Mauricio Macri, Pedro Kuczynski y Juan Manuel Santos, las nuevas modalidades que deberán desempeñar de cara a la intensificación del cerco militar, económico y financiero contra el gobierno constitucional de Nicolás Maduro, incluido un eventual embargo petrolero como nuevo precipitador de una crisis humanitaria que justifique una intervención militar multilateral.

2.2.18

De las reformas de EPN, la peor es la energética: cifras revelan que dañó a Pemex, al país y al de a pie

Daniela Barragán

A cuatro años de la aprobación de la Reforma Energética, las cifras, la percepción y la realidad no coinciden con lo que se prometió en 2013. Ni para Pemex ni para los hogares mexicanos.

El investigador de la UNAM, Fabio Barbosa Cano, ha seguido de cerca varios de los procesos de la petrolera y ya rumbo al fin de la administración de Enrique Peña Nieto ve dos cosas seguras: la política energética fue un desastre y el costo de implementarla se ve reflejada en los golpes a los bolsillos de las familias mexicanas.

“La política energética de Enrique Peña Nieto ha sido uno de los fracasos más estruendosos. En ninguna de las reformas el fracaso es tan latente como en esta. Peña Nieto termina su gobierno dejando un sector petrolero en ruinas”, advierte el especialista en el ámbito del sector petrolero en México.
Ciudad de México, 2 de febrero (SinEmbargo).– El fracaso de la Reforma Energética se puede ejemplificar claramente en el bloque Amatitlán. A grosso modo, esta es la historia de un yacimiento ubicado al norte del estado de Veracruz que, en 2012, fue perforado 650 veces por Petróleos Mexicanos (Pemex); es una zona muy atractiva por la cantidad de petróleo que hay ahí.
Enrique Peña Nieto llegó ese año a la Presidencia de México con una política energética muy clara. A pesar de que en 2008 hubo una Reforma Energética, él llegó con una nueva propuesta como prioridad.

La Reforma Energética del Presidente Peña fue aprobada en 2013 y ese año, en el bloque Amatitlán se registraron 100 perforaciones de Pemex. En 2014, año en que se desplomaron los precios del petróleo a nivel mundial, se perforaron 40 pozos. Para 2016, apenas se perforaron ocho pozos, y esa cifra quedó estancada y fue la misma en 2017.

Sin embargo, actualmente esa bloque de hidrocarburos está en manos de Rusia y Canadá, con las empresas Lukoil y Renaissance Oil, respectivamente, que ya empezaron a perforar por su cuenta, gracias a las concesiones de la Reforma Energética aprobada en el Congreso por los legisladores del partido del Gobierno federal, el Revolucionario Institucional (PRI), además de los del Partido Acción Nacional (PAN), y los aliados del tricolor: los del Verde Ecologista de México (PVEM) y lo del Partido Nueva Alianza (Panal).
Este caso, documentado por el ingeniero e investigador económico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Fabio Barbosa Cano refleja lo que fue la política energética por la que optó estos años.
“La política energética de Enrique Peña Nieto ha sido uno de los fracasos más estruendosos. En ninguna de las reformas el fracaso es tan latente como en ésta. Peña Nieto termina su Gobierno dejando un sector petrolero en ruinas”, comentó Barbosa en entrevista con SinEmbargo.
En 2017, según el último reporte de Pemex, el 71.58 por ciento de la gasolina utilizada por los mexicanos fue importada. Hubo un total de 570.6 miles de barriles diarios traídos del extranjero, especialmente de Estados Unidos. La cifra es histórica: es un aumento de 12.96 por ciento respecto a 2016 y es la más alta desde que se tiene registro (2006).

De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) el costo de las gasolinas en México de 2012 hasta el 29 de noviembre de este año se ha incrementado en un 60 por ciento.
México es el país con los mayores precios de energéticos de los 35 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con una variación anual de 16.2 por ciento, casi el triple del promedio que fue de 5.8 por ciento.

De acuerdo con el reporte “Precios al consumidor” del mes de octubre, México no sólo estuvo por arriba del promedio de la OCDE, también del bloque que compone la Unión Europea, que fue de 2.9 por ciento y de Chile, el otro país latinoamericano que integra la organización, cuyos precios en los energéticos tuvieron una inflación de 4.1 por ciento.
Con la liberación de los precios, a inicios de este año, el precio de las gasolinas aumentó entre 40 y 70 centavos por litro y el costo promedio de Magna se situó en 17.10 pesos, la Premium alcanzó los 18.93 pesos y el diésel los 17.92 pesos.

Respecto al gas natural, las ventas totales durante 2017 sumaron 2 mil 623 millones de pies cúbicos diarios, mientras que las importaciones fueron de mil 766 millones de pies cúbicos diarios, es decir, el 67 por ciento de este hidrocarburo comercializado en México se trajo del extranjero.

Y en contraparte, la producción de gasolinas en las refinerías de Pemex: en 2017 tuvieron su nivel más bajo con un total de 5 mil 068 millones de pies cúbicos diarios.

Mientras que el precio el Gas LP creció un 40 por ciento, según cifras de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y Banxico. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), desde la segunda quincena de diciembre de 2016 – la última previa a que se liberalizara el precio- a la primera de 2018 el costo del gas LP aumentó 49.5 por ciento. Un golpe al bolsillo de los mexicanos, pues el 75 por ciento de los hogares lo usan.
“Tenemos una situación de dependencia, de vulnerabilidad, que augura incrementos al precio de los transportes, de la gasolina, del diésel marino del que depende la pesca, del que se utiliza para los motores pesados que transportan los artículos de la agricultura. Ese es el gran riesgo. Esos son los resultados de la reforma energética. El inflacionario era un factor que no estaba presente antes de la reforma pero golpea directamente los ingresos de toda la población, el huevo, la fruta, la leche, las tortillas, el maíz, el fijo. Todo. Todo está aumentando como resultado de eso”, agregó Barbosa Cano, quien forma parte del listado de Historiadores y Científicos Sociales de la historia del petróleo de El Colegio de México (Colmex).
Respecto a eso, a un año de que el mercado de las gasolinas se abrió a la libre competencia y, se dijo, para bajar el costo, la mejoría no se ha visto.

Hay 33 empresas, nacionales y extranjeras, como BP, Shell, Exxon-Mobil, Total, Gulf, Hidrosina y Oxxo Gas, con cerca de 2 mil 200 estaciones de servicio. Le quitaron a Pemex cerca del 20 por ciento del mercado de estaciones de servicio.

De regreso al Bloque Amatitlán, Barbosa Cano explicó que lo que hay en esa área de perforación es un material valioso y encuentra lógico el recorte presupuestal drástico si se enmarca dentro de la política privatizadora del Presidente Peña, ya que el planteamiento que subyace en esa decisión es el de retirar a la antigua empresa estatal de la actividad petrolera y dejarlas en manos de la iniciativa privada.
“Me parece que no era correcto continuar con el proyecto en la medida en que los precios vigentes en el mercado internacional no permitían recuperar ni siquiera los costos, esa es la razón de porqué muchas empresas se retiraron de estas formaciones difíciles, por los costos tan elevados. Pero el asunto era reanudar cuando los precios mejoraran y ahora están las condiciones”, agregó.
De acuerdo con sus investigaciones, se ha demostrado que en esa zona no solamente se encuentra aceite escaso y difícil en la zona tradicional de los hidrocarburos. Esa área ha sido revalorada y ahora no solamente se espera encontrar aceite, es decir, petróleo en un nivel somero, a un promedio de 2 mil metros de profundidad, sino que en formaciones más profundas –a unos 4 mil metros– se encuentra también aceite y las rocas madres.

La gran novedad, como él le llama, es que en 2017, una empresa canadiense llamada Renaissance Oil anunció su alianza con la empresa rusa Lukoil, que ya tenían los derechos adquiridos para el bloque Amatitlán, por lo que los canadienses pagaron 1 millón 750 mil dólares para poder adquirir la condición de socios y anunciaron que en ese año 2017 iniciarían actividades.

“Durante todo 2017 he viajado constantemente hacia esa región, en las laderas de la Sierra Madre. Es una zona bastante incomunicada, es complicado trasladarse, es peor en época de lluvia al grado de que la población en esa temporada queda aislada por semanas. Veíamos difícil que se iniciaran actividades ahí, sin embargo, el 4 de diciembre de 2017, los canadienses instalaron un equipo directamente para perforar. Previamente habían realizado otro ensayo y en este momento se han reanudado las actividades de capital privado en el norte del estado de Veracruz”, relató Barbosa.

Y lo que viene es el tema del agua, la estocada final.
“En este momento, en el panorama internacional los precios de los hidrocarburos, especialmente del aceite, vienen presentando una mejoría. Eso ha alentado a las empresas petroleras a orientar las inversiones hacia las áreas que no se podían desarrollar por la situación de los precios. En el caso de México, no solamente las empresas empiezan a mostrar interés, sino también el gobierno mexicano está creando una serie de facilidades para atraer las inversiones y crear un clima atractivo. Entre estas condiciones está el agua, que es vital”, explicó Barbosa y agregó en México, el agua a las empresas que están ya fracturando, el agua se la están regalando.
Para las comunidades del norte de Veracruz, señaló, hay riesgo y ha encontrado en sus trabajos de documentación, mucha preocupación, ya que se trata de comunidades ejidales, de campesinos, los habitantes de las regiones están seriamente preocupados y alerta ante el temor de que el método de explotación de este tipo de hidrocarburos dañe sus aguas y con ello, perjudiquen no solo el agua que se utiliza para el consumo humano, sino también para el cultivo y el ganado.

19.9.17

Bloque 30 que se subastará en 2018, ambición de petroleras internacionales

Fabio Barbosa
A la licitación de la Ronda 2 –programada para enero de 2018– se incorpora el bloque 30. Codiciado por las grandes petroleras internacionales, el área contaría con un potencial de reservas superior al que actualmente tiene México en todos sus campos. Las trasnacionales lo saben: ellas mismas investigaron la zona


El pasado julio, el secretario Pedro Joaquín Coldwell anunció un “cambio” en el Plan Quinquenal de Licitaciones de la Secretaría de Energía: en la próxima subasta se incluirá un nuevo bloque, el número 30. Se trata de un enorme espacio distante más de 300 kilómetros frente a las costas de Yucatán. Nunca se ha perforado un pozo tan lejano de las regiones productoras de la zona Marina Noreste o de los pozos profundos de Campeche Oriente, como Nab y Tunich, y de la zona “Hux”.

El bloque 30 se ubica a unos 100 kilómetros al Noreste de las islas Pérez, Alacranes y otras que hoy forman parte de las referencias en el trazo de los límites en el Golfo.

El doctor Aldo Flores, subsecretario de Energía, confirmó que efectivamente no estaba contemplado en el Plan Quinquenal de Licitaciones, pero “recientes estudios hacen pensar que se podría incluir en la Cuarta Licitación de la Ronda 2, sobre todo para ver el interés de los inversionistas”.

Sobre esos “recientes estudios”, hay que saber quién los ha realizado, cuándo y especialmente qué resultados arrojan. Como académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, constantemente repito a mis alumnos que todos los mexicanos tenemos la obligación y el derecho de conocer nuestros recursos en el subsuelo marino, de la misma manera que debemos conocer nuestros ríos, montañas y toda la riqueza vegetal o mineral en el territorio, algo que ningún gobierno puede anular alegando “confidencialidad” o “información reservada”.

Así que veamos lo que se va a vender. El mapa 1, a continuación, muestra la península de Yucatán y al Norte las islas Pérez y Desterrada, para dar una idea de las distancias, a poco más de 100 kilómetros al Noreste de ellas se encuentra el bloque 30.

Exfuncionario de Pemex revela algunos datos

El doctor Ernesto Marcos Giacomán, quien fue director de Finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex) a mediados de la década de 1990 y quien ahora funge como director de la consultora Marcos y Asociados, declaró a un conocido medio:

“Nosotros tenemos un cliente que ayudamos, una empresa noruega que vino a hacer exploración en la plataforma de Yucatán y descubrió una estructura presal muy similar o, incluso, mayor que la de Brasil; entonces si esto se confirma, con lo que van a estar analizando las empresas petroleras que están queriendo participar [en la subasta 2.4], pues eso sería… abrir una nueva frontera” (Sergio Meana, “Hay indicios de mega yacimiento”, El Financiero, 21 de julio de 2017; http://www.elfinanciero.com.mx/economia/hay-indicios-de-megayacimiento.html).

La afirmación sobre el “mega yacimiento” había sido planteada, con otras palabras, por el subsecretario Flores, quien, en el evento de presentación de dicha licitación, hizo la sorprendente afirmación de que, con “este tipo de proyectos, se podrá incorporar a la producción no menos de un millón de barriles de crudo proveniente de las aguas profundas”. Es decir, duplicó la última cifra sobre las expectativas de esta zona en medio millón de barriles diarios, cifra que se había presentado por funcionarios mexicanos en Houston, según la reseña de Offshore (Robin Dupre, “Mexico opens up offshore areas for new seismic surveys”, 19 agosto de 2015; http://www.offshore-mag.com/articles/print/volume-75/issue-8/geology-geophysics/mexico-opens-up-offshore-areas-for-new-seismic-surveys.html).

Para tener una referencia comparativa, recordemos que actualmente Estados Unidos están produciendo –en todas sus aguas del Golfo de México, someras y profundas– 1 millón 750 mil barriles diarios; así que según la Sener, de tener éxito, la licitación 2.4 cambiaría el panorama petrolero de México.
De ahí que ésta 2.4 sería la mayor de las realizadas en el actual gobierno, por los 30 bloques que se ofrecen; la superficie de 70 mil 866 kilómetros cuadrados que abarca, y el volumen de reservas prospectivas que según el gobierno ascienden a 4 mil 228 millones de barriles de aceite crudo equivalente (más de la mitad de las actuales reservas probadas).

Mostramos a continuación otro mapa de uno de los grandes estudios realizados por Geological Survey, de Estados Unidos, en la década de 1980, que en su momento desató protestas diplomáticas presentadas por el fallecido senador Fausto Zapata, quien me lo entregó completo (más de 400 páginas) y que he estado obsequiando a alumnos y colegas profesores que me lo solicitan.

Lo que el mapa 2 muestra es que, desde hace décadas, la zona del bloque 30 estaba considerada entre los recursos evaluados en el Golfo de México, los gringos la llamaron Campeche Scarpment. Éste se ubica en el límite de la Plataforma de Yucatán y ahí comienza un pronunciado declive a la “Planicie Abisal” del Golfo de México, indicada por la isobata de 3 mil metros de profundidad.

Trump y la expansión a todo el Golfo de México

Dejaremos por un momento la parte mexicana y pasaremos a examinar lo que está ocurriendo con el Golfo de México, en la Zona Económica Exclusiva de Estados Unidos.

Un punto central en la campaña de Donald Trump, desde que era candidato, fue la propuesta de expandir la exploración y explotación petrolera hacia la zona central y oriental del Golfo. Ahora en la Presidencia, nadie ha expuesto con mayor vehemencia esa política que su secretario del Interior, Ryan Zinke, quien afirmó que el avance a esas áreas es “parte vital de la estrategia” en busca de la independencia energética.

Para incorporarse al gobierno federal, Zinke dejó la gubernatura de Montana, un estado productor en shales en la Cuenca Bakken, apenas rebasando los 50 años de edad. En ocasiones se ha presentado acompañado de indios disfrazados con la vieja vestimenta de los pieles rojas, tal como aparecen en las películas; de éstos presume que son sus “amigos” y que ellos están encantados con el fracking. La última payasada publicada por la prensa gringa fue su espectacular irrupción a la conferencia anual de petróleo marino, la Offshore Technology Conference, en Houston, Texas, este año, a donde llegó acompañado por un numeroso grupo de operarios de plataformas petroleras, vestidos con sus ropas de trabajo. Él mismo portaba un casco de petrolero.

El Golfo de México, parte vital de nuestra estrategia

Por considerarlo relevante para este análisis, transcribo un párrafo de su discurso al anunciar la subasta de bloques número 249, en el Golfo de México:

“Abrir más tierras federales y aguas para perforar en busca de petróleo y gas es un pilar del plan del presidente Trump para lograr la independencia energética de Estados Unidos… El Golfo de México es una parte vital de la estrategia de abrir oportunidades para la industria… Y las comunidades locales para crear trabajos… Y reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero (…‘The Gulf is a vital part of that strategy to spur economic opportunities for industry, states, and local communities, to create jobs and to reduce our dependence on foreign oil’)”.

Esa misma afirmación la había formulado el presidente de la Asociación Nacional de Industrias Oceánicas quien, aplaudiendo la política petrolera de Trump, afirmó que era un “reconocimiento del rol vital de la energía costa afuera en la política energética nacional”.
Se discute si Trump permanecerá los 4 años para los que fue electo, pero lo que es cierto es que mientras permanece en el poder avanza con rapidez aplicando una serie de medidas ya irreversibles.

En estos 6 meses pueden constatarse, por lo menos, tres: 1) la continuación del Key Stone, el oleoducto que transporta el petróleo canadiense y de la cuenca de Dakota del Norte a las refinerías del Golfo de México; 2) levantó la moratoria que estaba vigente en más o menos la mitad del Golfo de México, y 3) ya consumó la licitación 249.

La licitacion 249 de Trump

La “venta de arriendos” que se han venido realizando en Nueva Orleans, primera en el actual gobierno, apenas se consumó el pasado 16 de agosto. Ésta tiene la peculiaridad de ser la más grande en ese país, abarcando la costa de todos los estados ribereños del Golfo en Estados Unidos: Texas, Louisiana, Missisippi, Alabama y Florida. Los litorales de esta última entidad fueron defendidos hasta por uno de los Bush: cuando fue gobernador, no permitió que se perforara pues era atentar contra millones de empleos del turismo, deportes acuáticos y pesca.

Esa subasta 249 parece ser el modelo que copió la Sener para la licitación 2.4 que el gobierno de México realizará en enero de 2018, en la que, al incorporar el bloque 30, cubrirá también los litorales de todos los estados ribereños: Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán.

Un detalle que había pasado desapercibido es que, en esta parte al Este del Golfo de México, se encuentra un espacio más allá de las Zonas Económicas de México, Cuba y Estados Unidos, que aún no ha sido delimitado y que se denomina la “Dona Oriental”.

A continuación presentaré otro mapa del Golfo de México, elaborado por la Secretaría de Marina en la década de 1970. Éste muestra sus mediciones de las aguas territoriales de nuestro país, en el conjunto del Golfo de México y destaca los espacios marcados en negro (las donas). Como ya se dijo, la situada al Oeste ya fue objeto de un tratado internacional.

Finalmente, el mapa 4 ilustra las dimensiones de la campaña de exploración petrolera más amplia realizada en la Zona Económica Exclusiva de México en el Golfo de México, cubriendo todas las zonas petrolíferas de México en el Golfo y el detalle muy revelador de que el área de mayor intensidad de líneas sísmicas barre el Norte de la Plataforma de Yucatán, y avanza hacia toda la Dona Oriental, parte de la cual pertenece a Estados Unidos, cuyo gobierno necesariamente tuvo que otorgar las autorizaciones correspondientes. Entonces, estos “recientes estudios” a los que se refería el subsecretario de la Sener ¿fueron resultado de una “colaboración entre ambos gobiernos?

Como veremos unas líneas más adelante, los “estudios” se realizaron mucho antes de que Trump apareciera en el escenario, de manera que el mapa nos muestra que las grandes empresas petroleras internacionales ya habían iniciado el plan de profundizar la investigación sobre las zonas que aún permanecían intocadas, tanto en México como en Estados Unidos.

El mapa muestra que la reforma de Peña ha estado acompañada de una nueva investigación del subsuelo de México con métodos sísmicos. ¿Quién la está realizando? ¿Quién les abrió las puertas? ¿Hay algún contrato? ¿Quién vende la información de los “recientes estudios” a los contratistas que están “ganando” los bloques en las subastas de Enrique Peña?

Los master licence agreement

Intentamos responder a las preguntas ordenando el misterioso asunto en los siguientes puntos:
  1. La toma de información y el procesamiento lo realizan empresas privadas especializadas, con sus barcos y su propio personal; éstas presumen que sus hardwares y softwares están actualizados. Estas compañías recibieron sin pago alguno un permiso del gobierno de Enrique Peña para recorrer las aguas territoriales de México y construir un banco de información sísmica que incluye estructuras y otros indicios que mejoran la información anterior o constituyen los primeros informes en zonas desconocidas. Este permiso se llama Master Licence Agreement. No podemos ser tan ingenuos para omitir que es un plan coordinado con Estados Unidos para permitir que los barcos, con los “modernos” equipos puedan estar cruzando áreas más allá del límite de México, en la frontera marítima México-Estados Unidos.
  2. Desde luego como la empresa privada realiza la exploración con sus herramientas, la información que resulta de la investigación en el subsuelo de México es propiedad de la misma, la que tiene derecho a recuperar sus costos y desde luego buscar ganancias vendiendo los bancos de datos a cualquiera que pueda pagar. Desde luego, los más interesados son los participantes en las subastas de Peña.
  3. Pero si alguna empresa quiere comprar por adelantado, recibe un sustancial descuento. Esta modalidad se llama “preventa”.
  4. La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) no recibe los bancos de datos, aunque “eventualmente” podría tenerlos dentro de 12 años, que es el periodo que marca ese “permiso” de investigar el subsuelo de México. De ahí que tampoco recibe ingresos.
  5. Creíamos que los contratistas sólo compraban información que la CNH entregaba en “el cuarto de datos”, pero ahora sabemos que también obtienen la que pueden comprar a otras compañías privadas en este servicio llamado de “Adquisición y procesamiento Sísmico Modalidad de Contratación Multicliente”.
Todo lo anterior pasó por ambas cámaras del Congreso sin discusión, porque estaba escondido en la letra chiquita de la legislación secundaria que permitía al gobierno otorgar las llamadas “Autorizaciones de Reconocimiento y Exploración Superficial” (ARES), de las que hemos hecho amplias referencias en nuestro artículo de agosto en esta revista.

Un punto muy importante es ¿cómo y quiénes recibieron el permiso (Master Licence Agreement), largamente planeados para realizar esta investigación?

Cuando se hizo público que Peña Nieto estaba entregando esta posibilidad de conocer, investigar y crear un banco de datos sobre el subsuelo de México y venderlo, algunas empresas solicitaron estos permisos, no se sabe cuales pero la CNH eligió, algunas y rechazó otras, no hubo concurso o algo parecido.
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Entre las que pidieron un ARES, es decir, estaban solicitando materia de trabajo, estuvo la Compañía Mexicana de Exploraciones (COMESA), pero el gobierno sólo les asignó un proyecto (nadie nos ha podido informar dónde).

Podemos concluir que este gobierno ha entregado por adjudicación directa y gratis una gran parte de la exploración del golfo profundo a grandes empresas muy especializadas para que realicen nueva sísmica.

Sobre las empresas beneficiadas la prensa petrolera ha publicado que entre las principales se encuentra Petroleum Geo-Services PGS, que ya antes había trabajado para Pemex. Pueden leerse algunos datos que difundió Gregg Parker, su Presidente Regional, presumiendo que su compañía fue la primera que condujo un proyecto comercial de adquisición de datos sísmicos y que para 2015 ya había acumulado seis permisos (“PGS in Multi-Client 2D Seismic Program Offshore Mexico”, http://subseaworldnews.com/2015/05/18/pgs-in-multi-client-2d-seismic-program-offshore-mexico).

Esta misma, asociada con otra que tiene el curioso nombre de “Spectrum Geo” y con la famosa Slumberger de México fueron autorizados para adquirir entre 80,000 - 100,000 km de datos 2D “modernos” abarcando todas las provincias hidrocarburíferas más importantes del Golfo profundo (Robin Dupre, “Mexico opens up offshore areas for new seismic surveys”, Offshore, 19 agosto de 2015 (http://www.offshore-mag.com/articles/print/volume-75/issue-8/geology-geophysics/mexico-opens-up-offshore-areas-for-new-seismic-surveys.html).

El presidente de “Spectrum Geo”, Richie Miller, reveló a la revista citada que sus barcos especializados “Atlantic Explorer” y el “Sanco Spirit” habían estado “peinando” las aguas territoriales de México durante varios años, esperamos completar un recuento para poder establecer que, en algunos periodos, hasta cinco equipos trabajaron simultáneamente.

Otra importante es la noruega TGS a la que se le otorgó un programa que comprendía, además de la recolección de datos sísmicos, la toma de núcleos (porciones del lecho marino) y análisis Geoquímicos. Estos estudios fueron vendidos por las compañías privadas que recogieron los datos, a otros contratistas privados de la licitación 4 de la Ronda 1, que se celebró en diciembre de 2016.

La investigación específica para el bloque 30

Nuestra búsqueda a la fecha, nos permite concluir que entre algunas de esas grandes empresas se celebran acuerdos puntuales que les permiten distribuir los costos y los riesgos inherentes y que “los recientes estudios” sobre el bloque 30 fue realizado por un acuerdo entre Spectrum y Schlumberger para adquirir y procesar conjuntamente el programa multi-cliente regional Spectrum de México-Campeche-Yucatán 2D.

Este incluye más de 27,340 mi (44,000 km) de datos sísmicos 2D regionales en la zona fronteriza de Campeche /Yucatán. La investigación abarca áreas del Escarpe de Campeche, pusieron énfasis en intentar sinergias con los ganadores de la Ronda 1.

Reforma petrolera de Peña, “interés estratégico” de Estados Unidos

Todo indica que la Licitación 4 de la Ronda 2 anunciada por Pedro Joaquín Codwell, igual que la 1.3, se inscriben en este plan de defensa de los “intereses estratégicos” o del “rol vital” del petróleo del Golfo de México, un plan de la plutocracia petrolera internacional que aprovecha la presidencia de Trump para acelerar sus proyectos, largamente planeados.

Ese bloque 30 mide 4, 400 kilómetros cuadrados, es decir casi 200 veces más que los de Estados Unidos, y, un aspecto muy importante es que fue una “nominación” según ha revelado Aldo Flores Subsecretario de Hidrocarburos de la Sener, recordemos que esta expresión “nominación” significa, como explicamos en nuestro artículo de agosto 28 en esta revista, que fue un contratista quien solicitó que el bloque se incluyera en la lista de áreas a subastar, en otras palabras, ellas, las grandes petroleras, investigaron, y ellas mismas piden al gobierno que las subaste y como el gobierno transmite el evento final de la entrega por televisión, mostrando unos sobres que se introducen en unas urnas, puede argüir que todo ha sido muy “transparente”.

Notas finales y conclusiones

Prácticamente al día siguiente de que el Ministro Coldwel y el subsecretario Aldo Flores informaron sobre la incorporación del bloque 30 a la licitación de enero de 2018, los pescadores del Puerto Progreso se reunieron en una asamblea y lamentaron que emprender actividades en la zona significaba “la ruina de la pesca, como ya había ocurrido en el puerto de Frontera, Tabasco”, amenazaron con cerrar los puertos e instalaciones portuarias, algunos amigos yucatecos me pidieron una opinión.
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Lo único que pude decirles es que no es tan pronto como sueñan los políticos mexicanos, la sísmica 2D es sólo un primer paso, se requieren nuevos estudios más detallados, las petroleras hoy tienen muchas oportunidades frente a las costas de Guyana, de Africa o del Mediterráneo y, como se ha insistido reiteradamente será la perforación la prueba decisiva que demuestre si hay hidrocarburos y si su volumen es comercial considerando los precios vigentes y la infraestructura más cercana.

Como dijo Richie Miller, de la Compañía Spectrum, refiriendose a la 1.4, pero es aplicable para la 2.4 “sólo el tiempo lo dirá " (only time will tell), los yucatecos saben que sus costas cerca de la desembocadura del río Lagartos están siendo invadidas por el avance de las aguas del Golfo de México, lo mismo que las tierras de Playa Norte de Ciudad del Carmen, Campeche y muchos puntos de las playas de Paraíso y Centla, en Tabasco, hoy mismo los huracanes cada vez más furiosos por nuestro afán de aferrarnos al modelo fósil, ya semi destruyeron Nueva Orleans, y han hecho estragos en Houston la que pregona ser “la capital petrolera de mundo”, aún queda la esperanza de que literalmente con el agua al cuello, antes de que los bloques 30 de diversas partes del mundo sean perforados, se decidan programas, en serio, de reducción del consumo (empezando por suspender el derroche) y caminar, pero otra vez en serio, con una visión de Estado, hacía la transición energética.

13.9.17

La geopolítica de Washington y las Zonas Económicas Especiales

Carlos Fazio


Desde finales de los años 80, ante las amenazas a su hegemonía por competidores inter-imperialistas, Estados Unidos (EU) ha venido desplegando una renovada estrategia de apropiación neocolonial de territorios y refuncionalización del espacio a escala mundial.    
Como las dos caras de un mismo proyecto hegemónico, el reposicionamiento militar de EU en el área llegó acompañado de una serie de planes geoestratégicos que combinan intereses de seguridad y económicos relacionados con el acceso a zonas privilegiadas por sus recursos geoestratégicos e infraestructura crítica instalada, con una acción de control directo sobre poblaciones y puntos geográficos determinantes, para los que han sido diseñados megaproyectos de infraestructura (redes multimodales de carreteras, puertos, aeropuertos, vías de ferrocarril, canales, cables de fibra óptica, etcétera).

Desde entonces asistimos a una nueva fase de acumulación capitalista que remite a la acumulación originaria descrita por Marx en el capítulo 24 de El Capital (basada en el saqueo, la depredación, el fraude y la violencia), y que David Harvey ha denominado “acumulación por desposesión” o despojo, lo que junto con la financiarización y reprimarización de la economía (con eje en el extractivismo), implica una mercantilización y privatización de territorios, incluida la tierra como mercancía y otros recursos geoestratégicos de ámbitos hasta entonces cerrados al mercado, así como la expulsión del campesinado de tierras bajo propiedad ejidal, y su utilización como una mercancía más susceptible de ser desechada (matable, diría Agamben) o como fuerza de trabajo excedente, en algunos casos bajo regímenes de semiesclavitud.

Del nuevo “arreglo espacial” se deriva que la acumulación de capital construye una geografía a la medida de sus necesidades, y que en momentos de crisis sistémica como el actual, el capital desplaza sus contradicciones mediante un proceso de construcción violenta del espacio.  En ese marco, la irrupción de nuevas formas de acumulación legales, que muchas veces derivan de actividades ilegales, ha propiciado una nueva geografía del capital generada a base de una violencia criminal que es utilizada para la ocupación de nuevos territorios, así como para la desocupación o reocupación de otros.

Lázaro Cárdenas: un ejemplo

Un caso paradigmático era el de Los Caballeros Templarios, que según la versión oficial difundida, controlaban “todas” las operaciones del estratégico puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán, que por razones de soberanía y seguridad nacional estaban −o deberían estar− bajo control constitucional de la Marina de Guerra y del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen, la policía política).

Ubicado en una de las nuevas zonas de influencia geopolítica en disputa entre  EU, Canadá y China –con eje en la pelea por materias primas y las rutas comerciales marítimas−, Lázaro Cárdenas es el segundo puerto industrial y comercial del continente americano sobre el Océano Pacífico, después de Long Beach, en Los Ángeles, California.

Asiento de uno de los puntos principales de la industria siderúrgica nacional, Lázaro Cárdenas se conecta a través de una red multimodal de transporte a 13 estados del centro-norte de la República mexicana que generan 60 por ciento del producto interno bruto nacional.  En sus muelles se descargan materias primas y manufacturas que abastecen el mercado nacional, y los componentes que demandan las plantas maquiladoras instaladas en la región del Bajío, principalmente empresas ensambladoras de automóviles y del rubro aeroespacial.  Y a través de una red ferroviaria controlada por la empresa estadunidense Kansas City Southern de México (KCSM), se enlaza a través de dos ramales (cuyos destinos son Nuevo Laredo y Matamoros) con la frontera norte, pero en particular con la costa este de EU y Asia, gracias a una conexión transfronteriza con el mundialmente conocido corredor Singapur-Kansas City.

El puerto de Lázaro Cárdenas fue rediseñado como una pieza clave en la dinámica desordenar/destruir/reconstruir/reordenar iniciada por Felipe Calderón, que tuvo continuidad en el Plan de Desarrollo 2013-2018 del presidente Enrique Peña Nieto, donde anunció la creación de tres Zonas Económicas Especiales (ZEE).  Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de junio de 2016, la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales responde al capitalismo criminal y militarizado de nuestros días y a la nueva fase de acumulación por desposesión o despojo neocolonial.

Sus escenarios principales serán el puerto de Lázaro Cárdenas, abarcando los municipios colindantes de la Tierra Caliente y la Costa Grande de Michoacán y Guerrero; Puerto Chiapas (antes Puerto Madero), en el municipio chiapaneco de Tapachula; el corredor industrial interoceánico Coatzacoalcos-Salinas Cruz en el istmo de Tehuantepec, que unirá el estado de Veracruz sobre el golfo de México con el Pacífico oaxaqueño, y el corredor petrolero que irá desde Coatzacoalcos hasta Ciudad del Carmen, Campeche, pasando por Tabasco.

Enclaves productivos de exportación

Promovidos por el Banco Mundial (BM), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Universidad de Harvard, y con financiamiento  del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el sector público y privado, los territorios incluidos en las ZEE serán tomados por el gran capital y funcionarán como enclaves productivos de exportación al gusto del capital transnacional, con eje en empresas maquiladoras.

Las inversiones incluirán importantes autopistas (como la que conecta Michoacán con Puerto Chiapas), la modernización de Tuxtla Gutiérrez, obras de infraestructura, gasoductos y la rehabilitación del Ferrocarril del Istmo.

En junio de 2014, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que había comenzado la operación del poliducto del Corredor Transístmico (o Cinturón Transoceánico), que a lo largo de 381 kilómetros enlazará por un lado la terminal logística de Pajaritos, en Coatzacoalcos, Veracruz, con la refinería Antonio Dovalí Jaime en el puerto de Salina Cruz, en Oaxaca, lo que permitirá trasladar gas LP hacia el litoral del Pacífico y, por otro, un gasoducto de Chinameca, Veracruz, a Salina Cruz, para el traslado de gas natural.  Ambos gasoductos, que atravesarán 14 municipios veracruzanos y 13 oaxaqueños, fueron  proyectados hacia la costa oeste de Estados Unidos y el mercado del sureste asiático y permitirán trasladar hidrocarburos en sólo siete días, en comparación con los más de 16 que requiere un buque para cruzar por el canal de Panamá.

Con respecto a Chiapas, la ZEE contempla la creación de un agroparque en el Soconusco conectado con Puerto Chiapas.  También está proyectado un gasoducto que enlazará Salina Cruz con Puerto Chiapas y Guatemala, cuyo objetivo es transportar gas natural desde la terminal oaxaqueña de Salina Cruz a Guatemala a lo largo de 600 kilómetros.  El proyecto forma parte de una estrategia  de encadenamiento regional que involucra a México con los países del Triángulo Norte de Centroamérica, con asesoría y apoyo financiero del BID y del Departamento de Estado de EU a través del Buró de Recursos Energéticos.

Las ZEE incluyen estados como Michoacán, Guerrero, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo, Campeche y Tabasco, ricos en biodiversidad, recursos forestales y que albergan riquezas arqueológicas y etnológicas que han sido permanentemente amenazadas por el gran capital.  Más del 50 por ciento de los terrenos necesarios para las ZEE son una mezcla de propiedades estatal, municipal y privada, lo que emergerá como una nueva fuente de conflictos por la tenencia de la tierra y la conservación de los ecosistemas y las culturas locales.Según el legislador Luis Sánchez, la ley afectará al menos a 5 mil 866 ejidos, a 37 mil 877 localidades en 266 municipios y 12 estados con previsiones de gas o petróleo.

El 8 de julio de 2016, el ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CEE), Gerardo Gutiérrez Candiani, fue nombrado titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (AFDZEE).  El funcionario cuenta con autonomía técnica, operativa y de gestión, y desde allí tendrá oportunidad de servir a los nuevos zares energéticos mexicanos, que compartirán los negocios con las megapetroleras mundiales.  Entre ellos destacan Carlos Slim (Grupo Carso Oil&Gas), Germán Larrea (Grupo México), Alberto Bailleres (Petrobal), Bernardo Quintana (Grupo ICA), Armando Garza Sada (Grupo Monterrey, Alfa), Ricardo Salinas Pliego (Grupo Salinas, Typhoon), Pedro Aspe (Evercore) y Luis Téllez (Monterra Energy/KKR).

Según la gaceta parlamentaria del 8 de marzo de 2015, el ejemplo de referencia de las ZEE de México son las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico, también conocido como “ciudades Modelo”, aprobadas en Honduras en 2011.  El modelo hondureño no se restringe al sector de las manufacturas, sino que puede incluir centros financieros y centros logísticos internacionales; ciudades autónomas; distritos especiales de inversión;  distritos de energéticos renovables; zonas agroindustriales especiales; zonas turísticas especiales; zonas mineras sociales; zonas forestales sociales o cualquier otro régimen especial no especificado que incluya una combinación de varios de esos regímenes, pero además incluye zonas sujetas a un sistema jurídico especial, que podrán recurrir a cortes comerciales internacionales.

En el caso mexicano el proyecto pretende formar zonas exclusivas para el capital, con excepcionalidad arancelaria, libres de impuestos, con tribunales autónomos e independientes con competencia exclusiva sobre las mismas, que podrán adoptar sistemas o jurisprudencia conforme a “las mejores prácticas internacionales”.  Contarán además con reglas laborales propias y los incrementos salariales de los trabajadores se determinarán por productividad y desarrollo de conocimientos.