10.4.26

En Estados Unidos manejan la opción nuclear, al tiempo que se abre un cese al fuego «condicional» de dos semanas. No es claro que Israel esté dispuesto a cumplirlo.

 + El programa iraní de misiles balísticos sigue intacto
+ El uranio enriquecido sigue en poder de Irán y su programa nuclear en curso
+ El gobierno y la institucionalidad de la República Islámica siguen en el poder
+ El Ayatollah Jamenei fue reemplazado por otro Ayatollah, su hijo
+ Irán ha demostrado que tiene control absoluto sobre el estrecho de Ormuz
+ Israel ha estado siendo golpeado por los lanzamientos de Irán durante un mes, y está al límite de su arsenal de interceptores, el cual no puede ser reemplazado con rapidez.

8 de abril de 2026
extramurosrevista.com


SALVADOR GÓMEZ / – Es en estas condiciones arriba detalladas, que Trump ha declarado «objetivos cumplidos», y ha dicho que «el plan de Irán de 10 puntos (todos los puntos de máxima que Irán pretende) es «una buena base para negociar».
Sobre la base de esta lógica, aparentemente incoherente, es que Irán y los Estados Unidos han acordado anoche, martes 7 de abril, un cese al fuego de dos semanas, en el que estaría incluido Israel (*). Irán acordó reabrir el estrecho de Ormuz durante esas dos semanas, y ha quedado establecido que cobrará peajes (en yuans), confirmando que de hecho sigue controlando la citada vía marítima. Estados Unidos ha acordado comenzar negociaciones en Islamabad el viernes, sobre la base del citado plan de 10 puntos de Irán. La aceptación del plan de 10 puntos de Irán, que incluye el levantamiento de todas las sanciones, la garantía de no más agresiones contra Irán, la aceptación de que Irán pueda enriquecer uranio con fines nucleares, el control formal del estrecho de Ormuz por parte de Irán de aquí en más, y otras condiciones de máxima por el estilo es, ha declarado oficialmente Irán, una precondición para que se cumpla el cese al fuego. Si Estados Unidos no acepta los diez puntos de Irán, lo cual es 99% probable, simplemente la guerra continuará en dos semanas -o antes, si se rompe el cese al fuego unilateralmente. La opción nuclear está cada vez más abiertamente sobre la mesa. La otra opción es que Estados Unidos se retire del conflicto creando cualquier discurso y pantalla mediática adecuada. Esto dejaría a Israel solo ante la decisión de asumirlo por sí mismo, o también terminar con su agresión a Irán y su invasión del sur del Líbano.


Al tiempo que Estados Unidos termina de tomar conciencia de que ha agotado sus medios a través de armas convencionales para conseguir sus objetivos en el conflicto, los fake news media norteamericanos -es decir, FOX o sus pares- insertan el concepto de emplear armas nucleares y «borrar de la faz de la tierra a una civilización primitiva que pertenece al siglo VII» (Mark Levin, el domingo de Pascua, en su show en FOX, horario central).

Acompañado de ese tipo de mensajes -y uno similar de Trump en Truth Social por la mañana del martes 7-, el gobierno norteamericano ha extendido una vez más el «plazo irrevocable». Y al mismo tiempo, Pete Hegseth, Secretario de Guerra, ha cantado victoria en una conferencia de prensa esta mañana. Pero quien haya seguido nuestros análisis sabe que la lógica de esta guerra, lamentablemente, lleva a una escalada, salvo que intervengan factores nuevos. No es probable que nada sustancial, dentro de los factores objetivos que han llevado a Israel y Estados Unidos a iniciar este conflicto, cambie en dos semanas. Salvo que Estados Unidos entienda que no tiene nada para ganar, que simplemente ha resultado derrotado, y elija la solución sensata: hacer algún acuerdo de cualquier tipo para salvar un poco el honor, y declarar culminado el conflicto.

Pero si eso pasa, ¿qué haría Israel? Quizá lo más probable es que intente reagruparse luego de la cantidad de misiles y drones iraníes que lo vienen golpeando, y en la próxima ir por todo, esta vez con la opción nuclear mucho más cercana. Pero ese tiempo de reagrupamiento puede servir a Irán para terminar su proyectos de conseguir armamento nuclear -si es que aun no lo tiene-, con el apoyo de Corea del Norte.

Por tanto, un cese al fuego que no signifique la derrota definitiva de una de las dos partes, solo es una prolongación de la lógica presente.

Y es más: en la «niebla de la guerra» es difícil aun esta mañana saber si realmente Irán ha declarado que negociará algo.

Al comienzo del conflicto, establecimos aquí el punto fundamental: a Irán, para ganarlo, le basta resistir, porque la apuesta central de los atacantes en aquel momento era forzar un cambio de régimen a través de asesinatos selectivos de los líderes, y bombardeos masivos que creasen caos y las condiciones para un motín militar.

Fue un fracaso. Esa estrategia, que nunca funcionó si no hay tropas en el terreno que tomen el poder, no funcionó tampoco esta vez.

En cambio, Irán comenzó a regular el lanzamiento de miles de drones y misiles, con el fin de desgastar la defensa antiaérea de Israel. Atacó al mismo tiempo los radares de alerta temprana de los sistemas de intercepción desplegados por los norteamericanos en la región para proteger a Israel. Y cerró el estrecho de Ormuz de inmediato.

Hoy, un mes largo después de ese comienzo, los iraníes retienen el control del estrecho de Ormuz, y anunciaron que permitirán -durante este período de anunciadas conversaciones, cuyo carácter y alcance se ignora aun- el pasaje de buques petroleros.

Estados Unidos ha fracasado en su objetivo de «regime change». En cambio, hemos visto miles y miles de iraníes yendo en manifestación a los lugares que se anuncia serán bombardeados, para actuar como escudos humanos o martirizarse en defensa de su patria y gobierno. Es algo que la conciencia creada por los medios occidentales no entiende, y algunos de ellos han intentado vender como que los iraníes fueron obligados. Basta ver un video de 10 segundos para entender lo contrario. Irán ha demostrado que su carta fundamental, y absolutamente real, es que si atacan su infraestructura civil, hará lo mismo con los Emiratos, Qatar, Bahrein, Kuwait y Arabia Saudita, eliminando esos países y liquidando por una década un porcentaje muy apreciable de la energía y los fertilizantes que el mundo usa.

En qué consiste la racionalidad tras esta nueva extensión de plazo

Israel está en las últimas en materia de defensa antiaérea. Estados Unidos ha finalmente integrado que no tiene opciones para derrotar a Irán meramente vía bombardeos aéreos; pero tampoco tiene la opción de invadir el país por tierra; y tampoco es posible «abrir» a la fuerza el estrecho de Ormuz. A Irán le basta minarlo para que sea innavegable.

Ante eso, lamentablemente, y como lo hemos anunciado desde el principio, la única opción que le queda a los agresores son dos pasos. Uno es lanzar una larga campaña de destrucción de la infraestructura civil de Irán -puentes, centrales eléctricas, plantas desalinizadoras, etc.- para crear una situación que haga imposible la vida y la civilización en Irán. Pero, si su infraestructura es atacada, Irán ha anunciado que responderá del mismo modo sobre las naciones vecinas aliadas de Estados Unidos, lo que haría potencialmente desaparecer la vida inteligente en toda la región del Golfo Pérsico. El otro, último escalón, es usar bombas nucleares para conseguir lo mismo en menos tiempo, y a menor costo.

Sigue pendiente la cuestión, imposible de resolver, de cuánto de las acciones de Trump responden a un control de Israel sobre su persona, cuánto a ideas propias -en cuyo caso, debe ser internado cuanto antes en un hospital psiquiátrico-, y cuánto a un complejo plan teatral que culmina dejando a Israel solo y desprotegido, lo que sería el golpe final a todos los proyectos globalistas en el mundo, y un pasaje directo al multipolarismo. Es difícil descartar del todo esta posibilidad, considerando que Trump, en este curso de acción que está siguiendo, está cumpliéndole el plan a sus archienemigos globalistas y del deep state paso a paso.

Sea como sea, y desgraciadamente como ya hemos visto por los anuncios y la introducción del tema al público en los canales masivos norteamericanos, es la segunda de las opciones antes descritas la que sectores de la dirección actual de Estados Unidos está considerando con seriedad. Todo esto responde a una cuestión de eficacia: la primera opción llevaría muchos meses. La segunda se puede llevar a cabo en una noche.

No se sabe si Irán tiene bombas nucleares. Se ha informado que ha recibido de Corea del Norte un importante número de misiles capaces de cargar ojivas nucleares.

Los demás actores con capacidad nuclear no se han pronunciado hasta ahora.

(*) Según el sitio Middle East Spectator, al cierre de esta nota (10:40 AM, 8 de abril), el Jefe del Comité Parlamentario Iraní para la Seguridad Nacional y la Política Exterior ha declarado: «Luego de la agresión israelí al Líbano, todos los planes de abrir el estrecho de Ormuz deben cesar inmediatamente, hasta que haya seguridad de que el Líbano está incluido en el cese al fuego. Los hermanos de Hezbollah han luchado con nosotros, dado mártires a la causa, y sufrido ya la suficiente opresión y miseria.
O hay un cese al fuego en todos los frentes, o no habrá cese al fuego en absoluto’.

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