+ El programa iraní de misiles balísticos sigue intacto
+ El uranio enriquecido sigue en poder de Irán y su programa
nuclear en curso
+ El gobierno y la institucionalidad de la República Islámica
siguen en el poder
+ El Ayatollah Jamenei fue reemplazado por otro Ayatollah, su hijo
+ Irán ha demostrado que tiene control absoluto sobre el estrecho
de Ormuz
+ Israel ha estado siendo golpeado por los lanzamientos de Irán
durante un mes, y está al límite de su arsenal de interceptores,
el cual no puede ser reemplazado con rapidez.
8 de abril de 2026
extramurosrevista.com
SALVADOR GÓMEZ / – Es en estas condiciones arriba detalladas, que
Trump ha declarado «objetivos cumplidos», y ha dicho que «el plan de
Irán de 10 puntos (todos los puntos de máxima que Irán pretende) es
«una buena base para negociar».
Sobre la base de esta lógica, aparentemente incoherente, es que Irán
y los Estados Unidos han acordado anoche, martes 7 de abril, un cese
al fuego de dos semanas, en el que estaría incluido Israel (*). Irán
acordó reabrir el estrecho de Ormuz durante esas dos semanas, y ha
quedado establecido que cobrará peajes (en yuans), confirmando que
de hecho sigue controlando la citada vía marítima. Estados Unidos ha
acordado comenzar negociaciones en Islamabad el viernes, sobre la
base del citado plan de 10 puntos de Irán. La aceptación del plan de
10 puntos de Irán, que incluye el levantamiento de todas las
sanciones, la garantía de no más agresiones contra Irán, la
aceptación de que Irán pueda enriquecer uranio con fines nucleares,
el control formal del estrecho de Ormuz por parte de Irán de aquí en
más, y otras condiciones de máxima por el estilo es, ha declarado
oficialmente Irán, una precondición para que se cumpla el cese al
fuego. Si Estados Unidos no acepta los diez puntos de Irán, lo cual
es 99% probable, simplemente la guerra continuará en dos semanas -o
antes, si se rompe el cese al fuego unilateralmente. La opción
nuclear está cada vez más abiertamente sobre la mesa. La otra opción
es que Estados Unidos se retire del conflicto creando cualquier
discurso y pantalla mediática adecuada. Esto dejaría a Israel solo
ante la decisión de asumirlo por sí mismo, o también terminar con su
agresión a Irán y su invasión del sur del Líbano.
Al tiempo que Estados Unidos termina de tomar conciencia de que ha
agotado sus medios a través de armas convencionales para conseguir
sus objetivos en el conflicto, los fake news media norteamericanos
-es decir, FOX o sus pares- insertan el concepto de emplear armas
nucleares y «borrar de la faz de la tierra a una civilización
primitiva que pertenece al siglo VII» (Mark Levin, el domingo de
Pascua, en su show en FOX, horario central).
Acompañado de ese tipo de mensajes -y uno similar de Trump en Truth
Social por la mañana del martes 7-, el gobierno norteamericano ha
extendido una vez más el «plazo irrevocable». Y al mismo tiempo,
Pete Hegseth, Secretario de Guerra, ha cantado victoria en una
conferencia de prensa esta mañana. Pero quien haya seguido nuestros
análisis sabe que la lógica de esta guerra, lamentablemente, lleva a
una escalada, salvo que intervengan factores nuevos. No es probable
que nada sustancial, dentro de los factores objetivos que han
llevado a Israel y Estados Unidos a iniciar este conflicto, cambie
en dos semanas. Salvo que Estados Unidos entienda que no tiene nada
para ganar, que simplemente ha resultado derrotado, y elija la
solución sensata: hacer algún acuerdo de cualquier tipo para salvar
un poco el honor, y declarar culminado el conflicto.
Pero si eso pasa, ¿qué haría Israel? Quizá lo más probable es que
intente reagruparse luego de la cantidad de misiles y drones iraníes
que lo vienen golpeando, y en la próxima ir por todo, esta vez con
la opción nuclear mucho más cercana. Pero ese tiempo de
reagrupamiento puede servir a Irán para terminar su proyectos de
conseguir armamento nuclear -si es que aun no lo tiene-, con el
apoyo de Corea del Norte.
Por tanto, un cese al fuego que no signifique la derrota definitiva
de una de las dos partes, solo es una prolongación de la lógica
presente.
Y es más: en la «niebla de la guerra» es difícil aun esta mañana
saber si realmente Irán ha declarado que negociará algo.
Al comienzo del conflicto, establecimos aquí el punto fundamental: a
Irán, para ganarlo, le basta resistir, porque la apuesta central de
los atacantes en aquel momento era forzar un cambio de régimen a
través de asesinatos selectivos de los líderes, y bombardeos masivos
que creasen caos y las condiciones para un motín militar.
Fue un fracaso. Esa estrategia, que nunca funcionó si no hay tropas
en el terreno que tomen el poder, no funcionó tampoco esta vez.
En cambio, Irán comenzó a regular el lanzamiento de miles de drones
y misiles, con el fin de desgastar la defensa antiaérea de Israel.
Atacó al mismo tiempo los radares de alerta temprana de los sistemas
de intercepción desplegados por los norteamericanos en la región
para proteger a Israel. Y cerró el estrecho de Ormuz de inmediato.
Hoy, un mes largo después de ese comienzo, los iraníes retienen el
control del estrecho de Ormuz, y anunciaron que permitirán -durante
este período de anunciadas conversaciones, cuyo carácter y alcance
se ignora aun- el pasaje de buques petroleros.
Estados Unidos ha fracasado en su objetivo de «regime change». En
cambio, hemos visto miles y miles de iraníes yendo en manifestación
a los lugares que se anuncia serán bombardeados, para actuar como
escudos humanos o martirizarse en defensa de su patria y gobierno.
Es algo que la conciencia creada por los medios occidentales no
entiende, y algunos de ellos han intentado vender como que los
iraníes fueron obligados. Basta ver un video de 10 segundos para
entender lo contrario. Irán ha demostrado que su carta fundamental,
y absolutamente real, es que si atacan su infraestructura civil,
hará lo mismo con los Emiratos, Qatar, Bahrein, Kuwait y Arabia
Saudita, eliminando esos países y liquidando por una década un
porcentaje muy apreciable de la energía y los fertilizantes que el
mundo usa.
En qué consiste la racionalidad tras esta nueva extensión de plazo
Israel está en las últimas en materia de defensa antiaérea. Estados
Unidos ha finalmente integrado que no tiene opciones para derrotar a
Irán meramente vía bombardeos aéreos; pero tampoco tiene la opción
de invadir el país por tierra; y tampoco es posible «abrir» a la
fuerza el estrecho de Ormuz. A Irán le basta minarlo para que sea
innavegable.
Ante eso, lamentablemente, y como lo hemos anunciado desde el
principio, la única opción que le queda a los agresores son dos
pasos. Uno es lanzar una larga campaña de destrucción de la
infraestructura civil de Irán -puentes, centrales eléctricas,
plantas desalinizadoras, etc.- para crear una situación que haga
imposible la vida y la civilización en Irán. Pero, si su
infraestructura es atacada, Irán ha anunciado que responderá del
mismo modo sobre las naciones vecinas aliadas de Estados Unidos, lo
que haría potencialmente desaparecer la vida inteligente en toda la
región del Golfo Pérsico. El otro, último escalón, es usar bombas
nucleares para conseguir lo mismo en menos tiempo, y a menor costo.
Sigue pendiente la cuestión, imposible de resolver, de cuánto de las
acciones de Trump responden a un control de Israel sobre su persona,
cuánto a ideas propias -en cuyo caso, debe ser internado cuanto
antes en un hospital psiquiátrico-, y cuánto a un complejo plan
teatral que culmina dejando a Israel solo y desprotegido, lo que
sería el golpe final a todos los proyectos globalistas en el mundo,
y un pasaje directo al multipolarismo. Es difícil descartar del todo
esta posibilidad, considerando que Trump, en este curso de acción
que está siguiendo, está cumpliéndole el plan a sus archienemigos
globalistas y del deep state paso a paso.
Sea como sea, y desgraciadamente como ya hemos visto por los
anuncios y la introducción del tema al público en los canales
masivos norteamericanos, es la segunda de las opciones antes
descritas la que sectores de la dirección actual de Estados Unidos
está considerando con seriedad. Todo esto responde a una cuestión de
eficacia: la primera opción llevaría muchos meses. La segunda se
puede llevar a cabo en una noche.
No se sabe si Irán tiene bombas nucleares. Se ha informado que ha
recibido de Corea del Norte un importante número de misiles capaces
de cargar ojivas nucleares.
Los demás actores con capacidad nuclear no se han pronunciado hasta
ahora.
(*) Según el sitio Middle East Spectator, al cierre
de esta nota (10:40 AM, 8 de abril), el Jefe del Comité
Parlamentario Iraní para la Seguridad Nacional y la Política
Exterior ha declarado: «Luego de la agresión israelí al Líbano,
todos los planes de abrir el estrecho de Ormuz deben cesar
inmediatamente, hasta que haya seguridad de que el Líbano está
incluido en el cese al fuego. Los hermanos de Hezbollah han
luchado con nosotros, dado mártires a la causa, y sufrido ya la
suficiente opresión y miseria.
O hay un cese al fuego en todos los frentes, o no habrá cese al
fuego en absoluto’.
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