10.7.13

JP Morgan Chase y Evercore Partners, ¿detrás de la privatización encubierta de Pemex?

Alfredo Jalife-Rahme

Perturba el injerencismo de influyentes think tanks de Estados Unidos como CSIS y Centro Woodrow Wilson (WWC; ver Bajo la Lupa, 7/7/13) para presionar teológicamente la privatización de los hidrocarburos, donde usan las siglas entreguistas de entelequias seudomexicanas como ITAM, CIDAC, Imco y Marcos Asociados, a quienes les conceden un valor político que no tienen para implementar una de las transcendentales decisiones de la historia de México.

Días después del paradigmático 11-S fue publicado el documento histórico Nuevos horizontes (http://csis.org/files/media/csis/pubs/newhorizons%5B1%5D.pdf), con sus Recomendaciones para los encargados de formular política, bajo la autoría del Consejo Binacional de EU-México (con varias firmas incondicionales mexicanas) bajo la égida del influyente Centro de Estudios Estrategicos e Internacionales (CSIS, con sede en Washington) y de la Universidad de Austin, y del lado mexicano: ITAM y una quimera bizarra, Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC), que dirige el cordobista-zedillista Luis Rubio Friedberg, muy solicitado por el WWC.

No fueron consultados universidades (UNAM, UAM, etcétera) e institutos de mayor prestigio y capacidad que el ITAM, quienes reflejan mejor la pluralidad y la diversidad de la sociedad mexicana.

Pese a que no me convencen los parámetros del ranking de universidades de Latinoamérica, la UNAM (lugar 6) y el IPN (lugar 16) superan por mucho al ITAM (lugar 31), a quien prácticamente empatan con la UAM (lugar 33, muy devaluado).

Ahora WWC (ver Bajo la Lupa, 7/7/13) ha tomado el relevo del CSIS, pero permanece fijo en todas las entregas el ITAM, cuyo presidente del consejo de gobierno es Alberto Bailleres González, tercer hombre más rico de México y selecto miembro del consejo internacional de JP Morgan Chase, principal megabanco del mundo.

La participación aparentemente inocua cuan insólita del ITAM en la privatización de los hidrocarburos de México pudiera tener que ver con sus vínculos con Alberto Bailleres y con Pedro Aspe, fracasado ex secretario de Hacienda con Salinas.

No excavaré en la polémica tesis en el MIT Respuesta fiscal a los choques petroleros, de Luis Videgaray Caso, egresado del ITAM, que fue supervisada por el latinófobo Rudiger Dornbusch, quien fue coautor de varios libros con Pedro Aspe, muy cercano a Bailleres.

Se devela la suprema conectividad e ingeniería financierista de donde provendrán los grandes capitales anglosajones para la explotación de las aguas profundas/transfronteras/ shale gas, que requieren colosales cantidades de dinero dado el volumen pantagruélico de las reservas.

Es probable que el megabanco JP Morgan Chase, el banco favorito de Obama y cuyo director fue Alan Greenspan, sea el que propulse el financiamiento en las aguas profundas de la reforma Peña/Videgaray/Aspe, por lo que resulta conveniente conocer sus alcances geopolíticos que desnuda Andrew Gavin Marshall, director de la división de geopolítica del Instituto Hampton (http://www.occupy.com/article/global-power-project-part-4-banking-influence-jpmorgan-chase ).

Andrew Gavin Marshall comenta que JP Morgan Chase es el mayor banco del mundo, con activos por 4 billones de dólares (trillones en anglosajón) y cuyo polémico mandamás Jamie Dimon ha enfrentado una serie de escándalos por su contabilidad creativa y sus esquemas manipulativos.

Según The New York Times (16/3/13), JP Morgan Chase, el mayor tratante de derivados del mundo, es demasiado grande para regular.

Si en Estados Unidos no lo pueden regular, ¿quién del gobierno de Peña lo podrá hacer?

Andrew Gavin Marshall constata que JP Morgan Chase es el banco mejor conectado del mundo, cuyos poder e influencia rebasan los asuntos financieros como una superlativa fuerza política en el mundo.

Marshall examina la anatomía del influyente organigrama de JP Morgan Chase de 55 personajes, de los cuales 13 tienen vínculos con el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), el que, por cierto, coedita su pésima publicación en español con el ITAM.

Le sigue la polémica Comisión Trilateral, con cinco miembros. Por cierto, Enrique Krauze Kleinbort, director de Letras Libres y consejero de Televisa, forma parte de la Comisión Trilateral (http://www.trilateral.org/download/file/NA_list_10-11(2).pdf).

Cuenta también con miembros prominentes: el CSIS, el Consejo Nacional del Petróleo, ExxonMobil y Chevron.

Preside el consejo internacional de JP Morgan Chase Jacob A. Frenkel –anterior gobernador del banco central de Israel–, junto a Bailleres, Carla Hills (la maga del TLCAN) y Kissinger.

En 2006, el prominente banquero de inversiones estadunidense, ex secretario adjunto del Tesoro y Chicago boy Roger Altman, hoy director de Evercore Partners, compró la empresa Protego del itamita Pedro Aspe, quien fue integrado a sus operaciones.

La publicidad de Evercore Partners alardea de que es el banco de inversiones independiente (sic) más activo en Estados Unidos.

El prominente banquero Roger Altman fue obligado a renunciar por sus malos manejos contables como socio de Lehman Brothers, cuya quiebra desató la crisis de 2008. ¿Se puede confiar en alguien así?

Miembro del comité de dirección del esotérico Grupo Bildeberg, Roger Altman supervisó la quiebra de Chrysler y GM, fue asesor de John Kerry y Hillary Clinton y forma parte del polémico Grupo Blackstone, implicado en el fantasmagórico cobro doble de los seguros del WTC el 11-S (ver Bajo la Lupa, 26/9/04, 3/10/04 y 22/12/04).

¿Gestará Roger Altman un 11-S financiero para cobrar doble en las aguas profundas y el shale gas del México neoliberal itamita?

En sincronía, el sector privado mexicano impone su agenda para la inversión extranjera ( El Financiero, 19/6/13): “permitir al sector privado la inversión en refinación, tanto en forma directa como en alianza con Pemex; mayor participación en comercialización, transporte, distribución y almacenamiento de productos refinados y petroquímicos; reformar los artícu­los 27 y 28 constitucionales para permitir la participación en la explotación de gas natural, shale gas, yacimientos transfronterizos y no convencionales” (léase: aguas profundas).

Presumen que la aprobación de la reforma traería (sic) recursos adicionales por 50 mil millones de dólares.

Se desprende que el problema radica en conseguir 50 mil millones de dólares, que no es tanto para Pemex.

A mi juicio, la privatización expuesta no aborda seis puntos nodales: 1) Transferencia de tecnología. 2) Medio ambiente: se gratifica a las depredadoras del Golfo de México (BP, Halliburton y Schlumberger). 3) Seguridad nacional: para Estados Unidos los energéticos son la quintaescencia de su seguridad nacional (CSIS dixit). ¿Para México no? 4) ¿Cuál es la geopolítica mexicana de los energéticos/oleoductos? 5) Creación de una banca nacional ex profeso, y 6) Capacidad de financiamiento doméstico y/o mediante joint ventures con megabancos foráneos (los 13 bancos de Wall Street y/o bancos de los BRICS), sin ceder control operativo estratégico.

La próxima vez abordaré los argumentos endebles de los entreguistas de que Pemex y México carecen de dinero.
alfredojalife.com

8.7.13

Snowden y la cloaca cibernética orwelliana

Carlos Fazio
 
 
"Infieles", bomba, ántrax… Es muy posible que al escribir estas palabras haya activado algunas claves del software de Windows, y que, a partir del acuerdo que desde 2007 tiene Microsoft con la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés), algún inquisidor burócrata dedicado al fisgoneo y la recolección de datos en el complejo aparato policial y de espionaje mundial masivo de la administración Obama me haya clasificado como una amenaza para la seguridad de la superpotencia y, como advirtió Edward Snowden, literalmente esté observando cómo formulo mis ideas mientras tecleo esta nota.

Desde el pasado 6 de junio, cuando los diarios The Guardian y The Washington Post develaron que la NSA y otras agencias de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos tienen acceso directo a contenidos de usuarios de redes sociales y programas de los sistemas de Google, Facebook, Apple, Microsoft, Yahoo!, AOL, Skype, YouTube y PalTalk, fue surgiendo un alud de información y filtraciones sobre lo que muchos sabían y la mayoría sospechaba. De lo revelado por Snowden a ambos periódicos, lo novedoso fue el nombre PRISMA del programa ultrasecreto de la Agencia de Seguridad Nacional (especializada en espionaje electrónico y vigilancia de servicios de comunicación, y vinculada al Cibercomando del Pentágono establecido en 2009, que dirige el general Keith Alexander, también jefe de la NSA), su alcance planetario y la fecha de inicio: 2007.

Poco a poco fueron saliendo a la luz pública datos que comprueban la complicidad colusiva entre la Casa Blanca y los poderes Legislativo y Judicial a espaldas de la ciudadanía estadunidense, así como los acuerdos secretos ciberorwellianos entre el gobierno de Barack Obama y su aparato militar y de seguridad con los servidores de los nueve grandes proveedores de Internet, lo que a partir de sofisticados proyectos no identificados ( The New York Times develó que algunas empresas cooperan con los programas de vigilancia del gobierno y accedieron a desarrollar medios técnicos más eficientes para compartir los datos personales de los usuarios extranjeros), permiten al Gran Hermano registrar los nombres, direcciones, fotografías, audios, videos, historial de comunicaciones y archivos completos de mensajes electrónicos de millones de personas en el orbe.

PRISMA es un programa relativamente menor de un esfuerzo mucho más amplio de recopilación de información electrónica, que incluye satélites, submarinos, drones y al avión experimental X-37. La propia NSA fue autorizada por el gobierno de George W. Bush a conectarse de manera furtiva con los cables de fibra óptica que entran y salen de Estados Unidos, y sin autorización de orden judicial alguna viene monitoreando las conversaciones telefónicas privadas de los estadunidenses, sus correos electrónicos, conferencias por video, chats, blogs, páginas de Internet y transacciones bancarias.

En marzo, The Wall Street Journal reportó que el gobierno estaba promoviendo un proyecto de ley que ampliaría el acceso de los servicios de inteligencia a los datos bancarios de los ciudadanos en caso de amenaza a la seguridad nacional. Según un documento del Departamento del Tesoro, la Red de Combate al Crimen Financiero (Fincen, en inglés), podría obligar a las compañías a informar sobre clientes sospechosos de lavado de dinero.

En abril pasado, el juez Roger Vinson, del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, exigió a la compañía telefónica Verizon entregar a la NSA datos diarios de los registros de llamadas entre Estados Unidos y el exterior, incluyendo conexiones locales de millones de personas, sin tener en cuenta si han cometido algún delito. Decenas de reporteros y editores de la agencia noticiosa Associated Press (Ap) y la cadena FoxNews fueron espiados, en flagrante violación a la libertad crítica de la prensa protegida por la Constitución.

Se supo que además de Verizon, la Agencia de Seguridad Nacional tiene acceso a los registros de llamadas de las otras dos mayores compañías telefónicas de Estados Unidos, AT&T y Sprint. Según The Wall Street Journal, AT&T cuenta con 103.7 millones de usuarios de móvil y 31.2 millones de clientes con líneas fijas; Verizon tiene 98.9 millones de clientes de móvil y 22.2 de fijo y Sprint 55 millones de clientes en total. El rotativo consignó además que la NSA ha establecido relaciones similares con compañías proveedoras de tarjetas de crédito.

La actual maquinaria proto-orwelliana de vigilancia neototalitaria global tiene su génesis en la Agencia de Proyectos de Investigaciones Avanzadas de Defensa (DARPA), progenitora de Internet, y a partir del abuso criminal de la tecnología, viene a configurar lo que John Pilger describe como una forma moderna de fascismo.

Todo lo anterior se suma a los nexos que la NSA, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Oficina Federal de Investigación (FBI) tienen con firmas israelíes ligadas al Mossad, como Verint y Narus (hoy subsidiaria de Boeing), y del complejo tecnoindustrial cibernético de Virginia –Blackwater digital, lo bautizó el ex director de la NSA, Michael Hayden− como Booz Allen Hamilton, la empresa para la que trabajó Snowden, hoy controlada por el Grupo Carlyle, y viene a configurar el panóptico anticipado por Jeremy Bentham en el siglo XVIII y descrito por Foucault en Vigilar y castigar (1975).

La militarización del ciberespacio por el Pentágono alude a un campo en disputa donde actúan las élites mercantilistas, políticas y militares mundiales, pero donde también están presentes redes y proyectos que resisten al capitalismo y proponen proyectos liberadores, y varios gobiernos agrupados en Unasur, como los de Evo Morales, Rafael Correa y Nicolás Maduro. México no escapa a esa lógica. Sólo que Enrique Peña milita en las filas de los mandatarios dependientes y serviles de Washington, amén de que estaría aplicando aquí el software spyware contra periodistas y activistas.

7.7.13

¿Violenta entrega de aguas profundas y shale gas de Pemex a trasnacionales anglosajonas?

Alfredo Jalife-Rahme

Se han despejado los tres sitios estratégicos de la privatización encubierta de los energéticos de Pemex que Peña anhela entregar a las trasnacionales anglosajonas (ver Bajo la Lupa, 30/6/13 y 3/7/13):

1) Aguas profundas: en vísperas de la previa reforma energética, Calderón y dos miembros de su gabinete, Georgina Kessel (profesora del ITAM) y el cabildero de las trasnacionales texanas Jesús Reyes-Heroles Gónzalez Garza –vinculado al Grupo Tuxpan del cordobista-zedillista Roberto Hernández Ramírez: epítome de Banamex/Citigroup/Televisa con tratativas financieras sulfurosas– manejaron en conjunto que su tesoro oscilaba entre 50 mil y 100 mil millones de barriles (MB).

A 100 dólares el barril arroja una cifra mirífica de entre 5 billones (trillones en anglosajón) y 10 billones de dólares: entre tres y cinco veces el PIB nominal de México, susceptible de ser financiado y apalancado ( leveraged) mediante los derivados financieros de los megabancos de inversiones de que carece México debido al desmantelamiento deliberado de su banca nacional por Zedillo y Fox.

Este es el supremo negociazo que buscan Wall Street y la City, interconectados bidireccionalmente con las petroleras de las que forman parte de sus consejos de administración (véase mi libro: Los cinco precios del petróleo, Editorial Cadmo & Europa, Buenos Aires, 2006), para intentar salvarse de su insolvencia financiera.

La entrega subrepticia de Peña se brinca olímpicamente el daño ecológico en el Golfo de México por las trasnacionales anglosajonas, como sucede con el caso de BP, que se niega a resarcir los daños causados a México que le entabló juicio por su catástrofe ambiental.

2) Transfronteras: por motivos de seguridad nacional (de Estados Unidos, no del México neoliberal itamita) y del clásico popoteo, se trata de una zona exclusiva del binomio de petroleras/ megabancos anglosajones.

3) Shale gas (gas esquisto): México cuenta con la tercera reserva global (detrás de China y Argentina; ver Bajo la Lupa, 29/4/12). Sólo Estados Unidos cuenta con la tecnología del vilipendiado fracking (fracturación hidráulica).

A Peña y a su entreguista equipo financierista no les remuerde la conciencia ambiental y se disponen a entregar todo el gas esquisto a las trasnacionales de Estados Unidos para sostener su polémica burbuja financierista, que ha reducido artificialmente el precio del gas mundial, lo cual subsidia su consumo energético.

Expuestos los tres sitios estratégicos que serán explotados por el inextricable binomio petroleras/megabancos anglosajones, se ha desatado una avasallante campaña propagandística para convencer sobre las bondades de su privatización encubierta, en la que participan publicaciones de todo género y convenientes think tanks.

La publicación Oil and Gas Journal (24/6/13), portavoz oficioso de las trasnacionales anglosajonas, transmite el mensaje de los expertos (sic) del muy influyente Woodrow Wilson Center (WWC), con sede en Washington, que ha tomado alarmante y unilateralmente un papel protagónico –en colusión con el ITAM: templo de la teología neoliberal local– para sentar las bases ideológicas de la privatización subrepticia de la mayor parte de las reservas de los hidrocarburos de México, específicamente en aguas profundas/transfronteras/ shale gas: las reformas energéticas de México tendrán que ser audaces (¡supersic!), si espera tener una participación significativa (sic) en el petróleo de América del Norte. ¿Cuál es el límite de la audacia neoliberal?

Perturba la definición geográfica de América del Norte, que incluye a Canadá y a México como partes de la esfera geopolítica de influencia de Estados Unidos.

Uno de los tres expertos citados es Ernesto Marcos Giacoman –ex director de Nacional Financiera, miembro del WWC y consultor interesado con su empresa Marcos y Asociados–, quien conjeturó que: Si no hacemos reformas más serias (sic), más compañías mexicanas (sic) comenzarán a construir planes en Estados Unidos ya que los precios del gas natural son más bajos, y México va a perder su ventaja competitiva. ¡Aburrida jerigonza neoliberal!

Marcos se ha de referir en forma amañada al gas natural –en manos de las gaseras españolas gracias al entreguismo de la dupla panista Fox/Calderón, en connivencia con Repsol–, porque sobre el shale gas ninguna empresa ibérica ni mexicana ni mundial posee el monopolio tecnológico del polémico fracking estadunidense (ver http://www.hbo.com/documentaries/ gasland/index.html).

El cacofónico tsunami propagandístico del WWC se generó cuatro días después de la promesa de la entrega por Peña de la mayoría de las reservas de los hidrocarburos de México a las trasnacionales anglosajonas, específicamente a ExxonMobil y a Shell.

WWC exulta que la reforma energética de Peña alterará radicalmente (¡supersic!) el marco legal (sic) para la producción del petróleo en México, quizá (sic) incluyendo cambios a la Constitución (http://www.wilsoncenter.org/event /energy-reform-mexico).

Duncan Wood, director del Instituto México (sic) del WWC y anterior profesor de relaciones internacionales del ITAM, parece mas bien uno de los portavoces oficiosos del binomio de las petroleras/megabancos anglosajones.

Pero nada se compara con la tóxica temeridad de entonaciones cavernícolas de Juan Pardinas Carpizo, el tercer experto (sic) propulsado balísticamente por el WWC, quien funge como director del Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco) y exige una reforma energética revolucionaria (¡supersic!) por el gobierno, que no se debe inhibir pese a las previstas protestas en la calle, incluso, a costa de romper el Pacto por México y de generar un conflicto (sic) político ( Insurgente Press, 3/7/13). ¡Uf!

El hiperviolento Juan Pardinas Carpizo augura que el proceso no va a ser fácil y habrá conflicto (¡supersic!) político. El gobierno tiene que abrazar (sic) el conflicto (sic) porque no puedes cambiar (sic) realmente un país como México sin un cierto grado de conflicto (sic) político. ¿Quién gradúa la obsesión por el conflicto político de Juan Pardinas Carpizo?

Al conflictivo Juan Pardinas Carpizo no lo detiene nada y hasta alienta la represión. Interpreta subjetivamente El arte de la guerra de Sun Tzu cuando, a su juicio, una de las grandes ventajas (sic) del gobierno mexicano es que ya sabe cómo reaccionarán los sindicatos y la izquierda, por lo que puedes llevar lejos (¡supersic!) tus ambiciones (sic) para imponer una reforma radical. ¿Qué tan lejos?

Pardinas Carpizo soslaya la mediocridad de su representatividad cuando el “México neoliberal itamita” ocupa el patético lugar 53 en el ranking mundial, según el Reporte Global de Competitividad, del Foro Económico Mundial de Davos.

A Juan Pardinas Carpizo, cañón suelto del WWC que favorece un exagerado impuesto a la gasolina, no le importa nada al conminar sin sindéresis a que el gobierno debe actuar con contundencia (¡supersic!), por encima de los intereses o de conflictos (sic) con la izquierda y los sindicatos.

¿Quiere sangre Juan Pardinas Carpizo, avalado por el WWC?

¿Dónde quedan prudencia, diálogo y democracia, cuando el planeta se está incendiado desde Turquía, pasando por Brasil, hasta Egipto?

3.7.13

Entrega de aguas profundas/shale gas a la anglosfera; "ANP" e irrelevancia de Pemex

Alfredo Jalife-Rahme
Las interpretaciones tanto de Juan Montes (JM), de The Wall Street Journal ( WSJ, 18/6/13) –quien curiosamente maneja dos versiones, una en inglés y otra muy amputada en español–, como de Bloomberg, (18/6/13) se concilian con los asertos de Peña al Financial Times (ver Bajo la Lupa, 30/6/13): ambos son más explícitos en cuanto se refiere a los alcances del control de las aguas profundas del Golfo de México y el shale gas por las trasnacionales extranjeras (léase: anglosajonas).

Según JM/ WSJ, la propuesta del Pacto por México modifica varios artículos de la Constitución y las negociaciones formales se iniciarán después de las elecciones del 7 de julio.

El plan prevé la apertura (sic) a la exploración (sic) y producción (sic) de aguas profundas (sic), donde se cree que está mas de la mitad (¡extrasupersic!) de los posibles recursos petroleros y en gas esquisto. But of course!

La jugada maestra está en las aguas profundas y en el shale gas, mientras le dejan a Pemex –con su sindicato pantagruélico, su abultada carga de fondos de pensiones y su desmantelamiento tecnológico– el cascarón del petróleo/gas natural que todavía queda en las sobrexplotadas tierra firme/aguas someras que han disminuido su producción, pero que han elevado exorbitantemente su precio (esto lo oculta tramposamente JM/ WSJ).

Paradojas de la geopolítica y la geología: hoy Pemex gana mucho más produciendo menos.

A mi juicio, se fractura la exploración y la producción de los energéticos: aguas profundas/transfronterizos/ shale gas para las trasnacionales anglosajonas, mientras el restante –desarmado, a la baja y sin futuro– para Pemex, en alianza fagocitaria con las empresas privadas locales. Pemex se moriría de inanición a fuego lento.

Muy condescendiente con lo ajeno, JM/ WSJ sentencia que el petróleo de fácil acceso (con menor costo de producción) en tierra firme/aguas someras seguirá en dominio exclusivo de Pemex. ¡Gracias!

Juan Montes cita a un clandestino alto funcionario de Sener: Queremos una reforma profunda (sic) que otorgue certeza jurídica (sic) a las compañías, no otro parche más. Queremos dejar absolutamente (sic) claro en la Constitución bajo qué condiciones pueden participar las trasnacionales extranjeras.

Viene la amenaza obscena de JM/ WSJ: La reforma podría ser la última (sic) oportunidad para México de atraer miles de millones de dólares necesarios para desarrollar las reservas de aguas profundas (¡supersic!) y para evitar convertirse en un importador neto de crudo (algo que Pemex advierte que podría ocurrir en 2020). ¡Qué exageración!

A mi juicio, tal privatización significa el control de las mayores reservas de hidrocarburos por las trasnacionales anglosajonas, relegando a Pemex a la irrelevancia.

Pemex ha contratado empresas privadas extranjeras como Schlumberger (donde es accionista privilegiado un anterior director de Pemex) y Halliburton (vinculada a Dick Cheney) para la perforación de pozos a cambio de comisiones fijas. Traducción: ambas trasnacionales se han posicionado ( reforma Calderón de 2008) para lanzarse ya a las codiciadas aguas profundas.

El plan maestro, según JM/ WSJ: concesión de contratos de 25 años para las áreas designadas; permitir a empresas privadas (sic) apartar (sic) las reservas de petróleo, lo que les da acceso más fácil a la financiación (¡extrasupersic!); y creación de la agencia nacional del petróleo (ANP) –fondo soberano de riqueza (FSR)– para administrar los ingresos petroleros de México.

Se infiere que los FSR de la ANP se acomodarían unidireccionalmente en las plazas financieras de la anglosfera mediante su bidireccionalidad extractiva multiplicada: ¡negocio redondo!

Comenta JM/ WSJ que la ANP tendría que pagar costos (sic) de producción (sic) en caso del petróleo y el gas producidos privadamente (¡supersic!) por las trasnacionales y el beneficio sería compartido (sic) entre el Estado y las trasnacionales. ¡Qué cómodos!
Cita a un iluso alto funcionario clandestino, quien conjetura que el beneficio sería de alrededor (¡supersic!) de 70 por ciento para el gobierno. ¡Cómo no!

Se desprende, de lo asentado por JM/ WSJ, que existen dos tipos de privatizaciones con sus respectivas privaciones: una versión en inglés, para los inversionistas anglosajones, y otra en español, para el despreciable público doméstico. De nuevo emerge el deliberado doble discurso esquizofrénico.

Lo que no queda claro del Financial Times y del Wall Street Journal lo elucida generosamente Bloomberg, que chantajea subliminalmente con la devaluación del peso y la fuga de capitales: Peña contempla acabar monopolio de 75 años de Pemex del crudo, que sólo desarrollaría algunos (¡supersic!) campos y/o pozos mientras los otros (sic) son explotados por trasnacionales foráneas (¡supersic!).

Se delinean así dos Méxicos energéticos: uno nacional en decadencia para Pemex, a quien se dejaría morir a fuego lento con su chatarra, mientras es capturado paulatinamente por las empresas privadas locales, y otro trasnacional, en auge, en las aguas profundas/transfronteras/ shale gas para la anglosfera, que se llevaría las joyas de la corona.

Bloomberg exulta el regreso de las trasnacionales anglosajonas despedidas hace 75 años y destaca una controvertida frase de Peña: Es obvio (¡supersic!) que Pemex no tiene la capacidad financiera (¡supersic!) para estar en cada uno de los frentes (sic) para la generación de energía.

Pues ni tan obvio, porque ulteriormente demostraré que si algo le sobra a Pemex y a México –visto como un todo holístico, válgase la tautología– es dinero (ver video).

Muy obsequioso de lo ajeno, Peña considera que el “ shale gas es una de las áreas para las empresas privadas (¡supersic!), pero no es la única”. Obvio que no es la única entrega: le faltó agregar aguas profundas/transfronteras.

A propósito, el ex embajador de Estados Unidos en México James Jones compara la sensibilidad (sic) política de Peña con Salinas. Sin comentarios.

Bloomberg concluye con una pregunta de Duncan Wood, socio prominente del CSIS y uno de los artífices de la privatización en la versión en idioma inglés para la anglosfera: Si se muere el Pacto por México, ¿entonces cuál es el plan?

¿Existe un plan B para la anglosfera que sólo impone su plan A?

Duncan Wood es el director del Instituto México (sic) del Woodrow Wilson International Center, con sede en Washington, y ha sido profesor numerario de relaciones internacionales del ITAM, cuyo papel entreguista vuelve a surgir a la palestra después de su firma con el CSIS del documento entreguista Nuevos horizontes de 2001.

La ignominiosa conexión ITAM/Woodrow Wilson queda sellada en otro nuevo documento más imperativo, que merece un escrutinio riguroso: Un nuevo comienzo para el petróleo mexicano: principios y recomendaciones para una reforma a favor del interés nacional (¡supersic!).

Se deduce en su exégesis que el interés nacional (sic) que prima es el de la anglosfera, no el de México: desmantelado tecnológicamente y castrado financieramente.

AlfredoJalife.com

30.6.13

Feudalización de los energéticos de México: hermenéutica de una privatización encubierta

Alfredo Jalife-Rahme
Cualquier debate civilizado sobre el destino de los energéticos en México debe compartir un común léxico universal.

El caos deliberado del lenguaje forma parte de la confusión conceptual que favorece la privatización encubierta en beneficio de las trasnacionales anglosajonas.

Los dinosaurios de México, su sector político más atrasado que anhela la privatización encubierta, ignoran la semántica del término moderno que usan en forma desregulada y cuyo significado real es: Que ha sucedido recientemente (Real Academia Española: RAE) y Que pertenece a los tiempos presentes y recientes ( The Oxford University Diccionary).

¿Qué ha sucedido recientemente? Pues que las tendencias de la corriente histórica en la década de 2000 es la restatización/renacionalización; no la privatización, según Carola Hoyos, del mismo The Financial Times (12/3/07).

Así que la privatización encubierta del Pacto por México es antimoderna y retrocede a México a etapas porfirianas con las sucesoras de las mismas trasnacionales liquidadas y, peor, a la feudalización medieval del control financierista por las empresas anglosajonas tanto en las aguas profundas del Golfo de México y en las transfronteras como en la explotación telúrica del gas esquisto ( shale gas); ver Bajo la Lupa, 19 y 26/12/12;10 y 13/2/13; 17/3/13 y 10/4/13).

La doble derrota militar de EU, la otrora superpotencia unipolar, en Afganistán e Irak trastocó la geopolítica energética: hoy las nuevas siete hermanas petroleras/gaseras son estatales y han desbancado a las añejas siete hermanas anglosajonas.

La máxima joya geoestratégica del planeta, los hidrocarburos, no se mueven en reductos cerrados: forman parte sustancial e intrínseca del incipiente nuevo orden multipolar que gestó el advenimiento de las nuevas siete hermanas estatales: Aramco (Arabia Saudita), Gazprom (Rusia), NIOC (Irán), Pdvsa (Venezuela), Petrobras (Brasil), CNPC (China) y Petronas (Malasia), sin contar las relevantes estatales INOC (Irak) e Indian Oil, además de Statoil (67 por ciento propiedad de gobierno noruego).

Hoy los hidrocarburos no son lo mismo que en la etapa geopolítica bipolar ni la etapa unipolar cuando dominaron las añejas siete hermanas anglosajonas.

Carola Hoyos compara petróleo, gas y finanzas de las nuevas siete hermanas estatales con las añejas siete hermanas trasnacionales anglosajonas (condensadas en dos estadunidenses Exxon Mobil y Chevron, y dos británicas BP y Shell, ésta con participación holandesa).

Hasta 2005, cuya tendencia se ha acentuado considerablemente ocho años más tarde, tanto las reservas como la producción del petróleo y el gas las controlan apabullantemente las siete nuevas hermanas estatales en detrimento del grave decaimiento de las añejas siete anglosajonas.

Como es de esperarse, las finanzas siguen siendo el reino de las trasnacionales anglosajonas debido a su control de los megabancos de inversiones (que forman parte de su consejo de administración en forma bidireccional) como de la alquimia del mercado de los derivados financieros en las dos mayores plazas financieras del planeta: Wall Street y la City.

Las trasnacionales anglosajonas aplastan literalmente a las nuevas siete hermanas estatales gracias a su alquimia financierista debido a dos factores nodales: 1) el orden financierista global de la dupla anglosajona EU/Gran Bretaña (GB) y su paraguas nuclear, y 2) el dominio artificial de los megabancos anglosajones mediante la desregulada globalización y sus ominosos derivados financieros: armas financieras de destrucción masiva (Warren Buffett dixit).

Se recomiendan dos libros para elucidar los alcances de la geopolítica del petróleo, la mayor joya geoestratégica del planeta: Las siete hermanas: las magnas trasnacionales del petróleo y el mundo que configuraron (Ed. Viking Press, Nueva York, 1975), del británico Anthony Sampson, y Un siglo de guerra: la política petrolera anglo-estadunidense y el nuevo orden mundial, del geopolitólogo alemán William Engdahl (ed. Pluto Press, London, 1992).

Fue Peña quien acudió a las oficinas del Financial Times ( FT), y no al revés, con un nutrido séquito de funcionarios encabezados por Videgaray, donde promete la reforma transformacional (¡supersic!) de Pemex ( FT, 17/6/13).

FT, portavoz de la desregulada globalización financierista, informa que Peña se comprometió (sic) con una reforma que transforme Pemex para atraer miles de millones de dólares en inversión extranjera (¡supersic!).

FT expone una serie de frases de Peña: liberalización de Pemex acordada en el Pacto por México; propuesta más detallada (sic) se entregará en dos o tres meses; existen diferentes opciones y será transformativa (sic). Todas adornan la histórica frase clave: la reforma energética incluirá cambios constitucionales (¡supersic!) necesarios para dar certeza jurídica a los inversionistas privados.

Según FT, ExxonMobil y Royal Dutch Shell están dispuestos a invertir (sic), si el Congreso aprueba la propuesta: Liberalizar (sic) Pemex y posiblemente (sic) permitir reparto de ganancias (¡supersic!) con las trasnacionales.

Definición de transformar: hacer cambiar de forma a una cosa (RAE), y según el Oxford Universal Dictionary: cambiar de forma; metamorfosis; cambiar en características y condiciones. Ergo, si entendemos la hermenéutica de Peña y la mayéutica del FT (privatización de las aguas profundas/transfronteras/ shale gas) por las trasnacionales anglosajonas: Pemex será cambiada a otra cosa y sufrirá una metamorfosis en tierra firme, aguas someras y en la profundidad de los mares.

Por lo visto Peña es candil de la calle (privatización en GB y Wall Street) y oscuridad en la casa: caos semántico cuando privatizar no es privatizar, salpicado de desmentidos aberrantes. Peña ostenta un doble discurso esquizofrénico que ha generado inmensas expectativas en la anglósfera, mientras confunde a la opinión pública de su país (http://www.youtube.com/watch?v=AIKFT2H2kcA).

De regreso al hogar, donde sus declaraciones provocaron turbulencias, Peña desmiente la privatización de los energéticos con una acrobacia sofista: ampliar (sic) Pemex no implica que se vaya a privatizar ( La Jornada, 20/6/13).

Hasta hoy Peña no ha desmentido directamente sus asertos al FT que refutó en México.

Más allá de los juicios perentorios y los malabarismos interesados del FT, las declaraciones esotéricas de Peña –que requieren una hermenéutica neurolingüística sui generis– se deben concatenar con la lectura financiera que hacen al día siguiente The Wall Street Journal ( WSJ) y Bloomberg (relevante agencia de noticias financieras de Nueva York).

Según WSJ, Peña quiere permitir a las empresas privadas (sic) compartir los riesgos en el desarrollo de las reservas de energía cada vez más complejas. ¿Cuáles? Obvio: aguas profundas/transfronterizas/ shale gas; justamente donde las trasnacionales anglosajonas detentan la tecnología que carecen las parasitarias y disfuncionales empresas privadas mexicanas.

La próxima vez abordaré la interpretación de la hermenéutica de Peña por WSJ y Bloomberg.
www.alfredojalife.com

21.6.13

La Corte, cómplice de la cleptocracia


MÉXICO, D.F. (apro).- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) participa en la descomposición institucional en México.

Su negativa a transparentar las cuentas y bienes de los diputados federales y, en consecuencia, de todos los funcionarios y representantes del Estado mexicano, exhibe la descomposición de la vida pública y la gran debilidad de su sistema democrático.

En la práctica, deja la puerta abierta para que sigan existiendo los Granier, las Elbas, los Reynoso, los alcaldes que reciben bolsas de dinero, las “confusiones” como las de los senadores del PAN para repartirse 16 millones de pesos –de una bolsa de más de 200 millones–, y una interminable y vergonzosa lista que hacen de la clase política de México una de las más corruptas del mundo. Una verdadera cleptocracia, el gobierno de los que roban.

Por una mayoría de seis votos, el pleno de ministros de la Suprema Corte negó este jueves un amparo promovido por la organización no gubernamental Fundar en contra de la negativa de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de dar a conocer las declaraciones patrimoniales de los diputados federales.

La ASF es un ente de la Cámara de Diputados encargada de la revisión de las cuentas públicas y del desempeño de quienes ejercen los poderes formales del Estado mexicano. Pero de poco ha servido para sancionar la corrupción en el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.

En su revisión anual elabora un informe sobre las anomalías e irregularidades en el ejercicio de los recursos públicos. Hace numerosas observaciones y las da a conocer. Pero después, sin informar cómo ni cuándo, las da por “solevantadas”. En el mejor de los casos, da vista al Ministerio Público y no se vuelve a saber nada. Una cara más de la impunidad.

Ni la ASF ni la SCJN están a la altura de lo que es el equilibrio de poderes y la rendición de cuentas en una verdadera democracia.

El voto mayoritario en el máximo tribunal declaró la validez constitucional del artículo 40 de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos.

Según ese artículo, la Secretaría de la Función Pública –que Peña Nieto propuso convertir en una Comisión Anticorrupción– lleva un registro con las declaraciones patrimoniales de los servidores públicos, referidas a sus ingresos del último año, bienes muebles e inmuebles, inversiones financieras y adeudos. Pero sólo se puede hacer público con el consentimiento del funcionario.

El pleno rechazó el proyecto del ministro José Ramón Cossío, quien consideró que esa disposición viola el artículo Sexto de la Constitución en lo relativo al acceso a la información y a la máxima publicidad. Sólo tuvo el respaldo de Sergio Valls y del ministro presidente Juan Silva Meza. Con matices, los ministros Arturo Zaldívar y Olga Sánchez Cordero favorecieron la apertura.

Más allá de su justificación técnica, los ministros tienen sus propias razones para mantener la opacidad. Desde siempre, se han negado a que se revise su patrimonio. No quieren que se sepa cuánto tienen y cómo lo obtuvieron.

Tan sólo por sus sueldos de iluminados, son millonarios. Por años, algunos de ellos antes han sido litigantes, notarios o académicos. Otros, jueces, administradores judiciales o funcionarios en el Ejecutivo.

No es posible saber si cobran por favores, por impulsar o detener juicios. La opacidad atenta incluso contra ellos, pues caen fácilmente en el chantaje cuando se trata de votaciones importantes.

La Corte abordará de nuevo el tema. Un nuevo ministro hará un nuevo proyecto. Pero no hay un plazo, tampoco razones para que cambie de opinión el bloque formado por los ministros Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Margarita Luna Ramos, Fernando Franco, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Luis María Aguilar y Alberto Pérez Dayán.

En el caso de los diputados, tampoco es posible conocer sus arreglos con las empresas de cabildeo para el destino de ciertas leyes. Tampoco se puede saber quiénes les pagan los viajes u otras cuentas. O, de plano, si algunos tienen arreglos con la delincuencia organizada. Del Senado, lo mismo. Y en los tres niveles de gobierno los millonarios abundan.

La negativa de la Corte también beneficia a las entidades autónomas, incluidas todas esas comisiones creadas en los últimos años, que además de darle más posiciones de poder al presidente de la República, sólo han descentralizado la toma de decisiones y, en consecuencia, de los beneficios que se pueden obtener en el ejercicio del poder.

jcarrasco@proceso.com.mx

18.5.13

Canadá y la nueva visión de los vencidos mexicanos

José Carlos Ruiz Guadalajara
 
En su célebre biografía de Gandhi, Louis Fischer resumió el concepto de libertad que orientó la acción no violenta del Mahatma: para que la Independencia de India fuera posible, era necesaria la transformación interior de los indios y su redención social a través del trabajo constructivo, único camino hacia la verdadera libertad política. Para Gandhi, la idea de que el dominio inglés sobre el Indostán se ejercía sólo por la espada era equivocada; los indios propiciaban su propia dominación y fortalecían con sus enfrentamientos la sujeción británica; la liberación comenzaba por el trabajo interno.

Fischer también hizo referencia a Tagore cuando éste señaló que las cadenas de India estaban hechas por ella misma. Lo planteado por Gandhi y Tagore nos traslada al universal dilema sobre la forma en que los dominados han colaborado con sus dominadores desde la Antigüedad hasta nuestros días. Las explicaciones suelen ser complejas y sorprendentes, como en el caso de la nueva conquista de México por Canadá a través de sus corporaciones especializadas en el saqueo de metales preciosos mediante megaminería a cielo abierto.

En 2007, por ejemplo, cuando el Frente Amplio Opositor a Minera San Xavier llevó sus protestas a Canadá, inversionistas y ciudadanos comunes expresaron lapidariamente que las empresas canadienses no eran responsables de que México fuera un país corrupto. De nada servía la exposición de documentos judiciales que probaban la ilegalidad de la operación de Minera San Xavier y la inexorable destrucción del entorno del Valle de San Luis Potosí. Para el grueso de los canadienses, si la empresa estaba trabajando era porque los mexicanos lo permitíamos. Tan sólo algunos parlamentarios se comprometieron a explorar la posibilidad de aplicar medidas para sancionar los abusos de sus mineras alrededor del mundo. Sin embargo, los canadienses no estaban alejados de la verdad: en buena medida el problema éramos nosotros. En la plaza central de San Luis, por ejemplo, una mujer indignada manifestó su repudio a la lucha contra San Xavier, argumentando que lo mejor era dejarla trabajar para evitar que los indios de Cerro de San Pedro se acercaran a robar en la ciudad. Un campesino afirmó que si los mexicanos no éramos capaces de sacar el oro, lo mejor era que vinieran los extranjeros.

Expresiones como estas fueron los primeros testimonios de una nueva y lamentable visión de los vencidos, donde mexicanos de todos los niveles participaron conscientemente en la pérdida de un pedazo del territorio nacional: desde ex gobernadores impunes hasta pobladores de San Pedro que persiguieron opositores; desde secretarios de Estado y jueces hasta presidentes del país que juraron lealtad al nuevo conquistador. El caso de Minera San Xavier es ya emblemático. Quien lo estudie podrá apreciar las estrategias que actualmente siguen Canadá y sus mineras para convencer a mexicanos de todo tipo de que la rápida e irreversible destrucción de la tierra, de que la desaparición del suelo y sus recursos bióticos, de que la desertificación del país, de que la destrucción de la comunidad y del patrimonio cultural, entre otras, son prácticas de clase mundial, sustentables, responsables e inteligentes.

En el paroxismo del absurdo y ante la violencia que generan con su efímera actividad a cielo abierto, las mineras canadienses invierten millones de dólares para autolegitimarse mediante la Responsabilidad Social Corporativa, una exitosa simulación perfectamente calculada. Con ella las mineras pretenden enarbolar la causa social, patrocinando organizaciones antimineras, donando generosas cantidades a universidades y centros de investigación, patrocinando festivales, ejerciendo falsa filantropía y un discurso de defensa del medio ambiente, entre otras acciones propagandísticas dirigidas a construir una percepción benigna de los corporativos y la criminalización de sus opositores.

No sólo comunidades se han entregado a la dominación aceptando promesas de mineras a cambio de sus terruños, también instituciones de prestigio mundial como la UNAM y la UAM han participado por diversas vías de dádivas legitimadoras. La falacia es tal, que una empresa como Goldcorp, responsable de daños ambientales en Guatemala y Honduras y culpable de despojo de tierras ejidales en Mazapil, Zacatecas, obtuvo por sexta ocasión la distinción de Empresa Socialmente Responsable por el Centro Mexicano para la Filantropía, dependiente de la iniciativa privada.

La nueva conquista de México por la fiebre del oro disperso no es accidental. Desde 1990 el gobierno de Canadá, el Banco Mundial y miembros de la industria asesoraron a 14 gobiernos neoliberales, incluido el mexicano, para renovar sus leyes y crear las condiciones para imponer el nuevo modelo extractivo. Y si bien la conquista avanza por efecto de mexicanos que se entregan a la dominación, pobladores de diversas regiones no están dispuestos a hacer de sus historias un capítulo más de esta nueva visión de los vencidos. Ahora mismo en Oaxaca surge el Frente Único de Lucha, determinado a expulsar a las mineras para salvar el futuro de sus tierras; lo mismo sucede con el Movimiento Morelense y su decisión de impedir en Xochicalco el irracional proyecto de Esperanza Resources, empresa que presume niveles de excelencia en sustentabilidad y ética corporativa. En palabras del historiador canadiense Daviken Studnicki-Gizbert, a los pueblos, comunidades y ciudadanos de América Latina les queda el poderoso recurso de una lucha seria, donde lo que está en juego es algo de un orden mucho más alto: nada menos que la defensa de sus tierras y la construcción de nuevas soberanías alrededor de ellas. En México la moneda sigue en el aire; veremos de qué están hechas sus nuevas cadenas.

30.4.13

Maestros, prensa y poder punitivo

Carlos Fazio
 
Cual policías del pensamiento único disciplinador y domesticador, la jauría informativista de los medios corporativos privados está desatada. Con fruición desbordada clama por la mano dura y el garrote. Como tantas veces antes, engolados comunicadores, histriónicos campeones de la trivialidad, histéricos del rating, bombardean a la población con estereotipos, eslóganes y clichés maniqueos. Invocan el estado de derecho; la ley y el orden, y piden cárcel contra quienes protestan contra una reforma educativa autoritaria, producto de un acuerdo cupular de la partidocracia, ideado para mantener la violencia estructural, generada desde arriba.

Subsumido en las campañas de intoxicación propagandística, aflora el manido repertorio de odio clasista de quienes sirven a los que mandan. Al cacerolismo mediático y el linchamiento exponencial de maestros normalistas y jóvenes universitarios, se suma la llamada a la violencia represiva del Estado contra los vándalos, las hordas, la turba, los conspiradores enmascarados y el salvajismo del otro, el disidente, el que se resiste a ser amaestrado y no renuncia al pensamiento crítico liberador. Presionan para que reaparezca el rostro colérico diazordacista del muñeco telegénico de Televisa y los poderes fácticos, Enrique Peña, el que mostró con los asesinatos y las violaciones sexuales tumultuarias de Atenco, y la represión-escarmiento inaugural de su mandato, el 1º de diciembre de 2012 en la ciudad de México.

En la coyuntura, los amanuenses del sistema han erigido a maestros y estudiantes disidentes en el nuevo enemigo interno. Un enemigo a destruir, a aniquilar. La vieja educación humanista y con alto contenido social en un país de pobres y analfabetos no corresponde a las nuevas necesidades de la dominación capitalista. Por eso, un objetivo clave de la contrarreforma educativa de Peña es acabar con el papel histórico de los maestros en las luchas sociales.

Encubriendo las causas que generaron el actual conflicto ideológico en el sector educativo nacional, los medios presentan una caricatura de la realidad. Manipulan, distorsionan, simulan. Los cultores del ditirambo del poder amplifican el discurso esquizoide del gobierno y arremeten contra los mentores y estudiantes de la enseñanza básica y superior, que han salido a las calles a protestar contra la imposición de una contrarreforma educativa elitista y excluyente, que busca fabricar jóvenes eficientes y conformistas para el mercado total; que luchan contra la mercantilización de la enseñanza pública, básica y superior; contra la universidad-empresa, el capitalismo académico, la educación electrónica y el sindicalismo charro corrupto y corruptor.

Junto a la estigmatización del otro a doblegar, la ideología despolitizadora de la comunicación total reproduce matrices de opinión que refuerzan los intereses corporativos. Entrenada para divulgar una realidad virtual, ahistórica y sin memoria, la prensa mercenaria condiciona y modela a sus audiencias, arreglando sus noticias y comentarios editoriales conforme a criterios políticos facciosos que no cumplen con los estándares mínimos, éticos y legales que garanticen un buen equilibrio entre la libertad de expresión y el derecho a la información.

El presentador vedette, el hombre-ancla, el editorialista patriotero de la prensa escrita, radial y televisiva repite a coro las palabritas de importación de moda, vía la OCDE: hay que examinar y evaluar a los maestros. Algunos, los más ilustrados −hay muchos payasos y chimpancés en la prensa nativa−, saben que los exámenes y la evaluación no son simples procedimientos técnicos y, sobre todo, que no son neutrales. Saben que se usan para impulsar un modelo determinado de educación. Pero, demagógicamente, engañan a sus auditorios: para eso les pagan sus anunciantes y patrocinadores.

Por un carril paralelo, la manufacturación de un enemigo interno (hoy los maestros y estudiantes disidentes) tiene que ver con la construcción social del miedo. El Estado decide quién es el enemigo, y al ser ubicado como tal un individuo es colocado fuera de la ley. Al negársele al enemigo la calidad de hombre o mujer, de persona, se transforma en algo más bien parecido a un monstruo o una bestia. Un ser limítrofe. Una vida desnuda (Agamben) que se encuentra fuera de la ley y de la humanidad, y con la cual no hay acuerdo posible, al que se debe derrotar incluso mediante la coacción física y la tortura y/o eliminar. Una vida de la que se puede disponer libremente al punto de que se le puede dar muerte sin que sea necesario cumplir con los procedimientos legales instituidos y sin que ello constituya un homicidio. Ocurrió durante la pasada guerra de Felipe Calderón y está en fase de calentamiento en el arranque del peñismo, el nuevo PRI y los pactistas paleros.

Como dice el penalista Raúl E. Zaffaroni, el enemigo es una construcción tendencialmente estructural del discurso legitimante del poder punitivo. Sólo que la noción de enemigo no se limita a la imagen extrema encarnada por el disidente de turno, sino que abarca a amplios sectores de la población que no optan por jugar en los opuestos y se mantienen pasivos. Las contrarreformas estructurales del gran capital (las impuestas y las que vienen), tienen una fase represiva paralela dirigida contra todo tipo de resistencia a los valores promovidos oficialmente o a aquellos considerados normales, lo que de manera automática ubica en el campo de la disidencia al que protesta, pero que también abarca al que no se mete, al espectador neutral, conformista, alienado, y que tarde o temprano, a través de las formas encubiertas de la guerra sicológica en curso, también terminará siendo blanco de la acción punitiva del Estado. La lógica del poder es implacable: se basa en un razonamiento de suma cero, según el cual lo que beneficia al enemigo, erosiona o destruye al régimen de dominación clasista.

18.4.13

La invasión yanqui de Veracruz el 21 de abril de 1914 y la defensa popular de la soberanía nacional

Se cumplen 99 años de una gesta heroica 
Gilberto López y Rivas 
Al bravo pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, en estas horas de prueba


El 21 de abril se conmemorará el 99 aniversario de la defensa popular contra la ocupación estadounidense del puerto de Veracruz. Una vez más el pueblo veracruzano protagonizó una de las páginas más heroicas de la resistencia de los mexicanos frente al intervencionismo de Estados Unidos.


Como ocurrió en la ciudad de México el 14 de septiembre de 1847 en ocasión de la entrada de la soldadesca estadounidense, el ejército regular abandonó el puerto sin presentar combate al invasor, y fue el pueblo que de manera espontánea y sin un plan preciso de defensa, se lanza a las calles, levanta parapetos improvisados, se posesiona de las esquinas, de las azoteas, de los balcones y los campanarios, y con escasos pertrechos y unas pocas armas, se dispone con su lucha perdida de antemano, a defender la soberanía y la dignidad nacionales.
 
El combate que se libra no podría ser más desigual. Estados Unidos, protegiendo sus vastos intereses económicos en nuestro país (petróleo, minas, tierras, ferrocarriles, etcétera) y pretendiendo erigirse en el árbitro supremo del conflicto revolucionario mexicano en marcha (Ver: Friedrich Katz, La guerra secreta en México, t. I, México Ediciones ERA, 1982), fondea frente al puerto de Veracruz, 44 barcos de guerra, tres buque hospitales y varias unidades más de aprovisionamiento, iniciándose el desembarco, que en cuatro días llega a situar en el terreno a más de siete mil hombres. La fuerza expedicionaria contaba con los medios de guerra más modernos de la época: rifles de repetición Lee, ametralladoras Gattling y Colt, artillería de grueso calibre, ilimitado suministro de municiones y pertrechos bélicos y, además, el apoyo artillero de la flota anclada en la bahía.

Con anterioridad al desembarco, los agentes estadounidenses habían logrado neutralizar la posible participación en la defensa del puerto del Ejército Federal Mexicano, al mando del general Gustavo A. Maass, de las tropas de Victoriano Huerta, quien dio golpe de Estado al presidente Madero, conminándolo a no resistir y a dejar la plaza. Efectivamente, en las primeras horas del 21 de abril, Maass se retira del puerto, rumbo a Tejería, abandonando a la población a su suerte y llevándose el grueso de sus tropas, la mayoría de las armas pesadas y ligeras, con su dotación de municiones, llegando incluso a olvidar en su precipitada huida, la bandera del batallón que comandaba, su espada y sus condecoraciones.

Al igual que en 1847, el pueblo inerme se vio de pronto enfrentado a un hecho consumado: la cuarta invasión extranjera en menos de un siglo, sin más medios de defensa que su profunda indignación y su decisión de resistir.

Ante la evacuación de la plaza por parte del Ejército Federal y subestimando la capacidad de respuesta de nuestro pueblo, los yanquis ocuparon confiados posiciones estratégicas cercanas al muelle. En los planes estadounidenses no esperaban encontrar resistencia en la toma del puerto. El poderío de la flota naval y la visible demostración de fuerza expresada en el desembarco masivo, hacía difícil suponer un ataque contra las fuerzas invasoras.

No obstante, el estupor inicial y la vergüenza del pueblo veracruzano al propagarse la noticia del desembarco, se desvanecen al escucharse los primeros disparos aislados: un solitario y modesto policía municipal, Aurelio Monfort, descarga airado su pistola frente a un nutrido contingente de marines, siendo inmediatamente acribillado por el fuego cruzado de la fusilería enemiga.

El pueblo reclama armas con exasperación, peleando incluso por las pocas que habían sido dejadas por el ejército. Otros se arman con algunos rifles y pistolas ofrecidas por algunos comerciantes. Algunos patriotas esperan turno, en medio del combate, para recoger las armas de los caídos: se registra un caso en el que ocho voluntarios civiles combaten con un solo rifle por horas.

Grupos de voluntarios civiles y algunos militares patriotas al mando del coronel Manuel Contreras, se distribuyen en grupos pequeños por los edificios y las esquinas de la ciudad sitiada.

En la Escuela Naval, los alumnos se apresuran a la lucha bajo el mando del Comodoro Manuel Azueta, siendo la única unidad militar organizada que resiste a los invasores.

El tiroteo se generaliza. La Escuela Naval y varios edificios de la ciudad reciben el impacto del bombardeo proveniente de los cruceros y destructores, mientras los marines, que despertaron la admiración del escritor Jack London, corresponsal del semanario Collier’s, barren las calles con balas expansivas dumdum, prohibidas por las regulaciones internacionales de la guerra en esa época.

No obstante la desigualdad entre las fuerzas contendientes, el pueblo resiste con denuedo más de 24 horas; todavía en la tarde del 22 se escuchan esporádicos tiroteos. Se dan actos de gran heroicidad en la lucha, como el de José Azueta, exalumno de la Escuela Naval, hijo del Comodoro, y teniente de artillería, quien empuña al descubierto una ametralladora para lograr mayor efectividad en sus disparos, hasta que cae gravemente herido; cuando los estadounidenses le ofrecen ayuda médica, Azueta la rechaza y les responde: “de los invasores, no quiero ni la vida”.

De entre el pueblo se distinguen en las escaramuzas armadas artesanos, empleados, albañiles, comerciantes humildes, hombres y algunas mujeres que van dejando sus vidas en los puntos de mayor resistencia: Andrés Montes, modesto ebanista, combate todo el día a los invasores. Por la tarde del 21, pasa a su casa a dejar algunas provisiones; antes de regresar a la lucha escribe una carta a su hijo menor: “Hijo mío, si algún día vuelve a repetirse esto que esta pasando ahora, defiende a tú patria como lo estoy haciendo yo. Tu padre”. Ante los ruegos de su esposa para que no saliera más de su casa, Andrés Molina exclamó: “ahorita no tengo madre, ni esposa ni hijos. Sólo veo que tengo una patria muy linda y tengo que defenderla de la infamia yanqui” (María Luisa Melo de Remes. Veracruz Mártir. La infamia de Woodrow Wilson, 1914. México: Edición de la autora, 1966). Este héroe del pueblo cayó a las ocho de la noche de ese día, con el estómago perforado por una bala expansiva en la esquina de las calles de Arista e Independencia.

Niños y mujeres se dedican a cooperar en la defensa e incluso participan en la lucha contra el invasor. Se recuerda en el imaginario popular a América, quien recibe a los yanquis a tiros al aproximarse a la zona de tolerancia del puerto. Sectores importante de la colonia española ofrecen resistencia a los invasores, registrándose muertes y heridos entre los mismos.

Al finalizar el día 22, la resistencia termina con un saldo de centenares de muertos por parte del pueblo veracruzano. La soldadesca invasora hace piras con los cadáveres de los patriotas y los queman sin respeto alguno. Muchos combatientes son hechos prisioneros y retenidos en las cárceles durante la ocupación. Centenares de heridos fueron atendidos por un grupo de médicos y estudiantes de medicina voluntarios que demostraron su repudio a los invasores cumpliendo abnegadamente este trabajo.

La mayor parte de los muertos y heridos eran pueblo. Los grupos militares que combatieron, la Escuela Naval y algunos soldados y oficiales del 19 batallón de infantería, resistieron hasta las 7.30 de la noche del día 21. De ellos murieron José Azueta, Virgilio Uribe, Jorge Alacío Pérez, Benjamín Gutiérrez, de los que se registran. No obstante, la mayoría de los aproximadamente 500 muertos en acción, se debió a los bombardeos (los cuales London aplaude por su precisión) y la represión yanqui indiscriminada. Fueron héroes anónimos sin lapidas ni monumentos que honren su memoria. Es más, varias de las placas que recordaban a las víctimas de la intervención yanqui en el muelle y en otros lugares del puerto, fueron destruidas por autores municipales en un esfuerzo continuo de negar al pueblo su lugar en la historia: borrar todo aquello que fortalezca el espíritu antimperialista de los mexicanos. En las ceremonias oficiales que año con año se realizan en el puerto, y que encabezará este domingo el presidente entreguista y colaboracionista Enrique Peña Nieto, se exalta la figura de los militares que combatieron a un enemigo en abstracto, que ya no se menciona, como no se menciona la extraordinaria épica ciudadana.

La resistencia del pueblo no terminó en la lucha denodada de los días 21 y 22 de ese abril. Testimonios de sobrevivientes que tuve oportunidad de recoger hace una décadas, dan cuenta de numerosos atentados contra las tropas yanquis durante la ocupación. Se impuso la ley marcial y los porteños fueron obligados a dormir con los balcones y las puertas abiertas, debiendo permanecer las luces encendidas durante la noche.

La lucha por la soberanía, a la cual han renunciado los actuales gobernantes, se dejo sentir de otras formas. Sectores importantes de la población no se plegaron a las amenazas y los ordenamientos del gobierno militar impuesto por los invasores. Entre ellos hay que destacar el papel desempeñado por el magisterio del puerto, el cual en mayoría se negó a servir al invasor, organizando un sistema paralelo al llamado departamento educativo de los estadounidenses, a pesar de la represión y los ofrecimientos económicos de las autoridades de ocupación. Aquí destaca Delfino Valenzuela y Elena V. del Toro, claros exponentes del patriotismo del magisterio veracruzano. Se dieron casos individuales de patriotismo anónimo. El guarda faros de la isla de Lobos, cercana al puerto, fue conminado a trabajar para los yanquis, a los que respondió: no señor, yo no les trabajo a ustedes, yo no traiciono a mi patria, ni les a trabajar por ningún dinero que me den o aunque me tengan preso todo el tiempo que quieran” (entrevista mía a Josefa Syvain).

En contraste con esta actitud valiente y digna, empleados municipales y de aduana, comerciantes y algunas familias de la burguesía porteña, colaboraron activamente con el enemigo, recibiendo el repudio y el desprecio abierto de la mayoría de la población veracruzana.

Los entierros de José Azueta y del capitán Benjamín Gutiérrez, el 11 y el 23 de mayo, respectivamente, se trasformaron en desafiantes manifestaciones de protesta por la ocupación extranjera: miles de ciudadanos siguieron los cortejos fúnebres por las principales calles de la ciudad. (Andrea Martínez. La intervención norteamericana a Veracruz, 1914, SEP, México, 1982.) Bajo la autoridad militar yanqui, el pueblo expresaba de manera clara su conciencia nacional, refutando con los hechos la falsedad de las apreciaciones de Jack London, quien en mayo de 1914 escribió con entusiasmo en el Collier’s: “Verdaderamente, los veracruzanos recordarán largamente haber sido conquistados por los americanos (sic) y rogarán por el día bendito en que los americanos (sic) los conquisten otra vez. A ellos no les importaría ser conquistados para siempre”. Collier’s, volumen 53, núm. 11, mayo 30, 1914)

Seis largos meses duró la ocupación del puerto. Por fin, el 24 de noviembre de 1914, las tropas constitucionalistas entran a Veracruz, mientras simultáneamente los invasores yanquis se embarcaban en el muelle. Así terminaba una más de las intervenciones de Estados Unidos a nuestro país; no sería la última.

15.4.13

La contrarreforma educativa, la ley y el orden

Carlos Fazio
 
 
Todos los sistemas proclaman representar la voluntad del pueblo, del soberano. Pero hay dictaduras semánticas, gobiernos autoritarios y no-democracias que llegan al poder mediante la violencia, la manipulación mediática y/o el fraude, y esgrimen una retórica avasalladora con eje en la Constitución y el estado de derecho.

Es común que en las fases de crisis hegemónica, de inestabilidad estructural e institucional, la clase dominante siempre recurra al orden para garantizar el mantenimiento de las condiciones de reproducción del modo de producción capitalista. Algunas veces, los amos del poder apelan a gobiernos castrenses bajo cualquiera de sus formas históricas: bonapartismo, dictadura militar, fascismo. Otras, la oligarquía asume directamente el poder; pone al mando a uno de los suyos. Algunas más, como ha venido ocurriendo bajo los gobiernos subordinados al Consenso de Washington neoliberal, fabrica administradores para que defiendan sus intereses. Verbigracia, los cuatro últimos mandatarios mexicanos.

En todas las épocas y en todas las latitudes, la reacción ha apostado siempre al analfabetismo, a la ignorancia, a las tinieblas. La actual administración priísta no es la excepción. Está convencida de que cuanto menor sea el nivel cultural de las clases populares, menos incentivos hallarán éstas para las luchas reivindicativas, para la rebeldía y la protesta.

En la actual coyuntura, lo que ocurre en Guerrero con las marchas multitudinarias de los maestros −y también en Oaxaca, Chiapas, Morelos y el DF− viene a demostrar que una contrarreforma educativa exógena (ya que responde a directivas económicas de la OCDE), impuesta de manera no democrática por un acuerdo cupular carente de representación y sin discusión parlamentaria, y vendida mediáticamente como la panacea para mejorar la calidad de la enseñanza −pero que rompe con la filosofía humanista e igualitaria del artículo tercero constitucional−, está destinada a generar desobediencia civil y resistencias en defensa de la educación pública. Máxime, cuando se trata de una contrarreforma laboral aplicada al sector educativo, ya que está dirigida a cambiar de manera drástica e inconsulta las condiciones de trabajo de los maestros.

Ante tal situación, la disyuntiva del régimen es negociar o reprimir. El je­fe del Ejecutivo, Enrique Peña, ha dicho que su iniciativa no se negocia; que asume los costos del uso de la fuerza contra el magisterio disidente y que en su contrarreforma educativa no hay marcha atrás. Su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, advirtió a quienes calificó de minoría de detractores que todo tiene un límite. Ergo, amenazó con el uso de la violencia punitiva estatal. En otro asomo de autoritarismo, el comisionado de Seguridad Pública, Manuel Mondragón, dijo que no iba a tolerar más bloqueos en la Autopista del Sol.

Y el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, insistió en que se de­be sancionar económicamente a los mentores que realicen protestas callejeras, paros de labores y otras formas de inconformidad. Por su parte, dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) señalaron que el gobierno intenta administrar el conflicto y que los actos de represión no detendrán las movilizaciones.

El conflicto está entrampado. Otra batalla asimétrica se libra en los medios de difusión masiva bajo control corporativo privado. Maniqueo el discurso, mediante campañas de intoxicación propagandística, los comunicadores de algunos multimedia se han puesto a defender los intereses de sus propietarios y de la plutocracia; del poder real, pues. Incapaces para el análisis, histéricos, inquisidores, y despreciando los más limpios valores y principios deontológicos del periodismo, actúan como policías del pensamiento. Como repetidores de la verdad oficial, invocan la razón de Estado, y mientras calumnian, estigmatizan y animalizan a los maestros exigen mano dura; la aplicación del garrote y cárcel para los vándalos, revoltosos y vociferantes. En sus noticiarios repiten ad náuseam −diría Carlos Monsiváis− imágenes verbalizadas y editorializadas (como los enfrentamientos en la Autopista del Sol entre los federales de Mondragón y miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero), con la intención encubierta de generar un clima de linchamiento y asfixia progresiva contra los educadores, a quienes señalan como culpables de la catástrofe educativa nacional. Buscan convertir un problema social en asunto penal.

En la era de la cultura global y la tiranía de la comunicación, la estandarización y la repetición de la mentira que se hace verdad −fórmula consustancial a todo Estado autoritario− busca que el receptor interiorice de manera subconsciente el glosario del poder. En general, el telespectador no se da cuenta y acepta de manera pasiva las categorías del régimen. Como dice Noam Chomsky, la propaganda, a través de la manipulación del lenguaje, desarma a la gente y la inhibe en su capacidad de ejercer la crítica. Así, nada parece importante, y eso desarrolla el conformismo y la indiferencia y estimula el escepticismo. La dictadura de la televisión no deja que nadie se forme una opinión propia; para que todos asuman como opinión propia y reproduzcan con convicción el producto doctrinario de los media, que se convierte así en la opinión pública homosintonizada, única y omniexcluyente. Se trata de evitar que se reflexione sobre lo esencial a partir de la información.

Como en otros pasajes de la historia mexicana reciente, la resistencia magisterial a la contrarreforma educativa de Peña y la OCDE exhibe la verdadera cara de los medios masivos y sus asalariados. El rostro de la indignidad intelectual, el del odio a la inteligencia, a la información, al libre examen, a la educación y la cultura populares. Y es un reflejo del verdadero rostro del sistema de dominación clasista.

10.4.13

‘Big Brother’ en el DF: vigilancia con estrategias militares

Mathieu Tourliere

Sin embargo, ni en Inglaterra, que cuenta con una cámara por cada 14 habitantes ni ningún estudio internacional han comprobado que las cámaras de vigilancia reduzcan el crimen, subrayó Nelson Arteaga, profesor e investigador de la Facultad Latino-Americana de Ciencias Sociales (Flacso) en la conferencia “Cámaras de vigilancia e inseguridad en México”.

El sociólogo expuso que desde la década de los 90, la sensación de inseguridad se incrementó en México. Añadió que esta percepción generó, a su vez, expresiones de “pánico moral” –un sentimiento de que la sociedad está a punto de destruirse–, y marcó el florecimiento del negocio de la seguridad privada y de las políticas de vigilancia aplicadas bajo el lema de “cero tolerancia”.

En el 2008, dijo, la Plataforma México incentivó el uso de tecnología de vanguardia para espiar las correspondencias electrónicas y las conversaciones telefónicas. Además, añadió que el gobierno federal invirtió más de 400 millones de dólares para adquirir sistemas de rastreos de Internet y software que permiten dirigir computadoras a distancia y descifrar contraseñas.

El académico calificó de “urbanismo militar” las políticas de vigilancia y de seguridad que lleva a cabo el Gobierno del Distrito Federal, es decir, explicó, que considera el entorno urbano como un entorno de guerra.

En entrevista con Apro, Nelson Arteaga sostiene que las autoridades capitalinas adoptan las mismas técnicas, materiales y estrategias que los militares para controlar la ciudad. La lógica de cuadrantes y de geolocalización del territorio, por ejemplo, dice, permiten ubicar “puntos rojos” o “zonas peligrosas”.

“La mayoría de los sistemas de vigilancia provienen de la industria militar, y muchas de estas tecnologías aplicadas al entorno urbano han sido exportadas de Irak y de Afganistán. Imitan los métodos con los cuales los estadunidenses controlaban la ciudad de Bagdad”, subrayó.

Durante su conferencia, Arteaga enfatizó que son múltiples las técnicas de vigilancia: celulares, tarjetas de crédito, redes sociales e Internet en general –quizás lo más vigilado que existe, precisó– y videocámaras, entre otros sistemas.

A través de sofisticados métodos, las autoridades gubernamentales pueden identificarnos, monitorear lo que estamos haciendo y clasificarnos mediante el establecimiento de perfiles y sectores de población. Estas técnicas, explica, se podrán ampliar por el reconocimiento del iris o la detección del flujo sanguineo en el futuro.

Sin embargo, según los datos del sociólogo, tan sólo 4% de los mexicanos está familiarizado con los sistemas biométricos de vigilancia, como el reconocimiento facial de las cámaras, mientras el 24% de los estadunidenses y 29% de los canadienses están conscientes de esto. Por lo contrario, y mientras no se haya comprobado la reducción del número de crímenes con las cámaras de seguridad, 81% de los mexicanos confían en que éstas abatirán la inseguridad, contra 65% de los franceses, en su país.

El experto culpó a los medios de comunicación por divulgar el mito, según cual las cámaras son eficientes al construir una “narrativa de la vigilancia”.

Las televisoras, indica, propagan fragmentos de videos extraídos de cámaras de seguridad en búsqueda de imágenes fuertes. “La violencia vende”, lamenta.

Al difundirlas, dice, mantienen la sensación de inseguridad, pero al mismo tiempo fortalecen la idea que las cámaras generan seguridad en un círculo que se autoalimenta.

Hoy días muchos pueden ver en tiempo real a dos personas que cometen un delito y están detenidas. “Lo vemos como un éxito”, comentó. Sin embargo, según él, sería inútil poner una persona detrás de cada cámara porque “pueden pasar meses o años sin que pase nada”.

Las cámaras tienen entonces, refiere, otro uso: “Cuando los de clase media y alta ven una cámara de videovigilancia se sienten más seguros. A diferencia de otros países, los mexicanos sienten que la seguridad y la vigilancia no son derechos, sino propiedades que se obtienen con los ingresos. Entre más vigilancia tienen en su zona de trabajo y donde viven, paradójicamente tienen más privacidad. En otros países es un atentado a la privacidad”, destacó el investigador.

La instalación de videocámaras en la Ciudad de México, cuenta, concretizó una propuesta de Rudolf Giuliani, el entonces alcalde de Nueva York, para “rescatar el Centro Histórico”. La consecuencia directa del nuevo sistema de vigilancia fue el desplazamiento de esta zona de sectores “no deseados” de población –de bajos ingresos–, a los cuales sustituyó una clase media. Después, agregó, se exportó hacia el sistema de transporte de la ciudad.

Según datos proporcionados por el investigador, 68% de las cámaras de seguridad en la Ciudad de México tienen como objetivo “prevenir, inhibir, combatir conductas ilícitas, así como garantizar el orden y la tranquilidad la población”; 30% gestionar el flujo del tráfico del Metro y 2% rodean las avenidas principales de la ciudad. Asimismo, el 22% de las cámaras se encuentran en las delegaciones Cuauhtémoc y Benito Juárez mientras el 28% están en Iztapalapa y Gustavo A. Madero.

Industria millonaria

Arteaga ve la vigilancia como una herramienta. Puede ser útil para la democracia cuando se usa para incentivar políticas públicas y generar igualdades.

No obstante, sostiene que puede ser abusiva cuando unos la manipulan para clasificar a ciertos grupos sociales según esquemas de segregación urbana, o para detectar líderes de movimientos sociales, un método común en México, apuntó.

“La vigilancia permite, por una parte, el control y, por el otro, el cuidado de la población. El punto es ¿hasta qué punto una sociedad o un Estado se inclina hacia uno otro lado de la balanza?”, preguntó. Para ilustrar sus dichos, compartió un estudio que realizó sobre la implantación de cámaras de vigilancia en las entradas y salidas de Interlomas, en el municipio de Huixquilucan, una de las zonas más exclusivas del área metropolitana. Notó que las autoridades invitaron a los alumnos de secundaria de las escuelas de las afueras de Interlomas –populares– a admirar cómo protegían la zona para que no se arriesgaran a cometer robos.

“La advertencia era ‘cuídense, pórtense bien porque los estamos vigilando’”, subrayó el investigador.

Al contrario, recibieron a los habitantes de la zona con otro discurso. Les aseguraron que los estaban cuidando y que, “pese a que la cámaras puedan ver lo que está sucediendo en sus edificios, nuestra ética nos prohíbe espiar lo que hacen a través de las ventanas”.

La industria de la vigilancia, recordó, genera millones de dólares. Es “una industria militar en el propio sentido”. El Gobierno del Distrito Federal contrató a empresas privadas para la instalación de las cámaras de seguridad, y formó a aproximadamente 500 vigilantes informó Arteaga.

Según las cifras que proporciona la Secretaría de Seguridad Pública en el informe de la cuenta pública 2011 del Gobierno del Distrito Federal, el presupuesto para el sistema de videovigilancia de la Ciudad de México en este año alcanzaba 105 millones de pesos, mientras 8 mil 520 empresas de seguridad privada permisionarias realizaron trámite para operar en la capital.

El investigador exhortó a la ciudadanía a apropiarse el debate. Apuntó, particularmente, los riesgos que representa el uso arbitrario de los datos por las entidades públicas y privadas de seguridad, y sobre todo sus efectos en la segregación social de los espacios urbanos. Contó que en centros comerciales, cuando entra una persona que no parezca un consumidor habitual del lugar, de inmediato atrae las cámaras y los vigilantes piden a los guardias ponerle atención a este “consumidor falso” como lo llaman.

Existen resistencias a la vigilancia por algunos sectores y en algunos lugares –como las escuelas– explicó. Esas resistencias ilustran posibles tensiones en el futuro. Al no invertirse hoy en el tema de la vigilancia y del control del espacio urbano, quizá algún día será demasiado tarde para la sociedad civil revertir el proceso. ¿Qué tipo de ciudadanía se construye en un entorno considerado conflictivo?, preguntó Arteaga. Es tiempo de decidir qué tipo de ciudad debe ser la Ciudad de México.

10.3.13

Cuban “Blogger” Working for the CIA and the US State Department

Nil Nikandrov

All Western agencies joined together reporting the news that Yoani María Sánchez Cordero, a 37 years old Cuban blogger, got a permission to leave Cuba. She had tried to get the permission for five years, now she got it. Sánchez was kind of frustrated that her leaving was far from being an event in the focus of public attention. No dramatic actions: no interrogations, no searches, there was nothing to be used for denigration of the «Castro brothers regime».

Yoanni’s 80 days trip is to include ten states, including Spain, Switzerland, Germany, Italy and the United States. Brazil was the country to start… The first appearance there was a failure: a group of left-wing protesters demonstrated against the screening of a libelous documentary entitled «Cuba-Honduras Connection», devoted to curbing the freedom of speech in the countries ruled by «dictatorial regimes». Yoani Sánchez plays a part. She is the one to tell about the fight for democracy in Cuba, the use of social networks for uniting the young people. She has an aversion for life in Cuba and dreams about «genuine democracy for all».

The blogger was frustrated over the fact the «Advocates of Castro brothers regime in Brazil» disrupted the screening. She called on the government of Dilma Rousseff to take a «more energetic» and «tougher» position to address the issue of human rights with the government of Raúl Castro. According to her, «There is a lack of toughness or frankness when talking about the subject of human rights on the island. There has been too much silence. The people do not forget». Her guard was reinforced after the first incident. Some media outlets reported Habana was ready to go to any length in order to get the blogger’s tour disrupted. Brazilian Foreign Minister Patriota denied the rumors. He said there were no obstacles on the way of the visit. Yoani stopped at the most fashionable hotels reputed as the most safe ones for US citizens. Her stay was at the expense (hosting courtesy) of Brazilian Hotel Association.

The fame Yoani gained thanks to social networks is a matter of special attention. How could a hardly out of the ordinary blogger critical of Habana’s communal services and transport problems become a key figure in the propaganda campaigns launched by the US State Department and the CIA in Cuba? She emigrated to Switzerland in 2002 after a fictitious marriage. Probably then the US special services laid eyes on her as a promising influence agent. There are many Latin Americans living on Switzerland and the CIA has always been well connected and strongly positioned there. She had all the makings for the job. Graduated in philology, she was full of ambitions and had a special aptitude for analysis and improvisation. The blogger tried to compensate her lack of physical attractiveness by intellectual prowess, achievements in politics and journalism. The CIA operatives used it all to their advantage, promising her a «smooth career path», international fame and protection from «repressions» on the part of Cuban government.

She became computer savvy in Switzerland and got introduced to programming and other skills. The training was useful afterwards. She told that on a number of occasions that she pretended to be a German tourist to get access to Internet connections in the hotels destined for foreigners. Not once she disguised beyond recognition to get necessary information at party gatherings. The blogger was master of disappearing when being watched and followed so that she could meet her connection from the United States Interests Mission in Havana. But it’s not always she used the art of conspiracy for working meetings with Americans. Many a time she met them in broad daylight in her apartment: kind of «I have nothing to hide and do it all openly» behavior.

Sanchez got back to Cuba in the summer of 2004. In April 2007 she launched the Generation Y blog full of blunt reflections on Cuban life. From the start it was mainly destined for young people. Yoani positioned herself as a young Cuban mulling over the issues of right and wrong in the conditions of «tough life». She said in an interview once that she had «a lot of issues and stories never discussed in press or on television. It was all strongly mixed up with skepticism…, the blog made it possible to get rid of many demons: apathy, fear, inertness. The blog therapy found its way to many hearts captured by the same demons».

The State Department and the CIA did their best to promote the blog in the shortest time possible. The blogger’s posts were translated into twenty languages. The texts were accumulated together, sorted according to the issues and then made public as books. There were four bulky volumes published in 2010-2011.

The number of issues encompassed has grown as time went by. The state of Cuban economy, public sentiments, rumors about possible changes at the top – the blog was referred to as the most reliable information source by Western media. The Huffington Post, the Miami Herald, the New York Times, Spanish El Pais and Argentinian Clarin began to cooperate with her. A flow of prestigious international awards followed. In April 2008 she won the Ortega y Gasset journalism prize from the Spanish daily El País. In a short period of time she received around twenty awards totally equal to over $250 thousand. US Time lost no time in inserting her name into an annual list of the 100 most influential people of the planet, Foreign Policy called her one of the ten leading Latin American intellectuals.

The US Habana Mission reports made public by WikiLeaks, mention promising young «non-traditional dissidents», like Yoani Sánchez, who are able to influence the Cuban social and political life after the Castro brothers are gone. That’s what explains why President Obama pays such attention on what Sánchez does. In 2007 he responded to seven questions of the blogger. That’s what it looked like in practice. The US Mission got the questions and made answers in the name of President. Then they sent it to Washington for the approval by State Department and the White House. After that the document went back to the Mission and re-sent to Sánchez.

In 2011 Sanchez received the US Secretary of State’s International Women of Courage Award. Michelle Obama and Hillary Clinton took part in the ceremony. According to her, no matter the persecution by Cuban authorities Sanchez was going her own way telling the things that could not be told by others.

In 2012 the blogger was nominated for the Nobel Peace Prize by Spanish Union, Progress and Democracy (Spanish: Unión Progreso y Democracia) party. The prize went to the European Union. No doubt she’ll be nominated again. Her chances will go up in case of repressions on the part of the government. But the Cuban leadership is reserved even in view of intermittent information war waged against it by the blogger. Does she have support on the Island? Not much. The Cubans know well the examples of other countries that refused socialism.

4.3.13

La variable contrainsurgente

Carlos Fazio
 
Con gran profusión mediática, incluido el abordaje crítico de comunicólogos estrellas de las radios y las televisoras privadas –en­cargados de reproducir la ideología dominante con fines de adoctrinamiento y control social−, desde enero pasado han venido proliferando en varias partes del país grupos de autodefensa civil.

En la coyuntura, el hecho coincidió con el despegue del régimen priísta, que se ha venido posicionando a golpes de autoridad: las contrarreformas laboral y educativa; el ajuste de cuentas a la maestra Gordillo por el nuevo jefe máximo; la solución expedita y vía el silenciamiento difuso de la explosión en la torre de Pemex, etcétera. De allí que llame la atención la aparente complacencia de los responsables de la política interior ante el fenómeno de las autodefensas, en vísperas del lanzamiento en cascada de una política de seguridad de Estado, del mando único policial y de la gendarmería nacional como nuevo órgano represivo militarizado.

En estas páginas, Magda Gómez, Francisco López Bárcenas, Enrique Dussel, Octavio Rodríguez Araujo y otros han venido desenredando la confusión sembrada en torno al tema con evidentes fines diversionistas. En particular, la mezcolanza para nada inocente de los expertos en torno a las policías comunitarias indígenas, los grupos de autodefensa civil y los paramilitares. Al respecto, una variable no muy explorada es la línea tenue que históricamente vincula al paramilitarismo con la contrainsurgencia estatal en clave de guerra sucia. La Colombia de Álvaro Uribe, modelo de Enrique Peña, es un caso paradigmático, pero no el único.

Etimológicamente, paramilitarismo denota actividades cercanas a lo militar, pero que al mismo tiempo desvían, deforman o vuelven irregular el accionar de la milicia. En México, la desnaturalización de la institución militar atravesó en el último medio siglo por diversas fases donde la difuminación de las fronteras entre lo civil y lo castrense −o la articulación entre la fuerza pública y grupos paramilitares− cobró visibilidad, pese a su carácter clandestino. El asunto remite, en general, a operaciones encubiertas de agentes de seguridad (del Ejército, la Marina o las distintas policías), que necesitan camuflar su identidad como civiles para no comprometer el accionar clandestino del Estado, o acciones militares de civiles protegidos de manera invisible por agentes y/o instituciones del Estado. Ambos procedimientos tienden al mismo objetivo: el encubrimiento que salvaguarde la impunidad de actos criminales.

Antecedentes sobran. En los años 80, Puerto Boyacá se convirtió en el Vaticano del paramilitarismo colombiano. En el marco de la Doctrina de Seguridad Nacional del Pentágono, la alianza entre el Ejército y grupos paramilitares en la lucha contra el enemigo interno derivó en el terrorismo de Estado. La Triple A (Acción Anticomunista Americana), formada por militares adscritos al Batallón de Inteligencia y Contrainteligencia Charry Solana (BINCI) y el MAS (Muerte a Secuestradores), fueron los primeros eslabones de una práctica paramilitar que derivó en las autodefensas campesinas, red de grupos civiles armados, coordinados y entrenados por militares de la 14 brigada y el batallón Bártula, en Boyacá.

Esa política de Estado para la lucha antisubversiva y el exterminio de comunistas se extendería después a toda Colombia, buscando el involucramiento compulsivo de la población en el conflicto armado contra las guerrillas, de modo que fuera imposible una posición neutral dentro del territorio controlado. En 2002, la alianza del Ejército con los barones de la droga y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) consolidó la Seguridad Democrática de Álvaro Uribe, producto paramilitar de exportación estadunidense. (Alfil de Washington, el anterior jefe de la Policía Nacional, Óscar Naranjo, es hoy asesor de seguridad de Enrique Peña, bajo cobertura del Instituto Latinoamericano de Ciudadanía, creado ad hoc por el Tecnológico de Monterrey.)

A su vez, en la lucha contra Sendero Luminoso, las fuerzas armadas peruanas crearon los Comités de Autodefensa (CAD) o rondas campesinas antisubversivas. El modelo incluyó la articulación forzosa de pueblos vecinos a través de Comités de Defensa Civil (CDC), al estilo de las aldeas estratégicas de Estados Unidos en Vietnam. En Guatemala, también de manera coercitiva, los generales Romeo Lucas García y Efraín Ríos Montt utilizaron las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) como estructura paramilitar subordinada en la genocida política de tierra arrasada que destruyó la base social de la insurgencia en las comunidades mayas del Petén.

La táctica no le es ajena al Ejército Mexicano. En su manual de guerra irregular, la Sedena recuerda con Mao que el pueblo es a la guerrilla lo que el agua al pez, pero agrega que al pez se le puede hacer imposible la vida en el agua, agitándola, introduciendo peces más bravos que lo ataquen, lo persigan y lo obliguen a desaparecer o a correr el riesgo de ser comido por esos peces agresivos que son la contraguerrilla. En su Plan de Campaña Chiapas 94, el Ejército concibió la creación de fuerzas de autodefensa u otras organizaciones paramilitares para desplazar población y destruir las bases de apoyo del EZLN, en el marco de una guerra irregular o de baja intensidad que tuvo en la matanza de Acteal (1997) su máximo punto de inflexión.

Como en Colombia, la criminalidad es hoy funcional a la guerra de clase encubierta. A río revuelto ganancia de pescador. En Chiapas, tierra de autonomías, la Sedena capacitó y armó en febrero un Pelotón de Fuerzas Rurales, compuesto por ejidatarios y ganaderos del municipio de Mapastepec. A lo que se suma el proyecto estatal por reglamentar y subordinar a la policía comunitaria en Guerrero. El duro de Mondragón y Kalb habló de intereses oscuros; igual el general Lozano de la novena Región Militar. Ambos podrían estar fintando con la intención de refuncionalizar las autodefensas para un nuevo modelo autoritario.